HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Roberto Bolaño, Thomas Pynchon y Enrique Vila-Matas. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2026

miércoles, 15 de abril de 2020

El año del verano que nunca llegó, de William Ospina


En 1816 un azote de frío dejó al hemisferio norte de la Tierra sumido en la oscuridad y envuelto en un escenario de cielos crepusculares, cubiertos de tonos escarlata, morados, granates y ámbar. Europa acababa de escapar a la tormenta de las guerras napoleónicas, salpicada de hambrunas, barro y de heridas abiertas. Esa oscuridad se hizo más siniestra al asomarse sobre los paisajes alpinos de Ginebra y en junio de ese mismo año soltó sus fríos y sus sombras sobre los lagos suizos, cubriendo a todo el país en tres días tan oscuros como una larga noche interrumpida por crepúsculos. Cerca de allí, en las orillas del lago Lemán en una mansión llamada Villa Diodati quedaron atrapados varios artistas y pensadores europeos, entre ellos Lord Byron, Polidori, Mary Shelley y Persy Bysshe Shelley, dedicándose a inventar historias para asustarse mutuamente, de las cuales dos de ellas se convirtieron en hitos del género literario gótico: Frankenstein y El Vampiro.

William Ospina queda irreversiblemente obsesionado en ese vórtex de la historia de la literatura e inicia en primera persona un viaje en el tiempo para rescatar todos los detalles y acontecimientos que rodearon uno de los momentos de máxima creatividad de las letras, hasta hacernos testigos directos del poder de la naturaleza y la sabiduría que albergó el espíritu de la Vieja Europa durante el año sin verano.

El año del verano que nunca llegó es el tributo poético de un escritor colombiano a la literatura del romanticismo. Elaborado con pulso y esmero, narrado con la voz de un héroe que atraviesa una leyenda, consciente de que sus letras irrefrenables atraparán a los devotos de la literatura, entregados a los juegos de la creación sobrenatural, producto de la muerte de una época y el nacimiento de un nuevo mundo que requiere proveer de repuestos a nuestros cuerpos fatigados e inmersos en pesadillas que se pierden en la niebla de la triple noche. Sólo entonces y ayudados por el sueño de la razón, como nos dejó grabado Goya, la inteligencia tomará rumbo hacia una Era de Luces, en la que el instinto del hombre escapa de todo sufrimiento con su pensamiento activo, encarnando la plenitud de su futuro salvaje, vigoroso y espléndido a la luz de la Luna y la estrella de Venus. ¡Blum!

viernes, 10 de abril de 2020

La extinción de las especies, de Diego Vecchio

Binomio entre literatura y ensayo de estilo pynchoniano. Diego Vecchio fue relegado injustamente a finalista del Premio Herralde de Novela 2017 creando una ambiciosa novela que nos devuelve al centro del huracán para seguir la búsqueda de los orígenes del hombre a través de la etnología y los museos que viajan por espacios y épocas remotas. Cuando la sociedad se pierde en laberintos superficiales resurgen hombres apasionados al rescate de todas las pruebas antidiluvianas que poseen el valor de nuestra identidad. Este instinto perdura en personalidades honestas de carácter científico instruidas en la verificación del saber. La historia oficial no aporta pruebas, la arqueología, la lingüística y el arte, sí. Aquí pueden comprar su entrada al Museo de la Vida Primitiva y reencontrarse.

«Los primeros hombres (raza blanca) aparecieron en Norteamérica y desde ahí poblaron el resto del mundo, cruzando el istmo de Bering hacia el continente asiático [...]»

República luminosa, de Andrés Barba

Talento empobrecido. Esta obra será alegremente fagocitada por la voracidad del cine de terror pero no podrá nutrir los anhelos del alma hacia la excelencia. Una voz original, un narrador nítido, una escritura laboriosa que trabaja para la distopía y la decadencia. Andrés Barba es una promesa que no despega. Su  inteligencia parece eclipsada por los halagos del mercado editorial y su producto final no alcanza siquiera el rendimiento literario de un micro-relato de Roberto Bolaño, arrinconando sus ficciones en una frondosa y tupida selva tropical, iberoamericana, para arrojar toda su creatividad al alcantarillado de una ciudad absorta en sacrificios salvajes.

República luminosa es el hundimiento de las bases del hombre hasta niveles infrahumanos. Es sinónimo de anarquía y de sin razón. La infancia queda adulterada hasta la criminalidad como vía de escape para salvar un proyecto literario convertido en pesadilla atroz. Todo un esfuerzo cruel. Entonces me pregunto –¿Y si canaliza su agudeza onírica hacia la Gran Obra de la Literatura como hizo Borges en su tiempo, en su aquí y ahora?–. Presenciaremos lo que es natural ¡Blum!

domingo, 9 de diciembre de 2018

El pescador, de John Langan

Una historia de paganismo laureada con el premio Bram Stoker 2016 y creada para deformar la naturaleza espiritual de la gente joven. 

El Pescador de John Langan, calificado de "horror poético", erige inestables escenarios y personajes truncados desde el imaginario incierto que causan escepticismo y vulgaridad. Partimos de unos cimientos venáticos. Sus planteamientos atomistas del alma desencadenan tibieza y desinterés. El avance narrativo es lento y descompasado, mete tanta paja entre medias que cuesta llegar al río para recoger aunque sólo sea frescor. Disfrutarán y les aprovechará mucho más el tiempo si se leen a Anaximandro o  Anaxímenes de Mileto. Este Leviatán es humo en tierras de cierzo. 

viernes, 17 de agosto de 2018

Versus, de Karlos Linazasoro

Versus ha sido un amuleto de verano, una sorpresa, como un mensaje de botella que llega expectante a la deriva por el océano, sin lógica ninguna, como el intento de escapar del tiempo histórico para detener el reloj y la muerte donde el instante del amor fugaz es la única eternidad. Vida y literatura serán sinónimos en este deleite de impulsos estoicos que reflejan la soledad, la nostalgia, la inmensidad y lo concreto, lo abstracto y la nada.

Capturé la obra en Los portadores de sueños, una céntrica librería de Zaragoza, de su selecta sección de novedades. Necesitaba algo fresco y maduro, y con esas reglas topé con el naufragio de Karlos Linazasoro, que me ofreció mucho más de lo primero que de lo segundo. Realicé la lectura en un viaje en tren por Euskadi.

Versus contiene una gran dosis de sincretismo cultural expuesto con su máxima brevedad y concisión, a modo de un Haiku-Naufragio. Cada estampa se basa en el asombro y la emoción que le produce al personaje la contemplación de su vida-pérdida. En estas letras sobrevive un poeta en decadencia que imagina como frase para su epitafio:

«Sigo esperado.»

Versus viajaba en un trasatlántico con Alice y mil doscientas personas, en una negra noche de tormenta. Las flechas de fuego, con una fuerza endiablada, partieron en dos el enorme barco, como si fuera de papel. Nada se sabe de ninguno de ellos. En la isla de Versus no hay espejos, sólo una palmera. No recuerda cuantos años lleva naufragado. Pueden ser seis o doce, pero pueden ser también dieciocho. A veces el mar le trae libros y ve ballenas a menudo, rojas, blancas, azules, de variados colores. Lleva una alimentación sana y equilibrada. Aprendió a beber agua salada, pues de lo contrario habría muerto. Lo sabe todo sobre el agua que toma. Cuando regrese a casa va a escribir una novela-náufrago. No toma apuntes, lo tiene ya todo en la cabeza.

«Según la mitología vasca, todo lo que tiene nombre, es.»






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jueves, 16 de agosto de 2018

Relato soñado, de Arthur Schnitzler

Arthur Schnitzler fue el autor más representativo de la décadance austriaca de comienzos de siglo, el gran retratista de la época áurea del modernismo vienés, el mejor analista moderno de la pasión erótica. Médico y escritor, contiene una identidad doble y escindida. Coetáneo de Freud, su literatura despega a partir de 1900 con la lectura de La interpretación de los sueños la cual infiere en sus siguientes obras un carácter que escandalizará a toda la sociedad vienesa, llegando a convertirse en un autor prohibido en todo el imperio austriaco, pero a su vez muy respetado por la pujante generación de los Zweig, Roth, Mann o Herman Hesse. Supo reflejar admirablemente el ocaso de la aristocracia habsbúrgica, con todo su cortejo de miseria monetaria y moral, como la aparición simultánea de una clase burguesa ambiciosa, snob y falsamente cosmopolita. Pone en pie un mundo grandilocuente, adornado de un brillo de bengala, de ámbitos cerrados, inspirados en una doble moral, un mundo frívolo y exhibicionista, en su obsesión por distraerse, atraído por el baile, la fácil seducción, el tenis y el duelo como forma de solucionar las falsas cuestiones de honor, un mundo de proyección e ilusión narcisista, que capta con minuciosidad debido a su naturaleza de explorador de las profundidades psicológicas.

Relato soñado es una novela doble o Doppelnovelle, una literatura adscrita a la corriente de consciencia que bucea en el monólogo interior y que se centra en la narración de las aventuras y deseos eróticos de un matrimonio, Fridolin y Albertine, su bella mujer. Se trata entonces de narración doblada porque cada uno por separado contaran su historia. La obra se abre con una cita de las mil y una noches, el relato dentro del relato exótico, que leído por la hija del matrimonio antes de ir a dormir, nos transporta con la imaginación a un cielo azul estrellado donde, como en el sueño, todo es posible.

«Veinticuatro esclavos morenos remaban en la espléndida galera que llevaba al príncipe Amgiad al palacio del Califa. El príncipe, sin embargo, envuelto en su manto de púrpura, estaba echado en cubierta bajo el cielo de la noche, de un azul oscuro y tachonado de estrellas, y su mirada...»

Ambos padres recogen el libro y acuestan a su hija, ambos la besan, y ambos se quedan por fin a solas en su recámara y reanudan una conversación iniciada en la cena acerca del baile de máscaras al que asistieron la noche anterior. Ambos cónyuges habían sido levemente tentados: Fridolin por dos mujeres enmascaradas, Albertine por un caballero polaco. Al final de la velada, se juntan los esposos, se seducen mutuamente y acaban haciendo el amor en su cama. Bellísima historia matrimonial. Pero pasado un día, con sus afanes y rutinas, se encuentran de nuevo cara a cara al caer la noche y recuerdan y comentan lo que hubiera podido ser una ocasión perdida. Sobre esa charla ligera surge una conversación seria sobre los deseos ocultos y apenas sospechados que pueden embargar a cualquiera. Rebuscan en el pasado momentos en los que el deseo ha surgido inesperadamente y necesitan confesarse cómo han llegado, cada uno por separado, rozándolo, al límite de la infidelidad. Albertine, en pie de igualdad con su marido, le relata una aventura con un joven danés con el que habría estado dispuesta a abandonar a su familia.

«Si me hubiera llamado, no hubiera podido resistirme. Me creía dispuesta a todo; creía estar prácticamente decidida a renunciar a ti, a la niña, al futuro, y –añade– al mismo tiempo (¿puedes comprenderlo?) me eras más querido que nunca.»

La sombra del adulterio hiere a su marido que, aun confesando culpas parecidas, no acepta con facilidad el haber sido doblado por otro, aunque se haya tratado de un deseo no realizado. Fridolin esa noche debe salir a atender a un paciente y su salida se alargará en una infinita fuga literaria por los vericuetos eróticos de una ciudad doblada por la moral desenfrenada de una noche cualquiera. Fridolin no quiere volver a casa. Pasea y entra en un bar donde se encuentra a un viejo amigo pianista, un libertino que ha abandonado la ciudad. Está de paso tocando el piano en diferentes garitos. Le cuenta que esa noche debe tocar en una reunión de una sociedad secreta. El acceso es restringido; el relato de los ritos que allí se llevan a cabo excita la imaginación de Fridolin. Intenta a toda costa convencerle de que le facilite la contraseña que le permitirá franquear la entrada a la reunión. Y por supuesto logrará entrar.

Relato soñado fue la obra en la que se apoyó Stanley Kubrick para rodar Eyes Wide Shut. Muchos elementos de una extraña y fascinadora intensidad se entrecruzan y enlazan en este relato que dejó sin comentarios y sin palabras a Sigmund Freud. Schnitzler poseía una sutileza fuera de lo común y unas capacidades descriptivas y psicológicas extraordinariamente modernas, situando al lector en un terreno ambiguo y ambivalente, de una mágica ensoñación. ¡Blum! 


sábado, 4 de agosto de 2018

Patria, de Fernando Aramburu

La literatura vasca tiene la capacidad de envolverte y devolverte al Salón Supremo donde reina la inteligencia, la verdad y la justicia.

En un tiempo en el que mi país era asediado por las esperpénticas banderas de los nacionalismos y la prensa de masas agitaba y calentaba el ambiente con sus titulares populistas sobre los peligros de una amenaza de desunión de pueblos y territorios, justo en esos días en los que algunos ya expresaban su hartazgo contra los ataques hacia la patria, me encontraba en una céntrica librería de Zaragoza y mi atención se fue hacia un valiente  y a la vez osado título que un escritor vasco elegía para su última novela, una novela de Tusquets. Con la portada pude sentir un profundo frescor que sigue aún más presente tras atravesar la lectura. Nada sabía en ese momento de su obtención del Premio Nacional de Narrativa 2017, el mismo premio que también logró el escritor vasco, Kirmen Uribe, con Bilbao - New York - Bilbao . Tan sólo me atrapó  el título junto a un apellido vasco. Era audaz. Sería la primera vez que leía algo suyo. Descubrí que tenía un público fiel y una larguísima trayectoria, por lo tanto su capacidad literaria tenía más que recursos para enfrentarse a la honesta tarea de describir la tragedia del terrorismo en Euskadi. Hice la prueba de leer la primera página. ¡Blum! Tenía un estilo directo, potente, sutil, muy visual. ¡Ya estaba dentro! Aún sigo dentro. Ficción-Realidad. Adictivo. Renovador. Una bomba contra los residuos del miedo.

Patria de Aramburu  son las voces acalladas vascas que el tiempo guardó durante los silencios del dolor y la sinrazón. Patria es un concepto muy antiguo que rememora las batallas contra la identidad universal y la propiedad del territorio a golpe de sacrificios inhumanos, engaños y todo tipo de manipulaciones que sufrimos en vida. Patria puede entenderse como una simple etapa en la Historia de la Humanidad que se cura en la verde lejanía o la Iberia sumergida que sigue regada por la apacible agua de lluvia y el reflejo cada vez más azulado del Cielo que jamás abandonó Euskadi, tierra de fuertes y aguerridos Berik. La Patria de Aramburu es la inmensa energía inteligente que anida en el Alma Colectiva que no olvidará nunca los hechos y que luchará honrada y laboriosamente por su dignidad como hizo desde tiempos remotos. 

Aramburu ha descrito con la maestría de la experiencia y de las artes de la literatura una realidad de difícil digestión que debía ser expulsada. Esta obra es la señal definitiva de un pueblo que está sano y fuerte. La idea de unión no puede ser destruida por el populismo paleto de tintes políticos, votos, envidias y vidas materialistas. La Patria de Aramburu es una realidad alternativa a toda versión oficial, imborrable, que todos anhelamos, donde reside la Verdad, nuestra memoria colectiva que jamás podrá ser adulterada si nos guiamos por nuestro corazón y las señales que fueron ancladas a nuestra tierra y a nuestras tradiciones. Aramburu es una Estrella de Ocho Puntas para el aragonés que escribe estas palabras sabedor de que ambos territorios compartimos colores desde tiempos antidiluvianos. 




Transmisión Uan, de José Ginés Cillero

Llegar a esta obra fue producto de un viaje literario a los confines del pasado mediante un juego arqueolingüístico. Una ficción envuelta en promesas heroicas sin pruebas y con final apocalíptico. 

Transmisión Uan nos abre la puerta al entendimiento no ordinario. Cogido de la mano por una mujer hipersensitiva que conoce la manera de activar las energías primarias de reserva, se cierra la primera puerta de la percepción y surge desde la visión interna, una segunda realidad, una segunda atención, una caída de la lógica artificial que pone de relieve el sueño y las refulgencias de la atmósfera, en dirección a los dominios del nagual, guiados por una ensoñación transtemporal. No es una misión sencilla. Pueden producirse embates. Existen puertas falsas conducentes a sub-niveles o al más maldito de los sótanos. Son puertas de percepción equívocas, espacios no limpiados de "racionalidades". Habrá que estar vigilantes. 

Juan Berges y Lucía se encuentran en pleno Paseo de la Independencia de Zaragoza y juntos deciden internarse en lo absoluto desconocido, cruzando la oscuridad del pasaje Coliseo que les llevará a una sesión matinal de cine, un estreno en "Globovisión Sistem" de imágenes no ordinarias que funciona con unas máquinas, las BIALDUTEKS, que perciben sucesos a larga distancia. Clic. La Historia de la Humanidad se abre para nosotros. Todo lo que queda es una literatura aceleracionista. 

«Amen egi is alun»

martes, 6 de diciembre de 2016

La isla, de Giani Stuparich


Giani Stuparich se sentaba a hablar con Kafka en el café Europa de Praga sobre el sentido de la vida, la literatura y la muerte –temática identitaria entre los escritores de Trieste que han tenido muy presente en sus obras la linea que marca el fin de las cosas o les da pleno sentido–. Stuparich escribió novelas, ensayos y poesía, pero su talento explosionaba en el relato corto y en la memoria autobiográfica.

En La isla  fue donde Stuparich dio lo mejor de sí mismo. Es la narración de un encuentro en la isla de Istria entre padre e hijo, un encuentro propuesto y deseado por el padre, a las puertas de su muerte. El padre descubrirá lo que significa dejar descendencia y el joven afrontará el sentido de la pérdida. La isla es el escenario perfecto,  el más poético, pues simboliza la complejidad de esta huida, el refugio contra el amenazador asalto del mar del inconsciente, un territorio entre la conciencia y la voluntad, donde se condensan las fuerzas ilógicas al borde del océano. Padre e hijo juntos navegan por este tránsito guiados por el instinto y la naturalidad de sus emociones. Los sentimientos son la brújula que dirige el barco. Si llegan a esta isla serán aspirados por un Huracán en papel. Ojalá algún día caiga en sus manos. ¡Blum!

«Ya no era más que un hombre cansado, con profundas arrugas en el rostro, la boca amarga y entreabierta, como si sufriera al respirar.»

viernes, 2 de diciembre de 2016

Un castillo en la Romaña, de Igor Štiks

Igor Štiks nació en 1977 en Sarajevo, Bosnia Herzegovina y abandonó su ciudad natal en 1992, meses después de estallar la guerra. Se instaló primero en Zagreb, Croacia, donde estudió literatura comparada y luego en París, logrando la maestría en Filosofía. Más tarde fue a Chicago para impartir clases en la Northwestern University y actualmente vive en Edimburgo, Escocia, investigando en un proyecto artístico que contribuye a los espacios ciudadanos, a los estudios culturales urbanos, así como a la erudición sobre los movimientos sociales y el arte comprometido. 

Un castillo en la Romaña fue en 2006 la primera novela del joven autor bosnio en lengua croata. El narrador es un joven bosnio exiliado que visita un castillo del Renacimiento italiano donde encuentra a un guía franciscano y refugiado bosnio como él, que le relata dos historias de pasión e intriga, muy separadas en el tiempo, pero que expresan la ley del eterno retorno, sobre cómo la historia se repite y la nostalgia de la tierra natal produce un sentimiento agridulce de desarraigo. Narrada con pulso erudito, avanza con precisión, creando una atmósfera envolvente entre lo medieval y la modernidad. Francamente interesante.

Yugoslavia fue poco a poco envenenada moralmente, durante los años 90, por la prensa internacional, controlaba por George Soros, provocando una fuerte segregación de los serbios contra Croacia y Bosnia. La Fundación Soros compraba periodistas influyentes para neutralizar a los detractores de su propaganda belicista, acusándoles o bien de neonazis o sino de antisemitas. Ninguna institución les puso freno. Aquí es donde vemos el eterno retorno. El Papa Pio XII no movió un dedo cuando Hitler invasión Polonia, y el Papa Juan Pablo II tampoco hizo nada cuando E.E.U.U. bombardeó e invadió Yugoslavia. Sin embargo hemos aprendido que la prensa convencional es un instrumento de estas fuerzas oscuras que financian las guerras para lucrarse con la muerte. Así que la pregunta que hoy nos hacemos es si serían capaces de volver a engañarnos para crear discordia entre la humanidad. Intuyo que no, amantes de la literatura. Nuestra calma es la respuesta más potente para progresar. No dejen de sentir la bondad que anida en sus corazones. ¡Tránsito!

martes, 29 de noviembre de 2016

La iniciación de un hombre: 1917, de John Dos Passos

Cuando vi la portada en la estantaría de la librería me recordó a Belchite Viejo, un pueblo en ruinas de Zaragoza, por culpa de la locura de una guerra atroz. Seguidamente, cuando leí el nombre del escritor sentí que era el momento de acercarme a su obra. Su mundo se aproximaba al  mío y me quedaba pendiente traspasar el velo de su literatura el día que leí Enterrar a los muertos, de Ignacio Martínez de Pisón, donde mostró la nobleza humana y la inteligencia de John Dos Passos. 

La iniciación de un hombre: 1917 fue su primera novela y narra la experiencia de John Dos Passos como conductor de ambulancias en el frente francés durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Allí es testigo de lo más absurdo del ser humano. Su honesta visión le permitió encontrar el origen de esta cruel sinrazón, ejecutada por humanos, pero promovida por banqueros. J.P. Morgan, tomó el control de los principales veinticinco periódicos de Estados Unidos con el fin de hacer propaganda a favor de la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial. Además, el Comité del Senado informó de que entre 1915 y enero de 1917, los Estados Unidos prestaron 27 millones de dólares a Alemania y en el mismo período, prestaron 2.300 millones al Reino Unido y a sus aliados, casi cien veces más. Mientras tanto, millones de personas murieron en las trincheras de Europa para favorecer esos mezquinos intereses.

–Y en América, ¿les gusta la guerra?
–No saben lo que es. Son como niños. Se creen todo lo que les dicen; no tienen experiencia alguna en cuestiones internacionales, como ustedes los europeos. A mi entender, nuestra participación en la guerra ha sido una tragedia. 

América está regida por la prensa y la prensa responde a oscuras fuerzas que manipulan a hordas de inocentes, engañados por constantes falsedades que les asfixian. Los dóciles y bondadosos han perdido la senda de la libertad y han quedado convertidos en esclavos consentidores. La guerra es su principal enemigo. Es inadmisible. Hay que pararla. Lo primero que hay que hacer es traer la paz, como simiente en nuestras mentes para que crezca el árbol del progreso, y la vida no sea una burla, una amarga burla que aniquile nuestro valor interior. Segundo, debe haber un asedio contra la mentira en todos sus formatos. Tampoco es tolerable. Es una distorsión de cobardía. Tercero, somos energía y podemos tomar el rol de co-creadores del Universo, con cada acción y con cada pensamiento. Debemos preguntarnos: ¿hacía donde va mi energía?, ¿tengo conmigo el poder, o se lo cedí a los gobiernos, a las religiones, a la propiedad, a los médicos y a los militares?. ¿Qué hay de nuestra libertad?, ¿qué acepto y qué rechazo? ¿hemos olvidado también la paz que reina en el silencio?

La iniciación de un hombre: 1917 fue totalmente ignorada por la crítica. No alimentaba el patriotismo sino otros valores universales, y ningunearon al autor por su peligrosa claridad y acierto. Esa crítica operó para oscurecer el arte, y es la misma que trabaja en los medios de comunicación convencionales para alzar al adoctrinado y silenciar la voz común que observa insólita. Esa crítica fue, ha sido y es, sierva de los intereses de trece ricos adoradores del mal y lo material, que forjan rebaños a su voluntad. No permiten que despiertes con otras ideas. Te prefieren sumiso, sin que cuestiones la autoridad, dentro de una corriente ignorante y sin sensibilidad. Pero nunca calculan que el universo es infinito y que la literatura es una de sus múltiples vías de libertad, lo que explica que John Dos Passos esté hoy aquí, como un Huracán en papel. ¡Libre! ¡incólume! Atravesando el tiempo para alimentar tu espíritu. ¡Recárgate!

El talento solía significar libertad, una luz luchando contra la oscuridad.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Piedras de colores, de Adalbert Stifter

Me apareció esta pieza literaria en un pasillo recóndito de la biblioteca que más frecuento estos días de otoño. La portada me fascinó y la edición tan cuidadosa completó el resto de la decisión. Al abrir la primera página observé que nadie se había llevado este pequeño libro. No aparecía ninguna fecha en la hoja de préstamos. Así que la sensación de estar frente a un tesoro que nadie había descubierto se hizo en mi interior muy poderosa, y como es de tamaño de bolsillo, lo he llevado conmigo, acompañándome a todos los lugares a los que he ido. Como quien lleva castañas asadas en invierno. 

Empecé saboreando cada página de la introducción hasta alcanzar una atmósfera de respeto y admiración por el autor.

Si algo bueno y noble hay en un escritor, eso será lo que refleje su obra, escriba lo que escriba, porque las leyes que rigen lo pequeño son las mismas que rigen el Universo. La manifestación de la ley que mueve el mundo está tanto en el soplo de la brisa, en el correr del agua, el verde de los sembrados como en la majestuosa tormenta que arrasa los campos, amenaza casas, o destruye los árboles. Y esto mismo  ocurre de forma similar en el interior del ser humano. Hay mayor grandeza en aquellos espíritus que llevan una vida equilibrada en la que se hace uso del buen juicio, se siente admiración por lo bello y se mantiene una actitud serena ante la cercanía de la muerte, que en aquellos en los que dominan los impulsos de cólera, destrucción o venganza y que en su exaltación arrastran su propia vida.

La manifestación de la dulce ley que mueve al género humano es la que Stifter reconoce y plasma en Piedras de colores, mostrando la ley de la equidad que hace que cada cual pueda vivir entre los otros, no bajo la amenaza, sino en el respeto y la dignidad, que le van a hacer posible cumplir su destino humano. Esa ley actúa tanto en las cabañas como en los palacios, y se puede percibir tanto en la abnegación de una pobre mujer como en el desprecio soberano de la muerte que hace gala el héroe que se sacrifica por la humanidad. Para Stifter el arte es lo más elevado, después de Dios. No fue un escritor que perteneciera a ningún movimiento de su época. Se limitó a describir su entorno priorizando la estética y la simplicidad con la motivación de crear para el lector un rato agradable y contribuir con un grano de bondad a la construcción de lo eterno.

El éxito de Piedras de colores  fue total, no sólo en los círculos literarios o entre otros escritores, sino que produjo una honda impresión en amplios sectores del público. Los críticos literarios ponderaron la claridad y pureza de sus líneas, reconociendo la paz, la belleza y la nobleza de los sentimientos que irradiaban en los dos relatos de este magistral libro, Cristal de roca y Creta blanca. El primero les llevará a las enigmáticas montañas y el segundo a un castillo en la llanura. Disfruten del paseo. Volverán renovados. ¡Tránsito!





jueves, 3 de noviembre de 2016

El martirio del obeso, de Henri Béraud


¿Se dan cuenta que a veces los libros nos escogen y no al revés? Así fue como me sedujo esta obra. Vi la portada entre muchas novelas de amor. Un hombre de época de presencia señorial. Un barco evocando un viaje emocional por alta mar, pues lo que se sustenta sobre unas tripas sólo puede traer una inmersión sentimental.  Corrían las letras de un escritor francés a quienes recuerdo con una sensibilidad muy racional. Leí la primera página. Y me agarró.

Se trata de la escritura fluida, profunda y atemperada de un Premio Goncourt, galardón literario de mayor prestigio en Francia, recibido en 1922 por Henri Béraud. El martirio del obeso narra la historia de un martirio amoroso con los desprecios y la indiferencia que las mujeres cometen hacia los hombres gordos, pero con el humor y la frescura de una inteligencia que supo trascender a su persona y describir la vida como un banquete de oportunidades y herramientas para alcanzar la felicidad.

No esperen encontrar a un glotón y a un zafio descortés. La voz de esta novela pertenece a un miembro del Club de los Cien Kilos, extremadamente selectivo, procuaz, risueño, muy sociable y afectuoso. Su trato bonachón les acompañará hacia un baile de personalidades y situaciones jocosas, para reivindicar lo sano que es reírse de uno mismo. Los gordos atesoran una serie de cualidades invisibles al resto de los mortales, probablemente por quedar ocultas bajo una capa de grasa, y es de ahí de donde nacen una serie de prejuicios que los hace propensos a ser víctimas del abuso, especialmente del abuso emocional, por lo que queda redimido cuanto pueda achacárseles: todo en los gordos está bien y es digno de admiración, y lo que de malo les ocurre trae por causa la inquina, la envidia, la incomprensión y la ignorancia ajena, horrores todos ellos nacidos en el mundo de los escuálidos. ¿Te atreves a seguir aprendiendo? ¡Tránsito!



viernes, 21 de octubre de 2016

Los bosques de Nyx, de Javier Tomeo

Literatura sorprendente. Llegó a mis ojos esta obra de Javier Tomeo, en una fría tarde de otoño, en la que las temperaturas bajaron y el cierzo me instigó a cerrar todas las puertas y ventanas del salón para que no fuera herido la calidez de mi hogar . En ese momento, mi concentración era toda propiedad de Los bosques de Nyx. Me olvidé de quien era, desaparecí en el tiempo, fui lanzado a un lugar sin espacio, en el que tomó presencia Esquilo, Sófocles, Eurípides, Menandro y Homero.

Nyx, en la mitología griega, es la diosa de la Noche, hija del Caos y hermana de Erebo, con quien se une para engendrar a Éter, la luminosidad y puro brillo, y a una serie de divinidades, la mayoría de ellas abstracciones personificadas como la Muerte, el Dolor, el Sueño, el Destino, la Perdición, el Castigo Merecido, el Fraude, la Senectud, la Discordia, la Amistad, la Ternura, la Hijas de la Tarde, el Engaño. Nyx representa las tinieblas sublunares, mientras que Erebo es la expresión de la noche subterránea. Nyx posee un carro tirado por caballos negros que atraviesan el cielo envuelto en su sombrío manto cubierto de estrellas y es considerada como la "buena consejera" a la que se veneraba en compañía de Apolo, sacrificando para ella, gallos y ovejas negras. Su figura animal es representada por el búho y la adormidera o la amapola del opio. Nyx es una de las figuras mitológicas que más personalidad adquirieron en la poesía y en el arte, a pesar de no haber tenido un culto popular ni altares. Nyx es el centro de esta pieza literaria.

Los bosques de Nyx narra la historia de doce mujeres que perdieron a sus seres amados en la Guerra de Troya sin renunciar a sus tristes recuerdos porque saben que olvidar significa tanto como renunciar definitivamente a todos aquellos a quienes una vez amaron. Así que no están dispuestas a hacerlo. No importa que sus corazones se han convertido en inmensas necrópolis. Ellas viven en su espacio mágico amasando desesperadamente sus penas, tratando de recuperar las lágrimas perdidas. Pero un día, penetra en el bosque un Mensajero. Procede de una nueva guerra y propone a las mujeres que regresen con él al mundo de los vivos. La misión de las doce heroínas no es fácil. Habrán de ser ellas quienes, alzándose sobre sus recuerdos y aureolas por sus respectivas tristezas, se ofrezcan a los nuevos combatientes como símbolo de dolor que nunca se extingue, para convencerles para que abandonen las armas y regresen definitivamente a la paz. Si ésto lo consiguen podrán encontrar por fin justificación a sus viejas penas y, sobre todo, a la muerte de todos los viejos guerreros que ellas amaron un día sin más límites que los que señaló la eternidad de sus almas inmortales.

En torno a la negra hoguera de la guerra, Javier Tomeo convoca a un aquelarre a doce heroínas del teatro griego para mantener un apasionante y vivaz debate sobre los desastres bélicos, la fascinación de los hombres por la herencia de Marte y el dolor reflexivo e infinito de las mujeres. Se trata de un relato didáctico de gran profundidad emocional al que todo el mundo puede adentrarse, pues ha sido forjado en esa mágica dimensión que se encuentra entre la literatura de siempre y la ciencia-ficción del mañana, que sólo es posible en nuestra mente. El Diálogo de las Muertas fue una excepción en la narrativa tomeana siempre inundada de personajes estrictamente masculinos donde las mujeres actúan como mero contrapunto. Los bosques de Nyx están regidos por una comunidad matriarcal que ha embrujado esta recóndita arboleda en un letargo abismal, y ellas, heroínas de la Antigüedad  van a ser reclamadas  en una noche tenebrosa para manifestar con todo el esplendor de la razón y el corazón unidos, lo absurdas que son las guerras, hasta poner en pie de paz a griegos y troyanos. ¡Magistral Javier Tomeo! Integra la brevedad de Chéjov con la potencia argumental de Samuel Beckett. No ha podido llegar a mi vida en un momento de mayor sincronicidad. Mañana justo me han programado una salida de fin de semana al bosque para celebrar mi cumpleaños. Así que allí plantaré satisfecho, mi espíritu en ascensión, en actitud de paz con el Universo. ¡Tránsito!


«Sea cual fuere el bando en el que se luche, las guerras son un negocio de unos pocos»



sábado, 8 de octubre de 2016

Amado monstruo, de Javier Tomeo

Encontré las obras de Javier Tomeo en una pequeñita biblioteca muy cerca de mi casa, paseando por un inmenso parque con pinos de más de treinta metros de altura. La biblioteca llevaba su nombre y mi interés creció al comprobar que dentro, en el mismo recibidor, había una vitrina con la mayor parte de sus obras expuestas. La bibliotecaria se acercó de propio a explicarme su contribución en este mueble-vitrina. Era un tesoro en la ciudad. Y al seguir su delicada presentación recuperé el amor y la atracción por la literatura. No había dudas de que se trataba de un escritor prolífico. Su imaginación había producido casi cincuenta novelas. Desconocido en Zaragoza, pero muy premiado en el extranjero, sobre todo en Francia y Alemania. Ésta fue la que más llamó mi atención. Con ella alcanzó la fama y fue llevada al teatro. Hice caso a mi intuición.

«De acuerdo, soy un nuevo Robespierre que se ha pasado treinta años viendo como su madre hacía calceta.»

H.J. Krugger, director del Departamento de Personal de un Banco, habla con un ligero acento extranjero arrastrando las erres y oscureciendo las vocales. Por razones obvias dice que no puede prescindir de su empleo. Está obligado a mantenerse en la clandestinidad, pues pertenece a la poesía secreta y podrían acusarle de quitacolumnista, además de suponer el fin de su carrera en el Banco. Ahora tiene en frente, para una entrevista de trabajo a Juan D., que lleva treinta años pegado a las faldas de su madre y ha decidido presentarse al puesto de vigilante de Banco, sin la aprobación de su madre. Él no tiene experiencia y dicho empleo requiere el uso de armas de fuego. No vale ir con un garrote, como desearía Juan. El prestigio del Banco depende de las pistolas. Se trata de una cuestión de imagen de empresa.

«En estos tiempos de apoteosis informática, de sofisticadas redes de teleproceso y de dinero electrónico, resultaría de lo más ridículo ver a los vigilantes de cualquier banco armados con garrotes.»

En esa entrevista ellos van a hablar, de música, de literatura, de arte, de gastronomía, incluso de sus madres y, cuanto más se extienden en detalles, más se les permite aligerar sus conciencias.

«He aprendido a clasificar a la gente en dos grandes grupos: el de los que tienen dinero, y el de los que no lo tienen. No me preocupan los linajes, ni los cuarteles en los escudos, sino la cuenta corriente de nuestros clientes y, en última instancia, la educación que sólo puede dar el dinero. Todo lo demás son pamplinas.

Juan D. dispone aún de treinta minutos para convencerle de que es el candidato ideal y le confiesa cada detalle relacionado con el impulso por abandonar la casa de su madre. Le habla del reproche que su madre tiene contra él por haber nacido con seis dedos en cada mano, como si fuera un monstruo. Su madre lo sabe bien. ¿A dónde piensa ir? Los hombres como él deben renunciar al mundo, antes de que el mundo los rechaze a ellos.

«Los hijos son como lámparas en un hogar oscuro y nosotros no nos hubiésemos permitido jamás dejar a su madre en tinieblas.»


lunes, 3 de octubre de 2016

Las chicas, de Emma Cline

Literatura underground. El debut literario de la joven norteamericana Emma Cline requiere atención pues narra, desde una emotividad divergente, la vida de una chica que está luchando con su sexualidad emergente, que le suscita interés, peligro y que le aporta una sensación poderosa. El mensaje de fondo permite revisar la cotidianidad subyacente en la humanidad a través de la calidad en las relaciones personales. Su publicación,  en junio de este verano, ha despertado el interés de muchos amantes de la literatura. Será llevada a la gran pantalla. Requiere un paréntesis.

Las chicas está ambientada en el norte de California, durante el violento final de la década de 1960. En el comienzo del verano, Evie Boyd, una adolescente inteligente y reflexiva que atraviesa por un proceso de soledad, ve a un grupo de chicas en el parque, que le roban inmediatamente su atención, por la consumada libertad de comportamiento, su vestimenta descuidada y su peligrosa aura de abandono. Al poco tiempo, Evie quedará magnetizada por Suzanne, una chica más mayor con una energía enigmática, que le introduce en el círculo de una secta infame, liderada por un carismático músico, llamado Russell que vive en un extenso rancho escondido en las colinas, un lugar inquietante y descuidado, pero que a Evie le resulta exótico, emocionante, cargado de interés y en el que se siente desesperada por ser aceptada por el grupo. A medida que pasa más tiempo lejos de su madre, de su amiga Connie y de los ritmos de su vida diaria, su obsesión por Suzanne se intensifica. Evie no se da cuenta que se acerca cada vez más hacia una violencia impensable, en un momento en la vida de una chica en donde todo puede ir muy mal.

Las chicas está inspirada en el líder satánico Charles Manson y los espeluznantes asesinatos que sus seguidoras cometieron en el verano de 1969. Sin embargo la historia de Emma Cline agarra ese horror en segundo plano. Su protagonista, Evie Boyd, contiene toda la fuerza de esta historia. Ella ha pasado su vida dejando que los días se desmoronen muy lejos, como los restos de un acantilado. Es ya una persona adulta, pero abatida por el cultivo de una invisibilidad gentil viviendo entre los espacios de las existencias de otras personas. Ella capta las demandas deshumanizantes de los hombres, la violencia ocasional con la que se hacen cumplir esas exigencias y las relaciones de explotación que le producen orgullo y desesperación. Pero a esa edad ella necesita aprobación.









La novela de Cline realiza una retrospección de ida y vuelta, con notas de apatía, cambiando entre la vida estática de Evie en la actualidad y el tiempo infame en el que fue una chica de catorce años, recluida en el rancho de Russell, versión clineana de Manson; mientras su país carbonizaba Vietnam y las universidades entraban en erupción. Por esa época sus padres se habían divorciado recientemente y ella se encontraba a la deriva de su padre y su madre, en un forcejeo distraído. La presencia de Suzanne, tan trágica e independiente, como un rey en su exilio, le deja cautiva, además de por su belleza con la que Evie desea congraciarse,  y que le arrastra a situaciones perjudiciales. Todos estos momentos son los más notables de la novela donde la capacidad literaria de Cline para articular las angustias hacia la edad adulta en un lenguaje que es magníficamente poético sin perder la autenticidad de la conciencia del adolescente, las reflexiones melancólicas de su madurez o la impetuosidad de sus impulsos infantiles, deja toda la obra trenzada en armonía. La novela permite ir apreciando todos los cambios psicológicos de Evie, después de pasar las dos primeras semanas en el rancho de Russell, notar su su facilidad para  mentir a sus padres, para entregarse a Russell o para obtener de forma aguda el afecto de Suzanne.

Emma Cline ha escrito una novela explosiva mediante un acto de obsesión y curiosidad, que le llevó a interesarse treinta años después del crimen de Manson, explorando videos en YouTube y leyendo todo tipo de libros sobre el líder y su secta, de la que aporta muy pocos detalles, centrándose en el desenlace de destrucción y el homicidio múltiple que incluía ritos satánicos, nacidos de un lugar tranquilo, desde el que Evie, una de las chicas de Manson se confiesa con plena ebullición, anhelo y terror. Evie alude a los asesinatos infames, con una vergüenza latente y con un asombro silencioso de como "accidentalmente" una vida puede partir hacia el desastre. 

«La vida es un continuo alejarse del filo.»

¿Hasta donde llega este concepto de "accidental"? Cualquier chica no es blanco fácil para sucesos de este calibre. No hay que caer en el temor, una emoción de la que excede esta novela. Algo así sucedería con personas que cultiven el rencor, el aislamiento, la egolatría, o el narcisismo, además de distanciarse por completo de sus familiares y seres queridos; o en personas que buscan obtener poder y seguridad del grupo. Charles Manson vino a este mundo a hacer daño y a manipular. Fue estudiante de la Cienciología para controlar a la gente con métodos sibilinos. Era un psicópata adorador de satán, miembro de la Iglesia de Satán, actualmente metido en la cárcel con una pena de cadena perpetua por todos sus crímenes. Sus conexiones con la masonería y el satanismo han sido demostradas. Las chicas que vivían con él, además de reunir muchos caracteres de la psicopatía, estaban narcotizadas, bajo los efectos de diferentes drogas y siempre en un programa de hipnotización, mediante símbolos, gestos, frases recurrentes para conseguir su manipulación mental. De lo contrario algo así jamás habría ocurrido. Pueden estar muy tranquilas las personas que se rigen por la bondad y la empatía.

«Suzanne tenía los ojos como un muro de ladrillo. Las anfetaminas tensaban sus sienes.»

Cline ha entrado con fuerza en la escena literaria. Tiene veintisiete años y ha firmado con Random House un contrato de dos millones de dólares por éste libro y otros dos más que saldrán muy pronto. Una vez leas este libro, inevitablemente tendrás ganas de leer algo suave, del pulso de Jane Austen, para rebajar toda la carga negativa que experimentarás con los personajes. Lo bueno es que se lee del tirón. Es muy rápida y muy ágil. Lo malo, que genera mucha aflicción y desasosiego. No hay un sólo personaje que tenga luz. Me ocurrió hace muchos años con Las vírgenes suicidas de Jeffrey Eugenides.


sábado, 1 de octubre de 2016

El cazador, de Javier Tomeo

Javier Tomeo vivía solo. No tuvo hermanos. No tuvo hijos. Consagró su vida a la literatura. De niño leía a Julio Verne y a Salgari, pero lo que forjó su imaginario más pujante fueron las pinturas de Goya, con sus monstruos y sus personajes sardónicos. Así aprendió a relacionarse con el arte, mediante una experiencia moral, junto a criaturas y personajes incapaces de encajar en el mundo. De esa forma encontró su lugar en el mundo.

El cazador (1969) fue su primer libro, una ruptura con el mundo insípido y un ejemplo lúcido de cómo seguir su propio camino, el único y verdadero. Javier Tomeo trabajaba como abogado en Olivetti, empresa italiana de máquinas de escribir, y un día decidió encerrarse drásticamente en su habitación para disolver las frustraciones del pasado y sumergirse vibrante hacia su propio universo de individuación. El resultado produjo una obra inclasificable, marginal, de contenido pulsional e inconsciente, en trance con su alter ego, precipitándose contra los límites hacia la captura del más allá: su presa más ambiciosa. De estilo condensado, su narrativa avanza por golpes certeros de inteligencia y exactitud. Breve, profundo y matemático, como los delirios de Kafka o la espontaneidad genuina de Poe. Escribe lo que corresponde, y ya nada se puede parecer a él. Tan sólo caben reminiscencias de ligera aproximación, pero toda evocación será injusta. A Javier Tomeo se le lee y a partir de allí ocurre todo y uno entiende el placer de ser un lector minoritario , atípico y heteróclito; un lector de autores que estaban tan cerca de casa que parecían invisibles. Gracias Aragón. 


viernes, 7 de agosto de 2015

Historias escocesas, de R.L. Stevenson

Consciente de irme a Inglaterra por dos meses me apareció en la librería de mi ciudad natal una obra de R.L. Stevenson y no pude resistirme a comprarla. La idea de conocer los verdaderos relatos de Escocia de la mano de uno de los más heroicos literatos del país, me produjo una excitación palpitante por el incipiente deseo de entrar en contacto con la cultura de las tierras sombrías del norte del Reino Unido, envuelto en la prosa adictiva de Stevenson, artesano irrefrenable del lenguaje, a quien los propios indígenas de la isla de Samoa apodaron Tusitala, "hombre que cuenta cuentos", por sus dotes de narrador innato. Tuve así la seguridad de que este libro iba a servirme de instrumento para explorar íntimamente los lugares, escenarios y personalidades que aquí se desarrollaban. La narración de Stevenson con su estilo parco, fino y enérgico me llevó al mismísimo corazón de estas tierras que ahora estoy pisando, sin perder por un instante el asombro de mi mirada. 

Cuentos escoceses está compuesto de cinco relatos. El primero El ladrón de cadáveres se centra en un hecho real ocurrido en Escocia durante los sórdidos días del desarrollo de la anatomía como ciencia, cuando las aulas de la Universidad de Edimburgo debían estar bien abastecidas de cadáveres para las mesas de prácticas de los estudiantes, y criminales sin escrúpulos se las ingeniaban para saquear cementerios y profanar tumbas, e incluso suministrar cuerpos de carne más fresca. Janet la Torcida constituye la primera incursión de Stevenson en el género del cuento de miedo, que tanto apreciaba de niño, pues su nodriza solía dormirlo con ellos. El relato es una historia de brujería y posesión ambientado en un pueblo de Escocía que está anclado en viejas supersticiones, como que el demonio se aparecía en forma de hombre negro. Los risueños cuenta la búsqueda del tesoro de un galeón español naufragado en las escabrosas costas del norte de Escocia. El sótano de la peste es el primer relato que se conserva de RLS. Se cree que fue escrito en el verano de 1864, justo antes de cumplir los catorce años, en un intento por escribir algo sobre los covenanters, o partidarios del National Convenant, un pacto nacional redactado en 1638 para oponerse a las tentativas del rey Carlos I de anglicanizar la iglesia presbiteriana escocesa. La trama de este relato se desarrolla a comienzos de 1667, uno o dos meses después de la insurrección, con la ejecución de los sublevados, en una atmósfera opresiva que nos llevará hacia un sótano donde habita un mal de naturaleza innombrable. El pabellón en los Links esta ambientado en el noreste de Escocia, en un caserón de piedra blanda, expuesta a la mordaz erosión de la brisa costera. Allí se ha refugiado un comerciante perseguido por los miembros de una sociedad secreta italiana: los carbonari, que le reclaman una cuantiosa suma de dinero.

Relatos que uno desea que nunca acaben, que son capaces de envolverte y que alimentan la imaginación, la exploración, la inteligencia. Stevenson fue uno de los grandes, un Huracán en Papel, que si lo estudias en profundidad te ofrece una calidad literaria inigualable, para el público más exigente. Debe estar en boca de todos nosotros. No podemos permitir que sea eclipsado. Fue uno de los pocos maestros que tuvo Borges. ¡Blum!



jueves, 2 de julio de 2015

El cartero de Neruda, de Antonio Skármeta

En la costa del Pacífico, a orillas de ese océano con Siete Lenguas Verdes y Siete Tigres Verdes, se gestó El cartero de Neruda de Antonio Skármeta, en un periodo de catorce años para ser ultimado, tiempo en el que pudo volcar su poética visión, lentamente, con la tranquilidad con la que las olas se pasean por el manto marino hasta acariciar la playa, al ritmo que a usted, lector y amante de la literatura de altura, le predispondrá para saborear cada palabra, como si fueran alimento y bebida para su espíritu consternado. Así, de esta forma tan lánguida y sosegada, me nutrí con esta obra, sin saber nada de ella, excepto el nombre del poéta. La cogí minutos antes de salir de casa, del estante donde duermen las mejores obras de los escritores latinoamericanos,  con la idea de irme una semana de descanso al mar, a un rincón del Mediterráneo que me sirve de Isla Negra. Allí leí, pensé y disfruté como solo el mar te pide que lo hagas.

Pablo Neruda murió dos semanas después de que falleciera la democracia en Chile por un cruel golpe de Estado contra Salvador Allende. Con total sincronicidad morían al unísono la libertad y la poesía. No fue casualidad. También le ocurrió a Unamuno cuando Franco dió su golpe de estado. También le sucedió a Stefan Zweig cuando el fascismo de Hitler y Mussolini se apoderó de toda Europa. Vida y muerte, libertad y poesía. De esto trata, El cartero de Neruda y de algo más que prefiero silenciar para que la correspondencia custodiada por Mario Jiménez siga recorriendo el mundo, a través de la lectura, la narración, la literatura y nuestros corazones. Será una preciosa être de sortie en tu verano. ¡Refréscate! Todo lo insólito acontece durante el estío ¡Blum!



«Desnuda eres tan simple como una de tus manos.»


                               El rincón donde leí "El cartero de Neruda". Junio, 2015. Cataluña.