HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias
Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Roberto Bolaño, Thomas Pynchon y Enrique Vila-Matas. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2026
jueves, 20 de julio de 2023
La conjura contra Porky, de Fernando Vallejo
miércoles, 5 de julio de 2023
Hijos de la fábula, de Fernando Aramburu
viernes, 23 de junio de 2023
Tan difícil como raro, de Juan Vilá
jueves, 22 de junio de 2023
Mateo perdió el empleo, de Gonçalo M. Tavares
martes, 20 de junio de 2023
El mago del Kremlin, de Giuliano da Empoli
lunes, 24 de abril de 2023
El meñique de Buda, de Viktor Pelevin
lunes, 16 de agosto de 2021
Basilisco, de Jon Bilbao
sábado, 26 de diciembre de 2020
La posada Jamaica, de Daphne du Maurier
Una obra extraña de la literatura de misterio escrita por una de las autoras británicas más valoradas de su generación y elegida por Alfred Hitchcock para ser inmortalizada en el Séptimo Arte.
Daphne du Marier nació en Londres en 1907 dentro de una familia talentosa, teatral y artística que la bendijo desde una edad muy temprana con una vívida imaginación y fuerte deseo de escribir. Este deseo fue alimentado aún más por su amor inmediato por Cornwall, Gran Bretaña, después de que sus padres compraran una casa de vacaciones en Bodinnick, cerca de la costa, donde pudo empezar a ambientar sus historias.
La posada Jamaica fue escrita tras una experiencia en una fría y espeluznante noche de 1930 en la que Daphne se hospedó en Jamaica Inn y al día siguiente fue con una amiga a montar a caballo pero de repente cayó la niebla, se perdieron y empezó a oscurecer. Desmontaron de sus caballos y les ahuyentaron para ver si les llevaban de regreso y afortunadamente eso sucedió. Sin embargo Daphne se quedó unas cuantas noches más para recuperarse de la terrible experiencia y el posadero tuvo tiempo contarle las leyendas de contrabandistas asociadas a este lugar.
Jamaica Inn fue construida en 1750 en la antigua carretera de peaje entre Launceston y Bodmin, Inglaterra, los viajeros interrumpían su viaje por el páramo para descansar. La ubicación aislada de la posada la convertía en un lugar de parada perfecto para los contrabandistas y saboteadores que transportaban sus mercancías de contrabando –brandy, té, tabaco, seda, joyas– desde un lugar de desembarco de la costa, en una época del s.XVIII en la que el gobierno de Inglaterra aumentó los impuestos para ayudar a financiar las guerras en Europa. Se estima que la mitad del brandy ilícito de Gran Betraña y una cuarta parte del té pasaba cerca de Cornualles, por lo que el contrabando se convirtió en una ocupación muy común, ayudado por el hecho de que había muy pocos agentes del orden e incluso si los contrabandistas eran capturados, era probable que los jueces los trataran con indulgencia, pues ellos mismos eran clientes de estos productos ilícitos.
La posada Jamaica narra la historia de Mary Yellen cuando pierde a su madre de un infarto al corazón y antes de morir le hace prometer que vendará la granja y se marchará con su tía Patience y su tío Joss Merlyn a la Posada Jamica para continuar con su futuro, sin saber lo que esta decisión le deparará, pues la posada está maldecida por todos los vecinos de sus alrededores, que intuyen que Joss Merlyn opera con una banda de gitanos y malhechores en el proceso del contrabando.
miércoles, 13 de mayo de 2020
El problema de los tres cuerpos, de Cixin Liu
martes, 5 de mayo de 2020
Qualityland, de Marc-Uwe Kling

QualityLand es una reflexión directa y calculada de cómo la tecnología va ocupando la esfera individual, colectiva y privada de las sociedades tecnocratizadas, deteriorando derechos, libertades y virtudes del ser humano. La digitalización, la automatización y la racionalización ponen en riesgo los puestos de trabajo y con ello retornan las viejas formas de explotación y de opresión que creíamos olvidadas. La inaguantable inteligencia artificial ha tomado el control y Marc-Uwe Kling ha visto el momento literario de habitar un lugar futurista con un destino robotizado, sin alma, sin inocencia, oscurecido y angustioso. Los cables, los chips, los drones, dispositivos cargados con software de manipulación social superan la pesadilla orwelliana de 1984. Notarás que en QualityLand se entra muy rápido. Engancha. Una vez dentro la respiración se congela como en el túnel de Sabato. Y una vez fuera ... ¡Blum!
«Las máquinas son esclavas. Y quien compite con un esclavo se convierte también en un esclavo»–Kurt Vonnegut.
miércoles, 15 de abril de 2020
El año del verano que nunca llegó, de William Ospina

viernes, 10 de abril de 2020
La extinción de las especies, de Diego Vecchio
República luminosa, de Andrés Barba
domingo, 9 de diciembre de 2018
El pescador, de John Langan
viernes, 17 de agosto de 2018
Versus, de Karlos Linazasoro
Capturé la obra en Los portadores de sueños, una céntrica librería de Zaragoza, de su selecta sección de novedades. Necesitaba algo fresco y maduro, y con esas reglas topé con el naufragio de Karlos Linazasoro, que me ofreció mucho más de lo primero que de lo segundo. Realicé la lectura en un viaje en tren por Euskadi.
Versus contiene una gran dosis de sincretismo cultural expuesto con su máxima brevedad y concisión, a modo de un Haiku-Naufragio. Cada estampa se basa en el asombro y la emoción que le produce al personaje la contemplación de su vida-pérdida. En estas letras sobrevive un poeta en decadencia que imagina como frase para su epitafio:
Versus viajaba en un trasatlántico con Alice y mil doscientas personas, en una negra noche de tormenta. Las flechas de fuego, con una fuerza endiablada, partieron en dos el enorme barco, como si fuera de papel. Nada se sabe de ninguno de ellos. En la isla de Versus no hay espejos, sólo una palmera. No recuerda cuantos años lleva naufragado. Pueden ser seis o doce, pero pueden ser también dieciocho. A veces el mar le trae libros y ve ballenas a menudo, rojas, blancas, azules, de variados colores. Lleva una alimentación sana y equilibrada. Aprendió a beber agua salada, pues de lo contrario habría muerto. Lo sabe todo sobre el agua que toma. Cuando regrese a casa va a escribir una novela-náufrago. No toma apuntes, lo tiene ya todo en la cabeza.
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jueves, 16 de agosto de 2018
Relato soñado, de Arthur Schnitzler
sábado, 4 de agosto de 2018
Patria, de Fernando Aramburu
Transmisión Uan, de José Ginés Cillero
martes, 6 de diciembre de 2016
La isla, de Giani Stuparich

viernes, 2 de diciembre de 2016
Un castillo en la Romaña, de Igor Štiks
martes, 29 de noviembre de 2016
La iniciación de un hombre: 1917, de John Dos Passos
sábado, 26 de noviembre de 2016
Piedras de colores, de Adalbert Stifter
Empecé saboreando cada página de la introducción hasta alcanzar una atmósfera de respeto y admiración por el autor.
Si algo bueno y noble hay en un escritor, eso será lo que refleje su obra, escriba lo que escriba, porque las leyes que rigen lo pequeño son las mismas que rigen el Universo. La manifestación de la ley que mueve el mundo está tanto en el soplo de la brisa, en el correr del agua, el verde de los sembrados como en la majestuosa tormenta que arrasa los campos, amenaza casas, o destruye los árboles. Y esto mismo ocurre de forma similar en el interior del ser humano. Hay mayor grandeza en aquellos espíritus que llevan una vida equilibrada en la que se hace uso del buen juicio, se siente admiración por lo bello y se mantiene una actitud serena ante la cercanía de la muerte, que en aquellos en los que dominan los impulsos de cólera, destrucción o venganza y que en su exaltación arrastran su propia vida.
El éxito de Piedras de colores fue total, no sólo en los círculos literarios o entre otros escritores, sino que produjo una honda impresión en amplios sectores del público. Los críticos literarios ponderaron la claridad y pureza de sus líneas, reconociendo la paz, la belleza y la nobleza de los sentimientos que irradiaban en los dos relatos de este magistral libro, Cristal de roca y Creta blanca. El primero les llevará a las enigmáticas montañas y el segundo a un castillo en la llanura. Disfruten del paseo. Volverán renovados. ¡Tránsito!
jueves, 3 de noviembre de 2016
El martirio del obeso, de Henri Béraud

viernes, 21 de octubre de 2016
Los bosques de Nyx, de Javier Tomeo
En torno a la negra hoguera de la guerra, Javier Tomeo convoca a un aquelarre a doce heroínas del teatro griego para mantener un apasionante y vivaz debate sobre los desastres bélicos, la fascinación de los hombres por la herencia de Marte y el dolor reflexivo e infinito de las mujeres. Se trata de un relato didáctico de gran profundidad emocional al que todo el mundo puede adentrarse, pues ha sido forjado en esa mágica dimensión que se encuentra entre la literatura de siempre y la ciencia-ficción del mañana, que sólo es posible en nuestra mente. El Diálogo de las Muertas fue una excepción en la narrativa tomeana siempre inundada de personajes estrictamente masculinos donde las mujeres actúan como mero contrapunto. Los bosques de Nyx están regidos por una comunidad matriarcal que ha embrujado esta recóndita arboleda en un letargo abismal, y ellas, heroínas de la Antigüedad van a ser reclamadas en una noche tenebrosa para manifestar con todo el esplendor de la razón y el corazón unidos, lo absurdas que son las guerras, hasta poner en pie de paz a griegos y troyanos. ¡Magistral Javier Tomeo! Integra la brevedad de Chéjov con la potencia argumental de Samuel Beckett. No ha podido llegar a mi vida en un momento de mayor sincronicidad. Mañana justo me han programado una salida de fin de semana al bosque para celebrar mi cumpleaños. Así que allí plantaré satisfecho, mi espíritu en ascensión, en actitud de paz con el Universo. ¡Tránsito!























