HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Roberto Bolaño, Thomas Pynchon y Enrique Vila-Matas. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2026

miércoles, 15 de abril de 2020

El año del verano que nunca llegó, de William Ospina


En 1816 un azote de frío dejó al hemisferio norte de la Tierra sumido en la oscuridad y envuelto en un escenario de cielos crepusculares, cubiertos de tonos escarlata, morados, granates y ámbar. Europa acababa de escapar a la tormenta de las guerras napoleónicas, salpicada de hambrunas, barro y de heridas abiertas. Esa oscuridad se hizo más siniestra al asomarse sobre los paisajes alpinos de Ginebra y en junio de ese mismo año soltó sus fríos y sus sombras sobre los lagos suizos, cubriendo a todo el país en tres días tan oscuros como una larga noche interrumpida por crepúsculos. Cerca de allí, en las orillas del lago Lemán en una mansión llamada Villa Diodati quedaron atrapados varios artistas y pensadores europeos, entre ellos Lord Byron, Polidori, Mary Shelley y Persy Bysshe Shelley, dedicándose a inventar historias para asustarse mutuamente, de las cuales dos de ellas se convirtieron en hitos del género literario gótico: Frankenstein y El Vampiro.

William Ospina queda irreversiblemente obsesionado en ese vórtex de la historia de la literatura e inicia en primera persona un viaje en el tiempo para rescatar todos los detalles y acontecimientos que rodearon uno de los momentos de máxima creatividad de las letras, hasta hacernos testigos directos del poder de la naturaleza y la sabiduría que albergó el espíritu de la Vieja Europa durante el año sin verano.

El año del verano que nunca llegó es el tributo poético de un escritor colombiano a la literatura del romanticismo. Elaborado con pulso y esmero, narrado con la voz de un héroe que atraviesa una leyenda, consciente de que sus letras irrefrenables atraparán a los devotos de la literatura, entregados a los juegos de la creación sobrenatural, producto de la muerte de una época y el nacimiento de un nuevo mundo que requiere proveer de repuestos a nuestros cuerpos fatigados e inmersos en pesadillas que se pierden en la niebla de la triple noche. Sólo entonces y ayudados por el sueño de la razón, como nos dejó grabado Goya, la inteligencia tomará rumbo hacia una Era de Luces, en la que el instinto del hombre escapa de todo sufrimiento con su pensamiento activo, encarnando la plenitud de su futuro salvaje, vigoroso y espléndido a la luz de la Luna y la estrella de Venus. ¡Blum!

viernes, 10 de abril de 2020

La extinción de las especies, de Diego Vecchio

Binomio entre literatura y ensayo de estilo pynchoniano. Diego Vecchio fue relegado injustamente a finalista del Premio Herralde de Novela 2017 creando una ambiciosa novela que nos devuelve al centro del huracán para seguir la búsqueda de los orígenes del hombre a través de la etnología y los museos que viajan por espacios y épocas remotas. Cuando la sociedad se pierde en laberintos superficiales resurgen hombres apasionados al rescate de todas las pruebas antidiluvianas que poseen el valor de nuestra identidad. Este instinto perdura en personalidades honestas de carácter científico instruidas en la verificación del saber. La historia oficial no aporta pruebas, la arqueología, la lingüística y el arte, sí. Aquí pueden comprar su entrada al Museo de la Vida Primitiva y reencontrarse.

«Los primeros hombres (raza blanca) aparecieron en Norteamérica y desde ahí poblaron el resto del mundo, cruzando el istmo de Bering hacia el continente asiático [...]»

República luminosa, de Andrés Barba

Talento empobrecido. Esta obra será alegremente fagocitada por la voracidad del cine de terror pero no podrá nutrir los anhelos del alma hacia la excelencia. Una voz original, un narrador nítido, una escritura laboriosa que trabaja para la distopía y la decadencia. Andrés Barba es una promesa que no despega. Su  inteligencia parece eclipsada por los halagos del mercado editorial y su producto final no alcanza siquiera el rendimiento literario de un micro-relato de Roberto Bolaño, arrinconando sus ficciones en una frondosa y tupida selva tropical, iberoamericana, para arrojar toda su creatividad al alcantarillado de una ciudad absorta en sacrificios salvajes.

República luminosa es el hundimiento de las bases del hombre hasta niveles infrahumanos. Es sinónimo de anarquía y de sin razón. La infancia queda adulterada hasta la criminalidad como vía de escape para salvar un proyecto literario convertido en pesadilla atroz. Todo un esfuerzo cruel. Entonces me pregunto –¿Y si canaliza su agudeza onírica hacia la Gran Obra de la Literatura como hizo Borges en su tiempo, en su aquí y ahora?–. Presenciaremos lo que es natural ¡Blum!

domingo, 9 de diciembre de 2018

El pescador, de John Langan

Una historia de paganismo laureada con el premio Bram Stoker 2016 y creada para deformar la naturaleza espiritual de la gente joven. 

El Pescador de John Langan, calificado de "horror poético", erige inestables escenarios y personajes truncados desde el imaginario incierto que causan escepticismo y vulgaridad. Partimos de unos cimientos venáticos. Sus planteamientos atomistas del alma desencadenan tibieza y desinterés. El avance narrativo es lento y descompasado, mete tanta paja entre medias que cuesta llegar al río para recoger aunque sólo sea frescor. Disfrutarán y les aprovechará mucho más el tiempo si se leen a Anaximandro o  Anaxímenes de Mileto. Este Leviatán es humo en tierras de cierzo. 

viernes, 17 de agosto de 2018

Versus, de Karlos Linazasoro

Versus ha sido un amuleto de verano, una sorpresa, como un mensaje de botella que llega expectante a la deriva por el océano, sin lógica ninguna, como el intento de escapar del tiempo histórico para detener el reloj y la muerte donde el instante del amor fugaz es la única eternidad. Vida y literatura serán sinónimos en este deleite de impulsos estoicos que reflejan la soledad, la nostalgia, la inmensidad y lo concreto, lo abstracto y la nada.

Capturé la obra en Los portadores de sueños, una céntrica librería de Zaragoza, de su selecta sección de novedades. Necesitaba algo fresco y maduro, y con esas reglas topé con el naufragio de Karlos Linazasoro, que me ofreció mucho más de lo primero que de lo segundo. Realicé la lectura en un viaje en tren por Euskadi.

Versus contiene una gran dosis de sincretismo cultural expuesto con su máxima brevedad y concisión, a modo de un Haiku-Naufragio. Cada estampa se basa en el asombro y la emoción que le produce al personaje la contemplación de su vida-pérdida. En estas letras sobrevive un poeta en decadencia que imagina como frase para su epitafio:

«Sigo esperado.»

Versus viajaba en un trasatlántico con Alice y mil doscientas personas, en una negra noche de tormenta. Las flechas de fuego, con una fuerza endiablada, partieron en dos el enorme barco, como si fuera de papel. Nada se sabe de ninguno de ellos. En la isla de Versus no hay espejos, sólo una palmera. No recuerda cuantos años lleva naufragado. Pueden ser seis o doce, pero pueden ser también dieciocho. A veces el mar le trae libros y ve ballenas a menudo, rojas, blancas, azules, de variados colores. Lleva una alimentación sana y equilibrada. Aprendió a beber agua salada, pues de lo contrario habría muerto. Lo sabe todo sobre el agua que toma. Cuando regrese a casa va a escribir una novela-náufrago. No toma apuntes, lo tiene ya todo en la cabeza.

«Según la mitología vasca, todo lo que tiene nombre, es.»






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jueves, 16 de agosto de 2018

Relato soñado, de Arthur Schnitzler

Arthur Schnitzler fue el autor más representativo de la décadance austriaca de comienzos de siglo, el gran retratista de la época áurea del modernismo vienés, el mejor analista moderno de la pasión erótica. Médico y escritor, contiene una identidad doble y escindida. Coetáneo de Freud, su literatura despega a partir de 1900 con la lectura de La interpretación de los sueños la cual infiere en sus siguientes obras un carácter que escandalizará a toda la sociedad vienesa, llegando a convertirse en un autor prohibido en todo el imperio austriaco, pero a su vez muy respetado por la pujante generación de los Zweig, Roth, Mann o Herman Hesse. Supo reflejar admirablemente el ocaso de la aristocracia habsbúrgica, con todo su cortejo de miseria monetaria y moral, como la aparición simultánea de una clase burguesa ambiciosa, snob y falsamente cosmopolita. Pone en pie un mundo grandilocuente, adornado de un brillo de bengala, de ámbitos cerrados, inspirados en una doble moral, un mundo frívolo y exhibicionista, en su obsesión por distraerse, atraído por el baile, la fácil seducción, el tenis y el duelo como forma de solucionar las falsas cuestiones de honor, un mundo de proyección e ilusión narcisista, que capta con minuciosidad debido a su naturaleza de explorador de las profundidades psicológicas.

Relato soñado es una novela doble o Doppelnovelle, una literatura adscrita a la corriente de consciencia que bucea en el monólogo interior y que se centra en la narración de las aventuras y deseos eróticos de un matrimonio, Fridolin y Albertine, su bella mujer. Se trata entonces de narración doblada porque cada uno por separado contaran su historia. La obra se abre con una cita de las mil y una noches, el relato dentro del relato exótico, que leído por la hija del matrimonio antes de ir a dormir, nos transporta con la imaginación a un cielo azul estrellado donde, como en el sueño, todo es posible.

«Veinticuatro esclavos morenos remaban en la espléndida galera que llevaba al príncipe Amgiad al palacio del Califa. El príncipe, sin embargo, envuelto en su manto de púrpura, estaba echado en cubierta bajo el cielo de la noche, de un azul oscuro y tachonado de estrellas, y su mirada...»

Ambos padres recogen el libro y acuestan a su hija, ambos la besan, y ambos se quedan por fin a solas en su recámara y reanudan una conversación iniciada en la cena acerca del baile de máscaras al que asistieron la noche anterior. Ambos cónyuges habían sido levemente tentados: Fridolin por dos mujeres enmascaradas, Albertine por un caballero polaco. Al final de la velada, se juntan los esposos, se seducen mutuamente y acaban haciendo el amor en su cama. Bellísima historia matrimonial. Pero pasado un día, con sus afanes y rutinas, se encuentran de nuevo cara a cara al caer la noche y recuerdan y comentan lo que hubiera podido ser una ocasión perdida. Sobre esa charla ligera surge una conversación seria sobre los deseos ocultos y apenas sospechados que pueden embargar a cualquiera. Rebuscan en el pasado momentos en los que el deseo ha surgido inesperadamente y necesitan confesarse cómo han llegado, cada uno por separado, rozándolo, al límite de la infidelidad. Albertine, en pie de igualdad con su marido, le relata una aventura con un joven danés con el que habría estado dispuesta a abandonar a su familia.

«Si me hubiera llamado, no hubiera podido resistirme. Me creía dispuesta a todo; creía estar prácticamente decidida a renunciar a ti, a la niña, al futuro, y –añade– al mismo tiempo (¿puedes comprenderlo?) me eras más querido que nunca.»

La sombra del adulterio hiere a su marido que, aun confesando culpas parecidas, no acepta con facilidad el haber sido doblado por otro, aunque se haya tratado de un deseo no realizado. Fridolin esa noche debe salir a atender a un paciente y su salida se alargará en una infinita fuga literaria por los vericuetos eróticos de una ciudad doblada por la moral desenfrenada de una noche cualquiera. Fridolin no quiere volver a casa. Pasea y entra en un bar donde se encuentra a un viejo amigo pianista, un libertino que ha abandonado la ciudad. Está de paso tocando el piano en diferentes garitos. Le cuenta que esa noche debe tocar en una reunión de una sociedad secreta. El acceso es restringido; el relato de los ritos que allí se llevan a cabo excita la imaginación de Fridolin. Intenta a toda costa convencerle de que le facilite la contraseña que le permitirá franquear la entrada a la reunión. Y por supuesto logrará entrar.

Relato soñado fue la obra en la que se apoyó Stanley Kubrick para rodar Eyes Wide Shut. Muchos elementos de una extraña y fascinadora intensidad se entrecruzan y enlazan en este relato que dejó sin comentarios y sin palabras a Sigmund Freud. Schnitzler poseía una sutileza fuera de lo común y unas capacidades descriptivas y psicológicas extraordinariamente modernas, situando al lector en un terreno ambiguo y ambivalente, de una mágica ensoñación. ¡Blum! 


sábado, 4 de agosto de 2018

Patria, de Fernando Aramburu

La literatura vasca tiene la capacidad de envolverte y devolverte al Salón Supremo donde reina la inteligencia, la verdad y la justicia.

En un tiempo en el que mi país era asediado por las esperpénticas banderas de los nacionalismos y la prensa de masas agitaba y calentaba el ambiente con sus titulares populistas sobre los peligros de una amenaza de desunión de pueblos y territorios, justo en esos días en los que algunos ya expresaban su hartazgo contra los ataques hacia la patria, me encontraba en una céntrica librería de Zaragoza y mi atención se fue hacia un valiente  y a la vez osado título que un escritor vasco elegía para su última novela, una novela de Tusquets. Con la portada pude sentir un profundo frescor que sigue aún más presente tras atravesar la lectura. Nada sabía en ese momento de su obtención del Premio Nacional de Narrativa 2017, el mismo premio que también logró el escritor vasco, Kirmen Uribe, con Bilbao - New York - Bilbao . Tan sólo me atrapó  el título junto a un apellido vasco. Era audaz. Sería la primera vez que leía algo suyo. Descubrí que tenía un público fiel y una larguísima trayectoria, por lo tanto su capacidad literaria tenía más que recursos para enfrentarse a la honesta tarea de describir la tragedia del terrorismo en Euskadi. Hice la prueba de leer la primera página. ¡Blum! Tenía un estilo directo, potente, sutil, muy visual. ¡Ya estaba dentro! Aún sigo dentro. Ficción-Realidad. Adictivo. Renovador. Una bomba contra los residuos del miedo.

Patria de Aramburu  son las voces acalladas vascas que el tiempo guardó durante los silencios del dolor y la sinrazón. Patria es un concepto muy antiguo que rememora las batallas contra la identidad universal y la propiedad del territorio a golpe de sacrificios inhumanos, engaños y todo tipo de manipulaciones que sufrimos en vida. Patria puede entenderse como una simple etapa en la Historia de la Humanidad que se cura en la verde lejanía o la Iberia sumergida que sigue regada por la apacible agua de lluvia y el reflejo cada vez más azulado del Cielo que jamás abandonó Euskadi, tierra de fuertes y aguerridos Berik. La Patria de Aramburu es la inmensa energía inteligente que anida en el Alma Colectiva que no olvidará nunca los hechos y que luchará honrada y laboriosamente por su dignidad como hizo desde tiempos remotos. 

Aramburu ha descrito con la maestría de la experiencia y de las artes de la literatura una realidad de difícil digestión que debía ser expulsada. Esta obra es la señal definitiva de un pueblo que está sano y fuerte. La idea de unión no puede ser destruida por el populismo paleto de tintes políticos, votos, envidias y vidas materialistas. La Patria de Aramburu es una realidad alternativa a toda versión oficial, imborrable, que todos anhelamos, donde reside la Verdad, nuestra memoria colectiva que jamás podrá ser adulterada si nos guiamos por nuestro corazón y las señales que fueron ancladas a nuestra tierra y a nuestras tradiciones. Aramburu es una Estrella de Ocho Puntas para el aragonés que escribe estas palabras sabedor de que ambos territorios compartimos colores desde tiempos antidiluvianos.