HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Roberto Bolaño, Thomas Pynchon y Enrique Vila-Matas. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2026

miércoles, 8 de mayo de 2024

Blackwater VI · La lluvia, de Michael McDowell

 

Aquí finalizo Blackwater, épica saga de Michael McDowell, para revivir la emocionante tradición de las novelas en serie del siglo XIX, ofreciendo a los lectores una experiencia envolvente y adictiva. Publicada por primera vez por Avon en seis volúmenes, esta obra maestra literaria nos sumerge en el misterioso mundo de la familia Caskey y su enigmática relación con Elinor Dammert en Perdido, Alabama, desde 1919 hasta los años 70.

McDowell deslumbra con su prosa exquisita y su capacidad para explorar las profundidades de la naturaleza humana, revelando los secretos más oscuros de personajes complejos y excéntricos. Su narrativa omnisciente nos guía a través de una historia llena de giros inesperados y momentos impactantes, transportándonos a una época pasada con una sensibilidad moderna.

Blackwater no solo es una crónica familiar que captura la esencia de la vida en Perdido, sino también una escalofriante novela de terror, repleta de muertes monstruosas y nacimientos aún más perturbadores. La llegada de Elinor Dammert desencadena una batalla silenciosa pero implacable con Mary-Love, la matriarca de los Caskey, una lucha que perdura más allá de la muerte de esta última.

Los personajes, meticulosamente desarrollados, cobran vida en estas páginas, cada uno con su propia historia y complejidad. Desde las emocionantes escenas de la vida cotidiana de los Caskeys hasta los momentos de horror que hielen la sangre, McDowell teje una trama cautivadora que te mantendrá en vilo hasta el último volumen.

La estructura en serie de la novela, similar a una miniserie de televisión, permite que la historia y los personajes evolucionen gradualmente, mientras que el ritmo quincenal de publicación da tiempo al lector para absorber y reflexionar sobre lo leído. Se recomienda saborear lentamente esta obra maestra literaria para apreciar plenamente su riqueza narrativa y su poderoso impacto emocional.

Blackwater de Michael McDowell es un Huracán en Papel que combina la tradición de las novelas en serie del siglo XIX con una narrativa contemporánea y escalofriante, cautivando al lector desde la primera página hasta el último volumen.

Hay literalmente docenas de personajes aquí, y cada uno de ellos —jóvenes o viejos, en blanco o negro, buenos o malos, o un poco de cada uno— tiene el aire inconfundible de un individuo plenamente realizado. Hay escenas de la vida ordinaria de los Caskey que están cargadas de emoción; algunas de las reuniones familiares tienen más tensión de la que hemos visto desde la Boda Roja en Juego de Tronos. Y hay escenas en la vida privada de Elinor, y más tarde de sus hijas, que harán que tu sangre se enfríe y que se congele la sangre de los Caskey, si supieran lo que el lector crece para aprender.

Entre las principales atracciones de Blackwater se encuentra su estructura como novela en serie, y Blackie Books merece elogios por recuperarla para los lectores hispanohablantes. El atractivo es bastante parecido al de una buena miniserie de Netflix, con muchas de las mismas ventajas. La historia y los personajes tienen el alcance para crecer. El lector no necesita hacer una gran inversión inicial; más bien, el escritor debe obligar al lector a regresar más por el puro poder de su narración. Quizás lo más importante de todo es que la forma en seis volúmenes, nos da tiempo para recuperar el aliento, absorber lo que hemos leído, pensar en ello, sentir el paso de los años y los cambios en los personajes: participar, por así decirlo, en el proceso narrativo. La ingesta recomendada de Blackwater es de un volumen por mes, pero con los seis ahora disponibles, es probable que no pueda esperar. Intenta leerlo lentamente. Haz que dure. Sentirás un efecto literario similar al que produjeron los pastiches de Dickens, Benito Pérez Galdós, Víctor Hugo, Emilia Pardo Bazán, Leopoldo Alas "Clarín", Arthur Conan Doyle, Juan Valera, Isaac Asimov, Enrique Pérez Escrich, Horacio Quiroga, Rafael Pombo, Arturo Pérez-Reverte, Eduardo Mendoza, Fernando Aramburu o Javier Cercas.


jueves, 25 de abril de 2024

Blackwater V · La fortuna, de Michael McDowell

 

¡Cúbrete! Spoilers. Billy Bronce se ofrece para llevar la contabilidad de los Caskey a cambio de un salario por su trabajo. Sus aportaciones llevarán a la familia a una etapa totalmente nueva de su historia. Estamos en 1945, Estados Unidos llegaba al final de la Segunda Guerra Mundial. La victoria de los Aliados en Europa y el Teatro del Pacífico marcó un momento de júbilo y alivio para el país. Enfrentados a la tarea de la reconstrucción y a la transición de convertir su industria de guerra en una economía de paz, millones de soldados tendrán que ser reintegrados a la fuerza laboral mediante ajustes de la producción para satisfacer las necesidades civiles. La posguerra ha traído un período de optimismo y prosperidad para los Caskey, pero también desafíos significativos. El gobierno se enfrenta a la tarea de reconstruir Europa y Japón a través del Plan Marshall. Surgen las tensiones internacionales con el inicio de la Guerra Fría y la creciente competencia entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

La portada de Fortuna toma sentido en el capítulo cinco —El pantano—. Elinor le entrega a Miriam la responsabilidad de perforar las tierras de Gavin Pond y una cuarta parte de esas propiedades, porque sabe que ahí, en el subsuelo, existe una gran reserva de petróleo. Billy y Miriam viajan juntos a Houston —Texas— para asistir a una cita con la Amercan Oil Company. Para estos magnates supondrá una sorpresa saber que tanto en Alabama como en Florida también existe oro negro. Mientras, Frances da a luz a dos gemelas: Lilah y Nerita. La segunda es una criatura del rio que tendrán que sumergir en las profundas y veloces aguas de Perdido. Sister ya no quiere ser la mujer de Early y él se aferra a ella a pesar de su firme rechazo y de atravesar por una de las circunstancias más rocambolescas, postrada en una cama sin poder caminar. En la década de 1940, las leyes del matrimonio reflejaban las normas sociales conservadoras de la época. El matrimonio se consideraba una institución sagrada y se esperaba que las parejas se mantuvieran unidas para toda la vida, independientemente de las circunstancias. El proceso de divorcio era mucho más restrictivo y difícil para las mujeres que para los hombres. En general, las leyes de divorcio en Alabama, al igual que en muchos otros estados de Estados Unidos, tendían a favorecer al cónyuge masculino y estaban diseñadas para disuadir el divorcio y proteger la institución del matrimonio. Para las mujeres que querían divorciarse, enfrentaban varios obstáculos legales y sociales. Por ejemplo, podían solicitar el divorcio basándose en motivos como abandono, adulterio, crueldad o condena por un delito grave, pero demostrar estos motivos en un tribunal podía ser complicado y humillante. Además, incluso si una mujer tenía motivos válidos para el divorcio, las consecuencias sociales y económicas podían ser severas. El estigma social asociado con el divorcio era considerable, y las mujeres divorciadas a menudo enfrentaban la desaprobación de la sociedad y tenían dificultades para encontrar empleo o mantener la custodia de sus hijos.

En 1945, las Leyes de Jim Crow seguían en vigor, segregando a la población negra en muchas áreas de la vida, incluidas escuelas, transporte público y lugares públicos. La cultura y la sociedad en Alabama reflejaban las tensiones raciales y sociales de la época. A pesar de todos estos desafíos, también había un sentido de comunidad y resistencia entre los residentes que luchaban por la igualdad y la justicia, como se va apreciando en las relaciones internas de los Caskey. La novela no hace ningún intento por mostrar estos desafíos sociales, como la lucha por los derechos civiles y la persistencia de la segregación racial en algunas partes del país. Tal vez pone más énfasis en la música, la moda y el entretenimiento de la época, reflejando un sentido de optimismo y cambio para los habitantes de Perdido

Michael McDowell cruza de puntillas ante el sádico racismo practicado por los blancos del sur de los EEUU, que dejaron aquellas crudas escenas de hombres afroamericanos ahorcados de los árboles, que terminaron en una canción censurada a Billie Holiday, titulada Strange fruit y que nunca le dejaron cantar. Blackwater es una obra acomodada y burguesa que enaltece al galante sur pero gira la cabeza cuando en el paisaje sureño surgen frutos extraños por los linchamientos dejando una amarga cosecha.



lunes, 22 de abril de 2024

Blackwater IV · La guerra, de Michael Mcdowel

 

¡Cúbrete! Spoilers. El cuarto volumen de Blackwater arranca en 1938. El mundo está al borde de la Segunda Guerra Mundial. En Europa, Adolf Hitler y el Partido Nazi habían tomado el control de Alemania en 1933, y para 1938, Hitler ya había anexado Austria y estaba amenazando con invadir Checoslovaquia. La política exterior de Estados Unidos en este momento estaba marcada por el aislacionismo, con la mayoría de los estadounidenses deseando evitar involucrarse en conflictos extranjeros. Estados Unidos se encontraba inmerso en la Gran Depresión, una crisis económica que había comenzado con el colapso del mercado de valores en 1929 y que había dejado a millones de personas desempleadas y en la pobreza. Aunque la economía estadounidense había comenzado a recuperarse lentamente gracias a las políticas del New Deal implementadas por el presidente Franklin D. Roosevelt, el desempleo y la inseguridad económica seguían siendo problemas importantes para muchas familias.

Para la familia sureña de los Caskey el negocio de la madera comienza a producir cada vez más beneficios por las demandas de la guerra. El Departamento de Guerra de los Estados Unidos es el único cliente de la empresa. En Perdido les imponen el racionamiento con cupones. El pueblo se llena de soldados debido a la instrucción militar del Cuerpo Aéreo y luego son enviados a Europa o al Pacífico. Lucille sufre un grave percance con Travis Gann en los baños del lago Pinchona que desatará la furia sobrenatural de Frances. Danjo es destinado como radioperador a un castillo de Múnich para indicar a los aviones aliados la ruta segura hasta el aeródromo más cercano. James entra en un estado de senilidad y desconcierto. El presidente Roosevelt muere y causa una conmoción en Perdido mayor que el bombardeo de Pearl Harbor. Al terminar la guerra, Frances y Billy se casan y se quedan viviendo en la casa de Elinor. Grace y su prima Lucille se fueron a vivir juntas a Gavin Pond a pocos kilómetros de ellos, junto al pequeño Tommy Lee, y emprenden una granja de animales y compran un terreno de dos mil hectáreas con nueces de pecán, llegando a crear la granja más grande del condado. Danjo se casa con una alemana y está deseando regresar a Perdido. Ella no es nazi. James muere de un infarto.

domingo, 31 de marzo de 2024

Blackwater III · La casa, de Michael McDowell

 

Esta saga de literatura pulp se ha hecho cada vez más adictiva. Nadie que la conozca a estas alturas va a querer un suave adelanto así que a partir de aquí voy a soltar más spoliers. ¡Cúbrete!

Elinor envenena a Mary Love con un jugo de moras. Enferma y queda tan debilitada que tiene que cancelar el  excitante viaje que ha preparado con su familia por todo lo alto. Postrada en la cama de la habitación más tenebrosa de la casa de su hijo Oscar, Elinor toma el rol de protectora hacia Mary Love para asegurarse de que cada día va a beber agua del río Perdido hasta que por fin se apague.  La noche que pierde la vida, el armario de su habitación se abre mostrando un resplandor por el que surge la figura del niño que Elinor asesinó. Este fenómeno de ultratumba produce un incesante misterio. Seguidamente, Michael McDowell, pone en escena a toda la familia Caskey de regreso a Perdido después de su divertido viaje. En este punto la novela se hace poderosamente atractiva. El escenario es dantesco. Por fin Elinor puede convertirse en la matrona de los Caskey. 


viernes, 15 de marzo de 2024

Blackwater II · El dique, de Michael McDowell

 

Spoiler. En la primera parte comprobamos lo insoportable que se le hace a Elinor Dammert la construcción de un dique en Perdido. Genevieve, la promotora de esta idea, muere de una manera espeluznante, tras pegar a su propia hija, Grace, y por querer poner fin al transcurso natural del río Perdido. Dos motivos que desatan la furia sobrenatural de Elinor. Sin embargo no evita que el ingeniero Early Haskew sea contratado en marzo de 1922 para determinar si es posible proteger al pueblo de futuras inundaciones mediante la construcción de una serie de diques a lo largo de los ríos Perdido y Blackwater.

«Quien canta antes de comer, llora antes de dormir.»

En esta segunda parte va a entrar en acción Sister, aconsejada por su criada Ivey. No quiere permanecer un sólo día más en casa de su madre, Mary-Love. Su escapatoria se llama Early Haskew "El Hechizado". Aquí entramos en un asunto muy turbio. El más oscuro de todos. Entonces, se sumará forzosamente otro personaje, emparentado con la familia de James Caskey, la hermana de Genevieve Snyder: Queenie Strickland (Trigger Warning / V.G. pag. 187-208). Las obras del dique comienzan en el pueblo, lo que implica la llegada de más de un centenar de trabajadores migrantes de otras ciudades del estado de Alabama, con sus bruscas conductas. La construcción avanza ininterrumpidamente hasta el tramo del rio que ocupa la parte trasera de las mansiones de los propietarios de los aserraderos. 

«—El río no va a dejar que terminen —explicó Elinor, aunque para Oscar aquello no era ninguna explicación.»

Elinor venera su conexión con la naturaleza y ella entiende que según las prácticas de las antiguas civilizaciones, cuando ésta es alterada, exige de un sacrificio humano (Trigger Warning / Violencia pag. 221-223). La obra comienza a producir intensos escalofríos. Lo que ocurre en este pueblo no es de este mundo ni es humano. Metodistas, bautistas y presbiterianos de Perdido tendrán que verse las caras con algo nauseabundo. Mientras tanto Frances ya ha cumplido cinco años y siente un pánico atroz a lo que puede haber dentro de un armario de uno de los dormitorios de la casa. El dique ya ha sido terminado. Me lanzo sin demora al tercer volumen.

jueves, 7 de marzo de 2024

Blackwater I · La riada, de Michael McDowell

 

Ha llegado, traducido al catalán y al español por la editorial Blackie Books, un fenómeno literario que estuvo reservado desde 1983 a una minoría selecta de la literatura del misterio y lo sobrenatural, con la que ahora vamos a disfrutar por mucho tiempo, y que sobre todo va a crear un antes y un después en la vida de los lectores por su originalidad.

La encontré por sorpresa. Fue una aparición. Entré a la librería como tantas veces para echarle un vistazo a las novedades literarias y después de explorar entre decenas de posibilidades no pude evitar escoger este afiligranado libro por su brillante edición, tan artística y esmerada. Se merecía una cuidadosa atención. La ilustración de la portada anunciaba el rescate de una obra oculta y a la vez robusta por la elegancia de su brillante estética. Casualmente, en Zaragoza, habíamos permanecido toda la semana en alerta debido a la crecida del rio, así que mi interés aumentó por Blackwater al tratarse de una historia en la que los habitantes sufrían las devastadoras consecuencias de una riada. Nunca pensé que el arranque de una saga podría llegar a meterse en mi piel de esta manera. Compré el libro y me explicaron que cada quince días irían publicando los cinco restantes que Michael McDowell (1950-1999) escribió a modo de volúmenes individuales para formar un conjunto narrativo amplio y memorable, a través de una atmósfera de horror y suspense. Tenía quince días para deleitarme con cada volumen. Dos semanas entre cada entrega. Y probé.

Collar de Perlas Negras
En la portada se ve a Oscar Caskey de espaldas y su criado Bray Sugarwhite con los remos, remontando el río Perdido en busca de alguna persona a la que rescatar. Al fondo, tenemos a la sobrenatural Elinor Dammert, envuelta en un halo de misterio que te producirá una adicción de la que ya no te podrás escapar. Ella se ha quedado atrapada en el Hotel. No es de este pueblo. Ha llegado para buscar trabajo de maestra en la escuela. Cada cosa que hace y dice tiene una finalidad. Oscar y Elinor serán personajes centrales. El primer volumen nos presenta el lugar y una adictiva aproximación hacia tres familias: los CASKEY, los SAPP y los WELLES. Son genealogías muy precisas. Hay un esquema de ellas al cruzar el prólogo con fecha de 1919 y un mapa muy realista para que ya no puedas abandonar la trama. Sus doce capítulos cortos traspasan la imaginación a una velocidad de vértigo. Es una literatura visual. No sientes que lees. Observas. Miras. Escuchas sonidos. Vives con los personajes. Entras en sus casas, en sus habitaciones y descansas en sus porches.  Puedes notar hasta la distancia que hay entre ellos y como se mueven. Pero no sabes en ningún momento lo que va a pasar. Tienes claro que perteneces a Perdido. Lo que encuentras y descubras te va a condicionar. Mientras leas esta saga conocerás los valiosos amuletos que te ayudarán a explorar el sobrenatural mundo de Blackwater. Debes ir con cuidado. ¡Blum!

viernes, 9 de febrero de 2024

Los huevos fatídicos, de Mijaíl Bulgákov

 

No importa cuántas décadas pasen. La obra de Mijaíl Bulgákov siempre estará de plena actualidad. Cuando surge una nueva tecnología o un nuevo método para avanzar mediante una ciencia responsable, aparecerán las llenas para robarlo y usarlo hacia sus espurios intereses. Experimentarán contra la población como si fueran sus cobayas e implantarán otro sistema de control todavía más sofisticado, en sus cuerpos, en sus cabezas, contra su ADN, anulando la capacidad de libertad del ser humano. En el pasado, mediante químicos y drogas. En el presente, con nanotecnologías dentro de todos los productos, creando en los cuerpos una interfaz transhumanista (ICM). Y en el futuro, con ondas 8G, sin levantar casi sospechas, mapeando sociedades enteras, convertidas mayoritariamente en ciborgs y clones programados para servir a los chacales. El resto, ciudadanos que indagan, mentes despiertas, vivirán en la clandestinidad como disidentes, salvando la dignidad y el ADN de los últimos seres humanos.

Los huevos fatídicos es un relato corto, satírico y directo. Escrito en 1925 y publicado por primera vez en la recién aparecida revista literaria soviética Nóvaya Yunost en 1926, antes de que la censura de Stalin eliminara todas las obras que atacaban las normas establecidas impuestas por el régimen. La ciencia ficción permitía, como el ámbar, preservar estas verdades. En esta obra Bulgákov narra un descubrimiento asombroso en el Instituto Zoológico de Moscú, en el despacho del erudito profesor Persikov, a través de su microscopio, durante la observación de unas desmayadas amebas a las que, de repente, debido al movimiento de la lente y del espejo del instrumento óptico les irradia un rayo rojo que comienza a revivirlas desencadenando un frenético proceso de multiplicación. Rápidamente la noticia se filtra en la prensa y desata el interés y la ambición de las hienas moscovitas. Persikov se ve cada vez más presionado para que les de información. Mientras tanto, en un pequeño pueblo a trescientos kilómetros de la capital, una mujer sale gritando a la calle desconsolada por la muerte masiva de sus ganillas y al día siguiente, hacia el medio día sólo tres gallinas quedaban vivas en todo el pueblo, víctimas de una plaga avícola. La presión social aumenta y Persikov recibe la visita de dos tipos del Kremlin para que trabaje en el caso de estas muertes. Toda Rusia, parte de Europa e incluso desde Nueva York están al tanto de lo que pasa y la pérdida de sus animales se convierte en un problema de Estado. Persikov recibe ahora la visita de un oscuro personaje del Kremlin, llamado Alexander Semionovich Porvenir, gerente de la granja modelo del Soviet «Sovjós del Rayo Escarlata», y le entrega un memorándum secreto con una orden para confiscarle sus tres microscopios y así poder experimentar por su cuenta, sin conocimientos de zoología, ni embriología, ni biología. Un arma en manos de un zoquete. De ahí el título. Algo fatídico. Es una gran lectura para madurar. Antes, ahora y después, se me presentan como nociones de tiempo que comparten finas fronteras y que para mi han dejado de ser independientes cuando concentras la percepción en este instante. ¡Blum!