HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Joyce, Proust o Kafka. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2018

jueves, 16 de agosto de 2018

Relato soñado, de Arthur Schnitzler

Arthur Schnitzler fue el autor más representativo de la décadance austriaca de comienzos de siglo, el gran retratista de la época áurea del modernismo vienés, el mejor analista moderno de la pasión erótica. Médico y escritor, contiene una identidad doble y escindida. Coetáneo de Freud, su literatura despega a partir de 1900 con la lectura de La interpretación de los sueños la cual infiere en sus siguientes obras un carácter que escandalizará a toda la sociedad vienesa, llegando a convertirse en un autor prohibido en todo el imperio austriaco, pero a su vez muy respetado por la pujante generación de los Zweig, Roth, Mann o Herman Hesse. Supo reflejar admirablemente el ocaso de la aristocracia habsbúrgica, con todo su cortejo de miseria monetaria y moral, como la aparición simultánea de una clase burguesa ambiciosa, snob y falsamente cosmopolita. Pone en pie un mundo grandilocuente, adornado de un brillo de bengala, de ámbitos cerrados, inspirados en una doble moral, un mundo frívolo y exhibicionista, en su obsesión por distraerse, atraído por el baile, la fácil seducción, el tenis y el duelo como forma de solucionar las falsas cuestiones de honor, un mundo de proyección e ilusión narcisista, que capta con minuciosidad debido a su naturaleza de explorador de las profundidades psicológicas.

Relato soñado es una novela doble o Doppelnovelle, una literatura adscrita a la corriente de consciencia que bucea en el monólogo interior y que se centra en la narración de las aventuras y deseos eróticos de un matrimonio, Fridolin y Albertine, su bella mujer. Se trata entonces de narración doblada porque cada uno por separado contaran su historia. La obra se abre con una cita de las mil y una noches, el relato dentro del relato exótico, que leído por la hija del matrimonio antes de ir a dormir, nos transporta con la imaginación a un cielo azul estrellado donde, como en el sueño, todo es posible.

«Veinticuatro esclavos morenos remaban en la espléndida galera que llevaba al príncipe Amgiad al palacio del Califa. El príncipe, sin embargo, envuelto en su manto de púrpura, estaba echado en cubierta bajo el cielo de la noche, de un azul oscuro y tachonado de estrellas, y su mirada...»

Ambos padres recogen el libro y acuestan a su hija, ambos la besan, y ambos se quedan por fin a solas en su recámara y reanudan una conversación iniciada en la cena acerca del baile de máscaras al que asistieron la noche anterior. Ambos cónyuges habían sido levemente tentados: Fridolin por dos mujeres enmascaradas, Albertine por un caballero polaco. Al final de la velada, se juntan los esposos, se seducen mutuamente y acaban haciendo el amor en su cama. Bellísima historia matrimonial. Pero pasado un día, con sus afanes y rutinas, se encuentran de nuevo cara a cara al caer la noche y recuerdan y comentan lo que hubiera podido ser una ocasión perdida. Sobre esa charla ligera surge una conversación seria sobre los deseos ocultos y apenas sospechados que pueden embargar a cualquiera. Rebuscan en el pasado momentos en los que el deseo ha surgido inesperadamente y necesitan confesarse cómo han llegado, cada uno por separado, rozándolo, al límite de la infidelidad. Albertine, en pie de igualdad con su marido, le relata una aventura con un joven danés con el que habría estado dispuesta a abandonar a su familia.

«Si me hubiera llamado, no hubiera podido resistirme. Me creía dispuesta a todo; creía estar prácticamente decidida a renunciar a ti, a la niña, al futuro, y –añade– al mismo tiempo (¿puedes comprenderlo?) me eras más querido que nunca.»

La sombra del adulterio hiere a su marido que, aun confesando culpas parecidas, no acepta con facilidad el haber sido doblado por otro, aunque se haya tratado de un deseo no realizado. Fridolin esa noche debe salir a atender a un paciente y su salida se alargará en una infinita fuga literaria por los vericuetos eróticos de una ciudad doblada por la moral desenfrenada de una noche cualquiera. Fridolin no quiere volver a casa. Pasea y entra en un bar donde se encuentra a un viejo amigo pianista, un libertino que ha abandonado la ciudad. Está de paso tocando el piano en diferentes garitos. Le cuenta que esa noche debe tocar en una reunión de una sociedad secreta. El acceso es restringido; el relato de los ritos que allí se llevan a cabo excita la imaginación de Fridolin. Intenta a toda costa convencerle de que le facilite la contraseña que le permitirá franquear la entrada a la reunión. Y por supuesto logrará entrar.

Relato soñado fue la obra en la que se apoyó Stanley Kubrick para rodar Eyes Wide Shut. Muchos elementos de una extraña y fascinadora intensidad se entrecruzan y enlazan en este relato que dejó sin comentarios y sin palabras a Sigmund Freud. Schnitzler poseía una sutileza fuera de lo común y unas capacidades descriptivas y psicológicas extraordinariamente modernas, situando al lector en un terreno ambiguo y ambivalente, de una mágica ensoñación. ¡Blum! 


sábado, 4 de agosto de 2018

Patria, de Fernando Aramburu

La literatura vasca tiene la capacidad de envolverte y devolverte al Salón Supremo donde reina la inteligencia, la verdad y la justicia.

En un tiempo en el que mi país era asediado por las esperpénticas banderas de los nacionalismos y la prensa de masas agitaba y calentaba el ambiente con sus titulares populistas sobre los peligros de una amenaza de desunión de pueblos y territorios, justo en esos días en los que algunos ya expresaban su hartazgo contra los ataques hacia la patria, me encontraba en una céntrica librería de Zaragoza y mi atención se fue hacia un valiente  y a la vez osado título que un escritor vasco elegía para su última novela, una novela de Tusquets. Con la portada pude sentir un profundo frescor que sigue aún más presente tras atravesar la lectura. Nada sabía en ese momento de su obtención del Premio Nacional de Narrativa 2017, el mismo premio que también logró el escritor vasco, Kirmen Uribe, con Bilbao - New York - Bilbao . Tan sólo me atrapó  el título junto a un apellido vasco. Era audaz. Sería la primera vez que leía algo suyo. Descubrí que tenía un público fiel y una larguísima trayectoria, por lo tanto su capacidad literaria tenía más que recursos para enfrentarse a la honesta tarea de describir la tragedia del terrorismo en Euskadi. Hice la prueba de leer la primera página. ¡Blum! Tenía un estilo directo, potente, sutil, muy visual. ¡Ya estaba dentro! Aún sigo dentro. Ficción-Realidad. Adictivo. Renovador. Una bomba contra los residuos del miedo.

Patria de Aramburu  son las voces acalladas vascas que el tiempo guardó durante los silencios del dolor y la sinrazón. Patria es un concepto muy antiguo que rememora las batallas contra la identidad universal y la propiedad del territorio a golpe de sacrificios inhumanos, engaños y todo tipo de manipulaciones que sufrimos en vida. Patria puede entenderse como una simple etapa en la Historia de la Humanidad que se cura en la verde lejanía o la Iberia sumergida que sigue regada por la apacible agua de lluvia y el reflejo cada vez más azulado del Cielo que jamás abandonó Euskadi, tierra de fuertes y aguerridos Berik. La Patria de Aramburu es la inmensa energía inteligente que anida en el Alma Colectiva que no olvidará nunca los hechos y que luchará honrada y laboriosamente por su dignidad como hizo desde tiempos remotos. 

Aramburu ha descrito con la maestría de la experiencia y de las artes de la literatura una realidad de difícil digestión que debía ser expulsada. Esta obra es la señal definitiva de un pueblo que está sano y fuerte. La idea de unión no puede ser destruida por el populismo paleto de tintes políticos, votos, envidias y vidas materialistas. La Patria de Aramburu es una realidad alternativa a toda versión oficial, imborrable, que todos anhelamos, donde reside la Verdad, nuestra memoria colectiva que jamás podrá ser adulterada si nos guiamos por nuestro corazón y las señales que fueron ancladas a nuestra tierra y a nuestras tradiciones. Aramburu es una Estrella de Ocho Puntas para el aragonés que escribe estas palabras sabedor de que ambos territorios compartimos colores desde tiempos antidiluvianos. 




Transmisión Uan, de José Ginés Cillero

Llegar a esta obra ha supuesto en mi vida de exploración toda una epifanía o bien el triunfo del espíritu de mi Alter Ego

Transmisión Uan nos abre la puerta al entendimiento no ordinario. Cogido de la mano por una mujer hipersensitiva que conoce la manera de activar las energías primarias de reserva, se cierra la primera puerta de la percepción y surge desde la visión interna, una segunda realidad, una segunda atención, una caída de la lógica artificial que pone de relieve el sueño y las refulgencias de la atmósfera, en dirección a los dominios del nagual, guiados por una ensoñación transtemporal. No es una misión sencilla. Pueden producirse embates. Existen puertas falsas conducentes a sub-niveles o al más maldito de los sótanos. Son puertas de percepción equívocas, espacios no limpiados de "racionalidades". Habrá que estar vigilantes. 

Juan Berges y Lucía se encuentran en pleno Paseo de la Independencia de Zaragoza y juntos deciden internarse en lo absoluto desconocido, cruzando la oscuridad del pasaje Coliseo que les llevará a una sesión matinal de cine, un estreno en "Globovisión Sistem" de imágenes no ordinarias que funciona con unas máquinas, las BIALDUTEKS, que perciben sucesos a larga distancia. Clic. La Historia de la Humanidad se abre para nosotros. 

«Amen egi is alun»

martes, 6 de diciembre de 2016

La isla, de Giani Stuparich


Giani Stuparich se sentaba a hablar con Kafka en el café Europa de Praga sobre el sentido de la vida, la literatura y la muerte –temática identitaria entre los escritores de Trieste que han tenido muy presente en sus obras la linea que marca el fin de las cosas o les da pleno sentido–. Stuparich escribió novelas, ensayos y poesía, pero su talento explosionaba en el relato corto y en la memoria autobiográfica.

En La isla  fue donde Stuparich dio lo mejor de sí mismo. Es la narración de un encuentro en la isla de Istria entre padre e hijo, un encuentro propuesto y deseado por el padre, a las puertas de su muerte. El padre descubrirá lo que significa dejar descendencia y el joven afrontará el sentido de la pérdida. La isla es el escenario perfecto,  el más poético, pues simboliza la complejidad de esta huida, el refugio contra el amenazador asalto del mar del inconsciente, un territorio entre la conciencia y la voluntad, donde se condensan las fuerzas ilógicas al borde del océano. Padre e hijo juntos navegan por este tránsito guiados por el instinto y la naturalidad de sus emociones. Los sentimientos son la brújula que dirige el barco. Si llegan a esta isla serán aspirados por un Huracán en papel. Ojalá algún día caiga en sus manos. ¡Blum!

«Ya no era más que un hombre cansado, con profundas arrugas en el rostro, la boca amarga y entreabierta, como si sufriera al respirar.»

viernes, 2 de diciembre de 2016

Un castillo en la Romaña, de Igor Štiks

Igor Štiks nació en 1977 en Sarajevo, Bosnia Herzegovina y abandonó su ciudad natal en 1992, meses después de estallar la guerra. Se instaló primero en Zagreb, Croacia, donde estudió literatura comparada y luego en París, logrando la maestría en Filosofía. Más tarde fue a Chicago para impartir clases en la Northwestern University y actualmente vive en Edimburgo, Escocia, investigando en un proyecto artístico que contribuye a los espacios ciudadanos, a los estudios culturales urbanos, así como a la erudición sobre los movimientos sociales y el arte comprometido. 

Un castillo en la Romaña fue en 2006 la primera novela del joven autor bosnio en lengua croata. El narrador es un joven bosnio exiliado que visita un castillo del Renacimiento italiano donde encuentra a un guía franciscano y refugiado bosnio como él, que le relata dos historias de pasión e intriga, muy separadas en el tiempo, pero que expresan la ley del eterno retorno, sobre cómo la historia se repite y la nostalgia de la tierra natal produce un sentimiento agridulce de desarraigo. Narrada con pulso erudito, avanza con precisión, creando una atmósfera envolvente entre lo medieval y la modernidad. Francamente interesante.

Yugoslavia fue poco a poco envenenada moralmente, durante los años 90, por la prensa internacional, controlaba por George Soros, provocando una fuerte segregación de los serbios contra Croacia y Bosnia. La Fundación Soros compraba periodistas influyentes para neutralizar a los detractores de su propaganda belicista, acusándoles o bien de neonazis o sino de antisemitas. Ninguna institución les puso freno. Aquí es donde vemos el eterno retorno. El Papa Pio XII no movió un dedo cuando Hitler invasión Polonia, y el Papa Juan Pablo II tampoco hizo nada cuando E.E.U.U. bombardeó e invadió Yugoslavia. Sin embargo hemos aprendido que la prensa convencional es un instrumento de estas fuerzas oscuras que financian las guerras para lucrarse con la muerte. Así que la pregunta que hoy nos hacemos es si serían capaces de volver a engañarnos para crear discordia entre la humanidad. Intuyo que no, amantes de la literatura. Nuestra calma es la respuesta más potente para progresar. No dejen de sentir la bondad que anida en sus corazones. ¡Tránsito!