HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Roberto Bolaño, Thomas Pynchon y Enrique Vila-Matas. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2026

domingo, 24 de marzo de 2013

Aire de Dylan, de Enrique Vila-Matas

Ninguno de nosotros somos una isla. Ninguno somos algo completo en sí mismo. Somos un fragmento del mundo, una parte del conjunto de nuestra sociedad de aire, cenizas que llegan a playas de arena blanca para fundirse en el océano. 

Vilnius Lancastre, tiene Aire de Dylan. Viste de negro, su nariz y su larga cabellera son como las de Bob Dylan. Y mientras el mundo gira, Vilnius huye de todas las máscaras modernas para viajar a lo auténtico, hacia la emoción original, situándose en un lugar inédito y raro, un lugar nunca hollado por nadie, cargado de ruidos infraleves y extraños,  por donde viaja hipnotizado tras la estela más hermética del ruido eterno, como hizo Hamlet en su Teatro de la Realidad unido a las voces del espectro, que le atraviesan clamando venganza por la muerte de su padre. A veces la gente se ríe por la calle, al confundirlo con el cantante. 

Vilnius es presentado por Vila-Matas como una nueva variante del síndrome de Bartleby, encogido a no hacer nada, y como mucho a coleccionar en un Archivo General del Fracaso,  con sucesos del desastre.   El arte de Vilnius será lograr la quietud en medio del caos. Justo en el momento en el que se baja del taxi o justo cuando observa los labios de la persona que le habla por los laberintos de la sin lógica. Un arte baldío que manifiesta una fuerte crítica contra la actual banalidad de la cultura española, que le recuerda a Oblomov, el personaje radicalmente gandul de la literatura rusa, atraído por la nada.

Aire de Dylan es un claro esfuerzo de investigación literaria y una exploración a los territorios aún vírgenes de la literatura. Amantes de las letras doctas,  no intenten regresar al pasado y busquen una casa en el camino. Yo con estos vientos la  he encontrado. Sigo en tránsito gracias al tifón de Vila-Matas. Somos como un Kafka que se dirige a su hogar. Ahora sé que no daré nada por absolutamente certero porque el falibilismo arroja mucha más verdad.  Somos aire de modernidad, aire de Dylan, máscaras de multipersonalidad, ensueños en Tempus Fugit que prosperan hacia la sincronicidad. Que resurja el carácter del joven que se forja en los rigores del combate. Respiren ¡la alteridad! Hasta la próxima. ( Gracias V-L ).

"Cuando oscurece, siempre necesitamos a alguien"

miércoles, 21 de noviembre de 2012

El hombre caja, de Kōbō Abe

Kōbō Abe ha sido uno de más importantes escritores contemporáneos de Japón. Su obras están emparentadas con la literatura de Kafka y Samuel Beckett por sus ajustes surrealistas, sus imágenes grotescas y sus recurrentes temas sobre la alienación humana.

El hombre caja despide un veneno letal. Ha perdido su identidad. Muchos hombres caja llevan una vida sigilosa en varias partes de Japón. Si no se ha hablado hasta ahora de su existencia en ninguna parte, es porque, la sociedad prefiere callarse en todo lo que se refiere al hombre caja. Sin duda, la presencia de un hombre caja no es llamativa, suele confundirse con basura, medio escondido debajo de un puente peatonal o en el espacio que hay entre un baño público y un callejón. El hombre caja rehúye y se esconde en su dispositivo de seguridad como un caracol en su habitación portátil. Pero su vida de anonimato va a verse amenazada. Hay un francotirador dispuesto a disparar a los hombres caja y una mujer quiere pagarle cincuenta mil yenes por su caja. ¿Qué podría ganar con un acto tan absurdo? Un hombre caja no puede dejar su caja con el único propósito de reincorporarse a la vida ordinaria. Se quitará la caja sólo cuando esté seguro de pasar a otra etapa de su vida, al igual que el cambio de piel de un insecto. Pero... ¿qué clase de animal puede brotar de la crisálida llamada hombre caja?

Su lectura atrapa desde el comienzo y aunque fue escrita en 1973, cada día su mensaje está más vigente. Antes de empezar a leer esta experimental obra tengan en cuenta que un hombre caja no tiene nada que ver con un vagabundo. Es muy importante hacer esta distinción. Un hombre caja es un hombre caja.



Dicen que un ave salvaje, al ser atrapada, se niega a tomar alimento hasta morir de hambre, pero un hombre condenado a muerte, fuma un cigarrillo con fruición.

domingo, 11 de noviembre de 2012

La felicidad conyugal, de León Tolstói

He retomado a Tolstói. Él fue uno de los más grandes escritores de occidente y de la literatura mundial. Su expresión literaria se convirtió en la cúspide del realismo, reflejando, de forma asombrosa, la sociedad que le tocó vivir.

La felicidad conyugal es expuesta en esta naturalista obra como un proyecto de vida, como la relación más completa y compleja que se puede darse entre un hombre y una mujer, basada en la decisión libre de unirse para ser felices. Las obsesiones individuales, la responsabilidad y el amor frente a los demás, son claves en esta historia basada en la propia vida de Tolstói. 

La novela transcurre en la Rusia del XIX y narra, por su protagonista, María Alexandrovna, una joven de 16 años, el enamoramiento de su tutor. Sergei Mijailovich llega a la casa de campo de Porposkaya para administrar la herencia de María Alexandrovna. Ella es doce años más joven que él, pero entre ambos surge un amor que se consuma en un dichoso matrimonio. Se casa con él, y al principio viven tiempos felices, sin embargo, su felicidad conyugal se verá alterada cuando la pareja se traslade a San Petersburgo y al éxito de María en la vida de la alta sociedad le acompañen los celos de su esposo. La relación deteriora, pero la honestidad entre ambos se mantiene, confesándose, descubren nuevos sentimientos. 

"Viví muchas cosas y ahora creo que hallé lo que se necesita para ser feliz. Felicidad familiar. Una vida aislada y tranquila en el campo, con la posibilidad de ser útil para quienes es fácil hacer el bien -la gente- y que no están acostumbrados a que se lo hagan. Y un trabajo que se espera sea de utilidad. Y el descanso, la naturaleza, libros, música, amar al prójimo. Ésa es mi idea de felicidad. Y sobre todo eso, tú como compañera; niños, quizás. ¿Qué más puede desear un hombre?"



miércoles, 31 de octubre de 2012

El árbol de las brujas, de Ray Bradbury

Hoy les traigo, amantes de la literatura, antes de que lleguemos a la medianoche, una novela del género fantástico, que narra un cuento de terror en esta fría Noche de las Brujas.

Ahora que el día ya se fue y las casas están cerradas contra el viento, la espesura de la noche se hizo con la ciudad y la invisibles pisadas de los gatos trazan sus rutas nocturnas, pueden introducirse en una de las mejores obras de Ray Bradbury y seguir los pasos de Joe Pipkin, el chico más extraordinario que hubiera existido jamás, quien emprende un viaje a lo desconocido, en el que descubrirá los orígenes del miedo a la muerte, la función de los fantasmas o muchos de los sitios que jugaron un papel fundamental en el desarrollo de las civilizaciones.

El árbol de las brujas con sus tantas ramas cargadas de calabazas brillantes ahuyentará a cualquier espíritu maligno que merodee por sus moradas. Elijan ... ¿truco o trato? Buenas y literarias noches.

martes, 30 de octubre de 2012

La asesina ilustrada, de Enrique Vila-Matas

Con esta obra irrumpió Enrique Vila-Matas en la literatura. Todo aquel que la lea sentirá el miedo de una muerte inminente que le acecha, porque eso es, para Vila-Matas, la literatura, un forma de darse muerte y transformar la realidad.

La asesina ilustrada seduce, amablemente. Y sí. Toda tu vida corre peligro, como le sucedió al poeta Juan Herrera, la primera víctima de esta irónica y sutil obra. Al leerla, saldrás fuera del mundo

¿Cómo asegurar un prólogo o una reseña que le haga justicia? Esta será la mejor de las preguntas, porque en ella empieza la ficción y la metaliteratura. Vila-Matas es un maestro obsesionado con la fragilidad del lector. A mi, me fascina su técnica, su táctica y su potencia literaria.  Ténganla muy en cuenta.

Cerrar el libro será para el lector como cerrar la losa que cubrirá su tumba.

domingo, 28 de octubre de 2012

El mar, el mar de Iris Murdoch

La humillación de Philip Roth tiene bastantes similitudes con ésta profunda obra de Iris Murdoch. El actor se debate ante una encrucijada nada más retirarse de los escenarios. Reencuentra a su primer y gran amor, convertida en algo así como la Nora de Casa de muñecas de Henrik Ibsen, una mujer-muñeca atrapada en un matrimonio infantilizador, que la relega a una mera posesión objetal y sin fundamento del marido. El espíritu de amor y libertad de Charles Arrowby pondrá en jaque a éste y alterará cada uno de los elementos que constituyen su actual vida en Shruff End, mientas la presencia insomne del mar le devuelve todas sus obsesiones, los espectros del pasado, los fantasmas de sus errores y la angustia de un futuro cansado. Una peregrinación de demonios.

Con esta novela Iris Murdoch obtuvo en 1978 el Premio Booker. Dentro de sus veinticinco obras, El mar, el mar está considerada como su creación más identitaria. La escritora que un día declaró  —Tengo el poder de seducir a quien quiera.—, mostró en su fluída literatura, los más altos niveles de valentía e independencia. Su mayor virtud: profundizar con excelsa maestría en la moral de las personas. Leer a Murdoch es una intensa experiencia. El mar, el mar igual que el tiempo, puede curarlo todo. Ahora mismo, no recuerdo como llegué a esta novela. Me ha sido imposible detectar una conexión certera. Puede que haya sido otro regalo del destino. Voy a colocarla en la estantería, al lado de Steinbeck.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Barrio perdido, de Patrick Modiano

Regresé de París hace unos días y la ciudad se me volvió a aparecer de manera súbita convertida en carrusel de ficciones cuando encontré esta intrigante novela en el escaparate de la librería que más empiezo a frecuentar de mi querida ciudad natal: Zaragoza. Modiano era reeditado por Cabaret Voltaire para la actualidad literaria de septiembre. Tan sólo había pasado una semana desde mi vuelta y yo sentía haberme alejado ya un siglo de tan romántica experiencia. Ahora podía explorar el París desde otras miradas, y esta obra me adentró de pleno en la ciudad crepuscular de Jean Dekker, de su Barrio perdido, y sus recuerdos en blanco y negro, con las sombras del género literario policíaco de Earl Biggers, Rufus King, Phillips Oppenheim, Saint-Bonnet y Dornford Yates. Todo un reencuentro con la Ciudad Eterna y otros misterios. ¿A dónde irá esa mujer volátil alejándose del Sena? ¿Quién la estará siguiendo?¿Un hombre? Puedo notar que la sigue muy de cerca.

Acabo de terminar la lectura y tengo una sensación similar a la que obtuve con La Petite Bijou, aunque menos relevante, pero sin caer en la vacuidad que me produjo El horizonte. Modiano te envuelve. Entras en su atmósfera, te muestra unos simples detalles. Empiezas a hacerte preguntas. Indagas. Retomas sus palabras. Te mueves por zonas y lugares extraños, encuentras a personajes extraños. Observas. Interpretas. Revives París. Te transporta con elegancia y al ir finalizando la novela... te agarra. Ya no puedes escapar. Estás en el universo Modiano. Éste es el París de Modiano, con su visión sofocada. Una obra recomendada para nostálgicos de la Ciudad Eterna porque volverán a cruzar el Puente de l'Alma y experimentarán la misma sensación de irrealidad ante la Torre Eiffel que ante el barrio perdido de Ambrose Guise. El suspense está servido.