HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Roberto Bolaño, Thomas Pynchon y Enrique Vila-Matas. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2026

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viernes, 9 de febrero de 2024

Los huevos fatídicos, de Mijaíl Bulgákov

 

No importa cuántas décadas pasen. La obra de Mijaíl Bulgákov siempre estará de plena actualidad. Cuando surge una nueva tecnología o un nuevo método para avanzar mediante una ciencia responsable, aparecerán las llenas para robarlo y usarlo hacia sus espurios intereses. Experimentarán contra la población como si fueran sus cobayas e implantarán otro sistema de control todavía más sofisticado, en sus cuerpos, en sus cabezas, contra su ADN, anulando la capacidad de libertad del ser humano. En el pasado, mediante químicos y drogas. En el presente, con nanotecnologías dentro de todos los productos, creando en los cuerpos una interfaz transhumanista (ICM). Y en el futuro, con ondas 8G, sin levantar casi sospechas, mapeando sociedades enteras, convertidas mayoritariamente en ciborgs y clones programados para servir a los chacales. El resto, ciudadanos que indagan, mentes despiertas, vivirán en la clandestinidad como disidentes, salvando la dignidad y el ADN de los últimos seres humanos.

Los huevos fatídicos es un relato corto, satírico y directo. Escrito en 1925 y publicado por primera vez en la recién aparecida revista literaria soviética Nóvaya Yunost en 1926, antes de que la censura de Stalin eliminara todas las obras que atacaban las normas establecidas impuestas por el régimen. La ciencia ficción permitía, como el ámbar, preservar estas verdades. En esta obra Bulgákov narra un descubrimiento asombroso en el Instituto Zoológico de Moscú, en el despacho del erudito profesor Persikov, a través de su microscopio, durante la observación de unas desmayadas amebas a las que, de repente, debido al movimiento de la lente y del espejo del instrumento óptico les irradia un rayo rojo que comienza a revivirlas desencadenando un frenético proceso de multiplicación. Rápidamente la noticia se filtra en la prensa y desata el interés y la ambición de las hienas moscovitas. Persikov se ve cada vez más presionado para que les de información. Mientras tanto, en un pequeño pueblo a trescientos kilómetros de la capital, una mujer sale gritando a la calle desconsolada por la muerte masiva de sus ganillas y al día siguiente, hacia el medio día sólo tres gallinas quedaban vivas en todo el pueblo, víctimas de una plaga avícola. La presión social aumenta y Persikov recibe la visita de dos tipos del Kremlin para que trabaje en el caso de estas muertes. Toda Rusia, parte de Europa e incluso desde Nueva York están al tanto de lo que pasa y la pérdida de sus animales se convierte en un problema de Estado. Persikov recibe ahora la visita de un oscuro personaje del Kremlin, llamado Alexander Semionovich Porvenir, gerente de la granja modelo del Soviet «Sovjós del Rayo Escarlata», y le entrega un memorándum secreto con una orden para confiscarle sus tres microscopios y así poder experimentar por su cuenta, sin conocimientos de zoología, ni embriología, ni biología. Un arma en manos de un zoquete. De ahí el título. Algo fatídico. Es una gran lectura para madurar. Antes, ahora y después, se me presentan como nociones de tiempo que comparten finas fronteras y que para mi han dejado de ser independientes cuando concentras la percepción en este instante. ¡Blum!

viernes, 21 de octubre de 2016

Los bosques de Nyx, de Javier Tomeo

Literatura sorprendente. Llegó a mis ojos esta obra de Javier Tomeo, en una fría tarde de otoño, en la que las temperaturas bajaron y el cierzo me instigó a cerrar todas las puertas y ventanas del salón para que no fuera herido la calidez de mi hogar . En ese momento, mi concentración era toda propiedad de Los bosques de Nyx. Me olvidé de quien era, desaparecí en el tiempo, fui lanzado a un lugar sin espacio, en el que tomó presencia Esquilo, Sófocles, Eurípides, Menandro y Homero.

Nyx, en la mitología griega, es la diosa de la Noche, hija del Caos y hermana de Erebo, con quien se une para engendrar a Éter, la luminosidad y puro brillo, y a una serie de divinidades, la mayoría de ellas abstracciones personificadas como la Muerte, el Dolor, el Sueño, el Destino, la Perdición, el Castigo Merecido, el Fraude, la Senectud, la Discordia, la Amistad, la Ternura, la Hijas de la Tarde, el Engaño. Nyx representa las tinieblas sublunares, mientras que Erebo es la expresión de la noche subterránea. Nyx posee un carro tirado por caballos negros que atraviesan el cielo envuelto en su sombrío manto cubierto de estrellas y es considerada como la "buena consejera" a la que se veneraba en compañía de Apolo, sacrificando para ella, gallos y ovejas negras. Su figura animal es representada por el búho y la adormidera o la amapola del opio. Nyx es una de las figuras mitológicas que más personalidad adquirieron en la poesía y en el arte, a pesar de no haber tenido un culto popular ni altares. Nyx es el centro de esta pieza literaria.

Los bosques de Nyx narra la historia de doce mujeres que perdieron a sus seres amados en la Guerra de Troya sin renunciar a sus tristes recuerdos porque saben que olvidar significa tanto como renunciar definitivamente a todos aquellos a quienes una vez amaron. Así que no están dispuestas a hacerlo. No importa que sus corazones se han convertido en inmensas necrópolis. Ellas viven en su espacio mágico amasando desesperadamente sus penas, tratando de recuperar las lágrimas perdidas. Pero un día, penetra en el bosque un Mensajero. Procede de una nueva guerra y propone a las mujeres que regresen con él al mundo de los vivos. La misión de las doce heroínas no es fácil. Habrán de ser ellas quienes, alzándose sobre sus recuerdos y aureolas por sus respectivas tristezas, se ofrezcan a los nuevos combatientes como símbolo de dolor que nunca se extingue, para convencerles para que abandonen las armas y regresen definitivamente a la paz. Si ésto lo consiguen podrán encontrar por fin justificación a sus viejas penas y, sobre todo, a la muerte de todos los viejos guerreros que ellas amaron un día sin más límites que los que señaló la eternidad de sus almas inmortales.

En torno a la negra hoguera de la guerra, Javier Tomeo convoca a un aquelarre a doce heroínas del teatro griego para mantener un apasionante y vivaz debate sobre los desastres bélicos, la fascinación de los hombres por la herencia de Marte y el dolor reflexivo e infinito de las mujeres. Se trata de un relato didáctico de gran profundidad emocional al que todo el mundo puede adentrarse, pues ha sido forjado en esa mágica dimensión que se encuentra entre la literatura de siempre y la ciencia-ficción del mañana, que sólo es posible en nuestra mente. El Diálogo de las Muertas fue una excepción en la narrativa tomeana siempre inundada de personajes estrictamente masculinos donde las mujeres actúan como mero contrapunto. Los bosques de Nyx están regidos por una comunidad matriarcal que ha embrujado esta recóndita arboleda en un letargo abismal, y ellas, heroínas de la Antigüedad  van a ser reclamadas  en una noche tenebrosa para manifestar con todo el esplendor de la razón y el corazón unidos, lo absurdas que son las guerras, hasta poner en pie de paz a griegos y troyanos. ¡Magistral Javier Tomeo! Integra la brevedad de Chéjov con la potencia argumental de Samuel Beckett. No ha podido llegar a mi vida en un momento de mayor sincronicidad. Mañana justo me han programado una salida de fin de semana al bosque para celebrar mi cumpleaños. Así que allí plantaré satisfecho, mi espíritu en ascensión, en actitud de paz con el Universo. ¡Tránsito!


«Sea cual fuere el bando en el que se luche, las guerras son un negocio de unos pocos»