HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Roberto Bolaño, Thomas Pynchon y Enrique Vila-Matas. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2026

jueves, 15 de enero de 2015

La novia parapente, de Cristina Grande

Lo encontré por casualidad, si es verdad que eso existe. Ese día buscaba a una escritora, quería los pensamientos de una mujer, saber de sus emociones y acceder a su refugio imaginario. Prefería pocas páginas y recorriendo estante por estante en la G de Grande se me apareció La novia parapente y sus diecisiete relatos inolvidables. ¿Cual es el resultado? 

Hace muchos años que no leía un texto tan abierto, tan sibilino, tan certero y tan conciso. La palabra de Cristina Grande es por fín Literatura de Altura, un Huracán en Papel que te agita, que te remueve y te transporta por  el hecho de acompañar su palabra hasta el lugar más recóndito del alma humana. Su frases son gotas de rocío que anuncian un Nuevo Amanecer Sincero en las vidas de nuestras almas moribundas que se agotan cuando no hay un estímulo verdadero. No hay nada elaborado en sus relatos, pero uno a uno, como el mosaico enguijarrado adquiere la complejidad y la riqueza del mundo. Su ficción es espejo y envoltorio de lo real. Amplifica lo que estamos viviendo, con carácter risueño, ágil, previsor y optimista. Es una lectura de lujo, fabricada por la mirada distante, y que te deja cuando empieza, que se escapa de las manos por su breve sonido, pero dejando el perfume de las letras que bailan salpicando los buenos y poéticos recuerdos. Ha tenido muy buenos maestros. Puede que aprendiera a escribir según los leía y decidió probar con su propio tacto alcanzando una copia creativa perfecta, de colección. ¡Soberbia! ¡Grande!

martes, 13 de enero de 2015

El zorro ártico, de Sjón

Sjón significa «visión» y es el seudónimo de Sigurjón Birgir Sigurdsson, uno de los escritores más interesantes e innovadores de Islandia, nacido en 1962 en Reykiavik. Tiene cincuenta y dos años. Empezó su carrera de escritor con dieciséis y no ha dejado de publicar novelas, poesía y teatro hasta la fecha. La obra ahora analizada es una de las mejores de su factoría imaginaria y no puede quedar oculta a nuestra mirada indómita de Amantes de la Literatura. La editorial Nórdica ha mantenido en la portada el título original islandés que significa «Baldur de la Sombra», haciendo referencia a la mitología islandesa, un dato muy importante para seguir la lectura, porque Baldur es el dios tradicional de la Luz y la Belleza y es también el nombre del protagonista, Baldur Skuggason, un párroco de pueblo pequeño de Dalbotn, en el Valle de Dalur,  ambientado en 1883.

La obra está articulada en cuatro actos. El primer acto trata de la persecución al zorro pardo hasta ser acorralado. El segundo acto expone diferentes escenas, Fridrik el herbolario y Hálfdán de capacidades muy limitadas, deben llevar en un trineo el ataúd con Hafdís Jónsdottir hasta el cementerio de Dalbotn, para enterrarla. Años atrás, en 1868, embarranca un fantasmal carguero negro holandés en la costa de Reykianes, en los acantilados de Önglabrjótsnef. Iba cargado y repleto de aceite de ballena en millares de toneles. Dentro y encadenada, encontraron a la joven Hafdís, harapienta, sucia y golpeada. Fridrik iba también en el barco entre los pasajeros. Había estudiado en la universidad de Copenhague y había trabajado de ayudante de boticario para la farmacia Elefant, ocupándose del archivo de drogas: éter, opio, gas hilarante, hongo matamoscas, belladona, cloroformo, mandrágora, hachís y coca, que además de tener usos medicinales, estaban en voga entre los «lotófagos» de Copenhague. Él se hizo tutor de Hafdís porque estaba desamparada. En la aldea ella conoció a Hálfdán. Su vida y su muerte quedó envuelta de naturaleza y armonía. El tercer acto retoma con el estampido del disparo que rasga la sagrada paz de los páramos como un cortaplumas en un trozo de papel. El sacerdote se tambalea hacia la piedra y contempla al raposo. Lo que allí ocurre es digno de lectura, provocando el poético desenlace final. El cuarto acto cierra la obra con la carta de Fridrik, para sellar esta leyenda islandesa popular con un estilo ágil y místico.

El zorro ártico está construido siguiendo el género islandés de cuentos populares que tiene como personaje típico al cura rural, que suele poseer enorme fuerza física y ser un destacado maestro en los debates teocentristas. El zorro también aparece por ser el único depredador de la isla y el único mamífero que habita esas tierras antes de la colonización nórdica de finales del siglo IX. La obra mezcla símbolos paganos, tradición, naturismo y mitología. La narración corre deprisa. Todo se capta de forma intuitiva, también el desprecio a la despiadada caza de la ballena, que Islandia consiente para lograr cuantiosos beneficios económicos con su venta a los japoneses, sabiendo que es una especie protegida en peligro de extinción. Las descripciones son breves y potentes, como fogonazos que queman como la nieve. Estén atentos a esta literatura, es muy inteligente y un viaje muy invernal para la mente. Nórdica y brutal.

viernes, 9 de enero de 2015

El gato, de Georges Simenon

No hay calidad literaria en Simenon pero sus personajes se mueven con energía y la historia termina siendo entretenida. Leí a este autor por primera vez en Salamanca, siendo estudiante de psicología, y aunque no recuerde el título sé que si encuentro el libro sabré cual fue porque su historia y su protagonista giraba todo en torno a un armario, a un sombrero y a un asesinato. Todo muy gris y finalmente oscuro, muy negro. Así recuerdo a Simenon y así ha regresado a mi actual imaginario con esta novela titulada El gato, que encontré en una librería, dejándome llevar por lo insólito. 

Émile y Marguerite deciden casarse. Ambos tienen más de sesenta años y su unión se establece como consecuencia del miedo a la vejez y a la soledad. Émile tiene un gato llamado Joseph y Marguerite un loro que considera el ser más inteligente del planeta. Pasa el tiempo y la convivencia  entre los personajes reactiva en Simenon su memoria y su pasado y escribe el relato más cruel, el más estremecedor y el más devastador de su prolífica carrera de escritor.  En dos horas lo puedes leer, pero ignoro el tiempo que pasará hasta que lo puedas olvidar. Podrían ser años. Sólo tú lo sabrás. ¡Blum!

Juego de azar, de Slawomir Mrozek

Literatura lúcida, ácida, despiadada y mordaz. Mrozek es uno de los escritores más venerados de Polonia. Su escritura canaliza la creatividad hacia el absurdo, fórmula que retrata la realidad con más intensidad, eludiendo lo que es obvio y dejando volar su imaginación por espacios surrealistas, inalcanzables y categóricos.

Slawomir Mrozek reunió 34 microrrelatos en 1991 que fueron publicados diez años después en España, por Acantilado, en Juego de azar, para dar a conocer a otro autor más de la Europa Central. Todo en ellos es hilarante y kafkiano, con personajes grotescos, como el párroco que decide irse a trabajar al sex-shop para sentirse más útil a la sociedad, o el europeo que estrangula a un cocodrilo por tragarse el ticket de la tintorería. Mrozek posee el arte de decir tanto en tan poco. Lo bueno si breve, dos veces bueno. ¡Blum!

«Un hombre sin honor no sirve para trabajar ni siquiera en horas extras.»

jueves, 8 de enero de 2015

Los vagabundos de la cosecha, de John Steinbeck

El origen de Las uvas de la ira yace en este relato, un documento periodístico sobre el nomadismo de miles de agricultores que emigraron de la Dust Bowl –cuenca del polvo– afectados por la sequía y las tormentas de polvo en los años 30, con el fin de trasladarse hacia el Oeste, empujados por la pobreza y el hambre, para trabajar como braceros y temporeros en los inmensos campos de California, repletos de uvas hinchadas, ciruelas, manzanas, lechugas y ese algodón que tan rápido madura. Los residentes locales les repudiaban porque temían que les trajeran enfermedades, aumentaría el gasto en educación para sus hijos, y en sanidad con los recursos de sus hospitales. Sin embargo, los propietarios de las granjas agrícolas les necesitaban para obtener mayor productividad y eso dió pie a la explotación, a los sueldos infrahumanos, a la creación de vigilantes para intimidar a los trabajadores que se agrupaban para formar sindicatos y exigir derechos.

Los vagabundos de la cosecha, escrita en 1936, es una obra de máxima actualidad para España, con la pobreza y el desempleo que atenaza a seis millones de españoles que se ven en las mismas tesituras de explotación, víctimas de la avaricia y la codicia empresarial, que se explaya con todos, con los que actualmente trabajan presionados por el despido y con los más desfavorecidos cuando no disponen de los recursos mínimos para re-estructurarse. John Steinbeck se adentró en el estudio de este fenómeno social con sensibilidad, buen juicio y responsabilidad, aportando ideas y medidas para asegurar la dignidad de los trabajadores. Todo lo que se cuenta y muchas de las fotografías que se muestran en esta cuidada edición del Asteroide, nos harán pensar y tomar acciones y desde luego calará hondo en nuestra conciencia colectiva. De fuera hacia dentro. No cierren los ojos. ¡Abranlos más todavía! La ignorancia o la insensibilidad del pasado no deben prolongarse al futuro por el bien de las crecientes sociedades. Son momentos de tránsito. ¡Blum!


A los emigrantes los necesitamos y los odiamos.




miércoles, 7 de enero de 2015

Al límite, de Thomas Pynchon

Fatal. Aburrida. Tediosa. Plana. La compré por admiración al escritor pero es la peor novela que he leído este año. No se la recomiendo a nadie. El tema de la burbuja tecnológica ya fue muy explotado por Neal Stephenson, otro escritor norteamericano que lo domina con más acierto y que consiguió un altísimo reconocimiento con su fascinante novela titulada Criptonomicon, que leí hace más de diez años y me causó una gran satisfacción. Pynchon ha fracasado con esta novela.

Al límite es la pretensión de una obra no-reveladora, ni vanguardista que llega muy tarde al panorama literario. Ni uno solo de sus personajes es interesante, ni Maxine Tarnow, ni March, ni Lester, ni Ice, ni Tallis. Trata los temas rozándolos, de tal manera que cansa lo que está contando y te desinfla con la Deep Web, la fibra oscura, las estaciones E10 y hasta la hashslingrz. Todo en ella me ha resultado soporífero y temo que a un lector extranjero en la literatura de Thomas Pynchon que caiga en este erróneo proyecto pueda quedar eclipsado al verdadero talento de uno de los mejores escritores vivos de los EEUU.


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Big Time: la gran vida de Perico Vidal, de Marcos Ordoñez

Literatura vital. Una obra narrativa que contiene gotas de jazz, partículas luminosas de David Lean o anécdotas de Luís Buñuel, es literatura ad ovo, susceptible de ser bebida por Tránsito Blum. Y si además, la firma una editorial tan potente como Libros del Asteroide entonces ¡Kapow! Entramos en tórrida eclosión. 

¿Quién es Perico Vidal? Un tipo muy interesante. Un español entregado al cine, convertido en uno de los ayudantes de dirección más importantes de Hollywood, que debutó con Orson Wells en Mr. Arkadin, que trabajó con Mankiewicz, Sinatra, Robert Mitchum, Ava Gadner, Sophia Loren, pero que sobretodo y finalmente conoció a su gran maestro: David Lean, el director entregado en cuerpo y alma a sus películas, con una mirada que todo lo abarcaba, excepcionalmente atento a todos los detalles, y que se rodeó sólo de los más amantes al cine. Con Lean, el séptimo arte se convirtió en su religión y en una vida dedicada al gran espectáculo y al intimismo más personal, pero sufriendo en segundo plano los avatares del alcoholismo, que le llevaban al abatimiento y a la depresión.

Big Time  es una novela biográfica, narrada con ritmo y sencillez, mostrando una elegancia inusual en sus capítulos, en base a las múltiples escenas, personajes y anécdotas que permiten revivir una época olvidada de la farándula española, y capturada con precisión fotográfica en la memoria de sus protagonistas, mientras el cine se adueñaba de Perico Vidal y se convertía en una forma de huir y de sobrevivir a las pérdidas del tiempo, transformando su espíritu en delfín. Unido a las más bellas cosas que existieron en su vida. Dejando una estela de pasión y profesionalidad que nadie en la Meca del cine podrá negar. Bienvenidos a todo lo que dio vida y sentido a Laurence de Arabia, Doctor Zhivago y La hija de Ryan. Si te gusta el cine, no se te puede escapar.