HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Roberto Bolaño, Thomas Pynchon y Enrique Vila-Matas. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2026

lunes, 20 de enero de 2014

El luminoso regalo, de Manuel Vilas

Di con ella al repasar en Babelia aquellas que habían sido las diez mejores novelas nacionales del 2013. Ya no recuerdo porqué me decidí a leerla. Tenía que haberlo escrito antes para que no se me olvidara. Esto me pasa por confiar tanto en la memoria. Además, la obra me ha metido un fogonazo en los ojos y me cuesta precisar qué propició mi interés. El hecho de que fuera un escritor aragonés me acercó, por sintonía. Todo giraba en torno al sexo, lo cual la diferenciaba de las actuales novelas puritanas que no pasan más allá del verbo follar. Lo que sí recuerdo bien es que nada más comenzar a leer, surgió una mujer ninfómana, con el realismo de su mente entregada a los antojos de la lujuria. Sólo esto ya fue explosivo, pero a su vez, entró en juego Victor Dilan y la obra reventó de calor en mis manos. Hay mucha luz en su interior, así que usen unas buenas gafas Ray-Ban. Yo debo poner a descansar mis pupilas. Disculpen que no desee continuar con la reseña y ...¡gócenla! Tengo prisa por irme a por otra obra literaria antes de que caiga un asteroide y reviente nuestro mundo.  Carpe diem.

"Reina el caos"

sábado, 11 de enero de 2014

14, de Jean Echenoz

Literatura breve, elegante y poderosa. En cien páginas el escritor francés Jean Echenoz posee la maestría de introducirnos en uno de los escenarios más terribles de la historia de Europa, que este año cumple su centenario.

La Gran Guerra o Primera Guerra Mundial, iniciada el 18 de julio de 1914, se convirtió en el mayor suicidio europeo, a causa de los avances tecnológicos de la industria armamentística. Una ópera sangrienta y pestilente, de dimensiones espeluznantes. Cinco hombres han ido a la guerra y una mujer espera el regreso de dos de ellos. Queda por saber si van a volver. Cuándo. Y en qué estado.

Narrada con absoluto minimalismo serán testigos de una nueva soledad espectral que acecha al hombre moderno en época de guerras industriales. La barbarie, la avaricia y las más innobles pasiones permitieron que los grandes batallones fueran abastecidos por dueños de fábricas sin escrúpulos que confeccionaban los materiales de los soldados optando por calidades deficientes y de conservación mediocre, para reducir al máximo los gastos e hincharse a beneficios, al aumentar la demanda de ropas, botas y cordones, que no aguantaban ni dos semanas en el lodo del frente. 

14 es la miniatura bélica de Echenoz, siguiendo los pasos de RavelCorrer Relámpagos. Su literatura rememora las grandes personalidades y acontecimientos para avanzar por el presente con astucia y esperanza. ¡Aprovéchenlo!




domingo, 5 de enero de 2014

Operación Dulce, de Ian McEwan

Novela inteligente de una prosa seductora, creada por una de las plumas más lúcidas del Planeta Tierra. Operación Dulce es un juego de espejos que activa al lector a pensar sobre las líneas entre la vida y el arte y las similitudes que emergen entre el espionaje y la escritura. 

A Ian McEwan le gusta que reconsideremos las suposiciones que hacemos cuando leemos una obra de ficción y en este caso conjura un Londres en la década de 1970, durante la blanda Guerra Fría, con sus problemas económicos, las preocupaciones por los atentados del IRA y la inquietante asimilación que los cambios contraculturales supusieron en los años 60. Estos aspectos de "Sweet Tooth" (título original) mantienen al lector atento y ágil a través de la novela, pero por desgracia, dichos elementos no consiguen producir una compensación suficiente hacia el artificio de la historia que se precipita a la fractura  por su final previsible. 

Entiendo que es complejo llegar siempre a la perfección de Amsterdam, Expiación o Chesil Beach. A Philip Roth y a Thomas Pynchon también les pasa. Aún así leer algo nuevo de Ian McEwan me parece un privilegio para la mente. Esperaré a la próxima entrega. 


domingo, 22 de diciembre de 2013

Informe del interior, de Paul Auster

En esta ocasión ha sido un placer para mis ojos psicológicos entrar en la vida interior de Paul Auster. Esta obra no sólo explica el nacimiento y la evolución de un escritor dotado de una imaginación singular, sino que lo hace demostrando ser uno de los grandes estilistas de la prosa. Así es Paul Auster. El año pasado, por estas mismas fechas, publicó Diario de invierno y me resultó un completo ocaso. Centrada en lo corpóreo, insulsa y baladí. Literatura epidérmica. Sin embargo Informe del interior es un trabajo meticuloso sobre lo psicológico, que le depara en el arte de ser y hace de sus letras, cápsulas del tiempo, que atrapan todo el movimiento que hay en lo inerte y en lo agitado. Literatura de tránsito. Un huracán en papel que siempre me robará una sonrisa desde la estantería. ¡Blum!

domingo, 1 de diciembre de 2013

Butcher's Crossing, de John Williams

El día de mi cumpleaños me hicieron dos excelentes regalos, la nueva tablet Nexus 7 y esta elegante obra de John Williams, el eslabón que enlaza la literatura de Herman Melville con la obra de Cormac McCarthy. Ambos nos describen la complejidad de la condición humana, enfrentando al hombre contra la naturaleza que le rodea. Melville lo consiguió persiguiendo a una ballena blanca y John Williams lo repitió con simplicidad en la caza del bisonte.

Este interesante y erudito escritor nació en el este de Texas en 1922 y se enamoró de la literatura en la escuela secundaria. Sus abuelos habían sido agricultores, y su padrastro trabajó como conserje en la oficina de correos local. Williams sirvió en la India y Birmania en el Cuerpo Aéreo del Ejército durante la Segunda Guerra Mundial, donde escribió una novela de aprendiz en su tiempo libre. Poeta, así como novelista, Williams pasó a fundar el programa de escritura de la Universidad de Denver, donde enseñó durante más de tres décadas. Se retiró en 1985 y murió en 1994.

Butcher's Crossing ( El cruce del carnicero) es su tercera novela. Estamos en los años de 1870 y Will Andrews, inspirado por Emerson, realiza una huelga por su cuenta, se retira de Harvard y utiliza una pequeña herencia para financiar la que será la última cacería de búfalos en el Oeste. En la Taberna de Jackson, Will, Miller, Charley Hoge y Fred Schneider, con una botella de whisky en mitad de la mesa y un vaso delante, decidirán la ruta y el plan para hacerse con más de un millar de pieles tupidas en el territorio de Colorado. McDonald pagará a cuatro dólares la pieza. Pero la expedición, a un valle virgen de Colorado's Rockies se convierte en una orgía de masacres sin sentido, impulsados por las obsesiones de Miller, un líder monomaníaco, similar al Ajab –Moby Dick–, que deja a sus hombres varados en la montaña a través de un invierno feroz y desesperado. Aunque ya son dados por muertos, regresan en la primavera a la ciudad de Kansas, a Butcher's Crossing, donde descubren que las modas han cambiado y sus pieles de búfalo tan caras ahora no tienen ningún valor. Las clases altas ya han comprado todos el suyo y no existe demanda ni mercado, igual que ocurrió con la piel de castor. En la expedición van a quedar secuelas porque uno de ellos murió en el camino y otro ha perdido la cabeza. Sólo Will se beneficia de la experiencia y a su regreso queda listo para su primera historia de amor con Francine, una prostituta de salón, la otra cara de su entrada en la edad adulta. Para todos los demás, incluyendo el lector, esta empresa fallida es expuesta con toda su belleza hueca y en contraste con la inmensa soledad de occidente y la brutalidad sangrienta con la que la sociedad norteamericana se construyó. 

Si Clint Eastwood tuviera que elegir un último western antes de dejar esta vida, Bucher's Crossing sería el cierre perfecto a su carrera.

"En la naturaleza existe un sutil magnetismo, que, si inconscientemente te dejas llevar, te guía por el buen camino; un magnetismo que no es indiferente a tu manera de andar. Al llegar a Butcher's Crossing la naturaleza se les presentó con tanta pureza que su poder de coacción había sido lo bastante fuerte para traspasar su voluntad, sus hábitos y sus ideas."

viernes, 15 de noviembre de 2013

Moby Dick, de Herman Melville

Durante todo este hermoso tiempo he sido pasajero de una prodigiosa ficción. Enrolado en el Pequod, un ballenero de dimensiones colosales, yo quedé sumergido en oníricas y magnánimas profundidades de mares lejanos, habitados por ultra-seres, cachalotes de una imperturbabilidad platónica, arponeros sedientos de aventura y tripulantes arañados en sus ojos por la furia del destino. El oleaje fue lo de menos. Es la representación de la vida lo que aquí sobresale. 

El hombre de la portada es el Capitán Ajab, un personaje carismático y complejo que lleva cuarenta años cazando ballenas, cuarenta años de privaciones, de peligros y tempestades, cuarenta años en el mar despiadado. Abandonó la tierra para hacer la guerra a los horrores de la profundidad, alimentado de sal seca, mientras el más pobre de los de tierra tenía a mano a diario fruta fresca y rompía el pan fresco del mundo. Ajab come en los barcos, mohosas cortezas, lejos, alejado océanos enteros de su joven esposa, casi una niña, con la que se casó, pasando los cincuenta, zarpando al día siguiente hacia el Cabo de Hornos, dejando tan sólo una huella en su almohada nupcial, dejando mas bien una viuda con su esposo vivo. La locura, el delirio, la sangre ardiente y la frente humeante, con las que el viejo Ajab ha arriado mil veces las lanchas para cazar furiosamente, babeando de rabia, su presa –¡más un demonio que un hombre!–, que necio, que viejo necio ha sido Ajab durante estos cuarenta años. 

Puedo decir que esta aventura me acompañará en el espíritu y que llevaré su peso en las alforjas con rumbo literario, como lo que fue, una de las aventuras más sorprendentes y asombrosas que dio la literatura norteamericana. Ahora no podría entender el mar sin la existencia de esta lectura. Uno no debería morir sin leer esta gran obra maestra de las letras. Conocer al capitán Ajab, es lo mismo que adentrarse en la extensa y abismal psicología del hombre universal. La caza del cachalote representa toda una batalla titánica de seres dominados por una voluntad monomaniaca, que dedican su vida a reducir ocultos miedos y a proyectar su identidad dicotómica en lo más puro, completo e incorrupto que habita en la naturaleza: Moby Dick

"[...] y el barco silencioso, como tripulado por hombres de cera pintados, día tras día se precipitaba abriéndose paso por toda la furiosa locura y el regocijo de las demoníacas olas."


domingo, 5 de mayo de 2013

Intemperie, de Jesús Carrasco

Una lectura interesante por su depurado lenguaje sobre la huída, el sometimiento, la tiranía, la violencia, los instintos y lo que resta de esperanza, pero que en su avance queda desprovista de argamasa y de sucesos significativos que estructuren un sólido guión para dimensionar plenamente el sofocante escenario sufrido por el niño-cicatriz, que debe escapar de lo abyecto y lo miserable que se encierra en su estepario pueblo, para desertar cauteloso hacia un horizonte de emancipación que le devuelva su verdadero pulso a la vida.

La obra arranca con un atractivo inicio, bajo un agujero de arcilla en un árido olivar, debido a la imperiosa urgencia de sobrevivir a la temida captura de sus perseguidores. La escenas guardan una riqueza en detalles esenciales y pulcros que permiten sentir el olor de la tierra, el temblor del niño, las pisadas terrosas y polvorientas que rastrean el refugio y, por su puesto, la agudeza mental de quien se inquieta por su vida para defenderla.  

Una obra que tendrá el aplauso de quienes no hayan leído La carretera de Cormac McCarthy, pero que adolecerá en débil intensidad literaria para quienes sí la conocen y han vivido su apocalíptica experiencia. La única diferencia está en, que en este caso, la figura del padre es sustituida por un cabrero, lo cual explica la portada. El título me parece lúcidamente acertado. Disfrútenlo. Se trata de la versión calurosa y extremeña de ésta potente obra de McCarthy.