HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Joyce, Proust o Kafka. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2016

domingo, 26 de febrero de 2012

Los nombres de Don Delillo

James Axton es un escritor de poca monta y analista de riesgos que descubre una cadena de asesinatos cometidos por una secta llamada "Los nombres". Las muertes se producen mediante un culto desconcertante de asesinato ritual. Mueren en lugares cuyas iniciales corresponden al de sus víctimas. Tal y como dice uno de los asesinos:

“Abecedario. Esto es lo que somos. Los alumnos del alfabeto. Los principiantes.”

Los personajes de Los nombres parecen estar sepultados en el lenguaje. Sus conversaciones parecen intercambios ritualizados en lugar de un habla real. Uno tiene la sensación de presenciar una narrativa en movimiento, furiosa. Los miembros del culto están cometiendo sus asesinatos, no tanto para acabar con las personas sino para deshacerse de la lengua y lo que representa. Están matando el alfabeto.

Al examinar la compleja actividad de "Los nombres" vemos de cuantas formas Delillo es capaz de diseccionar y celebrar las estructuras de la mente, donde el lenguaje representa la última expresión (contundente).

“La mentira es más profunda en griego de lo que hubiera sido en inglés.”

Una obra policromada, original y reflexiva, que le permite al autor explorar diversos nudos y temáticas como el análisis de todos los estados de conciencia del erotismo con el turismo, a partir de la idea como América fue concebida por el resto del mundo frente a la idea de cómo el resto del mundo ha sido concebido por los americanos, desde la mística al fanatismo.

Una novela de intriga, que nos otorga el privilegio de movernos por diferentes lugares, pisarlos, mirarlos y sentirlos. Si la leen, serán afortunados y sabrán lo que digo cuando llegen al desierto y absorban toda la luz que contienen las potentes frases de uno de nuestros genios vivos de la literatura. En sus letras hay filo.

Ahora mi deseo es que reciba cuanto antes el Premio Nobel de Literatura. Puede que este año 2012, porque todo lo que él escribe genera en mi una necesidad de leerlo, por principios de sentido y de orden. Don Delillo, Philip Roth, Cormac McCarthy, Thomas Pynchon. Los hacedores complacientes del tifón literario.

1 comentario :

Javier Divisa dijo...

Me apetece, parece buena. Merci