HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Joyce, Proust o Kafka. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2016

miércoles, 21 de noviembre de 2012

El hombre caja de Kōbō Abe

Kōbō Abe ha sido uno de más importantes escritores contemporáneos de Japón. Su obras están emparentadas con la literatura de Kafka y Samuel Beckett por sus ajustes surrealistas, sus imágenes grotescas y sus recurrentes temas sobre la alienación humana.

El hombre caja despide un veneno letal. Ha perdido su identidad. Muchos hombres caja llevan una vida sigilosa en varias partes de Japón. Si no se ha hablado hasta ahora de su existencia en ninguna parte, es porque, la sociedad prefiere callarse en todo lo que se refiere al hombre caja. Sin duda, la presencia de un hombre caja no es llamativa, suele confundirse con basura, medio escondido debajo de un puente peatonal o en el espacio que hay entre un baño público y un callejón. El hombre caja rehuye y se esconde en su dispositivo de seguridad como un caracól en su habitación portátil. Pero su vida de anonimato va a verse amenazada. Hay un francotirador dispuesto a disparar a los hombres caja y una mujer quiere pagarle cincuenta mil yenes por su caja. ¿Qué podría ganar con un acto tan absurdo? Un hombre caja no puede dejar su caja con el único propósito de reincorporarse a la vida ordinaria. Se quitará la caja sólo cuando esté seguro de pasar a otra etapa de su vida, al igual que el cambio de piel de un insecto. Pero... ¿qué clase de animal puede brotar de la crisálida llamada hombre caja?

Su lectura atrapa desde el comienzo y aunque fue escrita en 1973, cada día su mensaje está más vigente. Antes de empezar a leer esta experimental obra tengan en cuenta que un hombre caja no tiene nada que ver con un vagabundo. Es muy importante hacer esta distinción. Un hombre caja es un hombre caja.



Dicen que un ave salvaje, al ser atrapada, se niega a tomar alimento hasta morir de hambre, pero un hombre condenado a muerte, fuma un cigarrillo con fruición.

2 comentarios :

madison dijo...

Por dónde andas? echo de menos tus reseñas...

Ignacio Barriendo Soro dijo...

Amante de la Literatura Madison, acabo de salir con Aires de Dylan de un austero invierno. La primavera me ha provocado una nueva explosión revitalizante, he leído lo último de V-L, he plantado tres Sabinas en defensa de nuestro planeta Tierra y he rastreado todas la novedades literarias para seguir sobrevolando por la Literatura de Altura, con importanes promesas que aparecerán próximamente.

Me alegra saludarte y te agradezco con todo el cariño tu interés por mis paraderos.

Soplo en tu ávido rostro los aires de la literatura.

Saludos,
Tránsito Blum