HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Joyce, Proust o Kafka. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2016

jueves, 8 de enero de 2015

Los vagabundos de la cosecha, de John Steinbeck

El origen de Las uvas de la ira yace en este relato, un documento periodístico sobre el nomadismo de miles de agricultores que emigraron de la Dust Bowl –cuenca del polvo– afectados por la sequía y las tormentas de polvo en los años 30, con el fin de trasladarse hacia el Oeste, empujados por la pobreza y el hambre, para trabajar como braceros y temporeros en los inmensos campos de California, repletos de uvas hinchadas, ciruelas, manzanas, lechugas y ese algodón que tan rápido madura. Los residentes locales les repudiaban porque temían que les trajeran enfermedades, aumentaría el gasto en educación para sus hijos, y en sanidad con los recursos de sus hospitales. Sin embargo, los propietarios de las granjas agrícolas les necesitaban para obtener mayor productividad y eso dió pie a la explotación, a los sueldos infrahumanos, a la creación de vigilantes para intimidar a los trabajadores que se agrupaban para formar sindicatos y exigir derechos.

Los vagabundos de la cosecha, escrita en 1936, es una obra de máxima actualidad para España, con la pobreza y el desempleo que atenaza a seis millones de españoles que se ven en las mismas tesituras de explotación, víctimas de la avaricia y la codicia empresarial, que se explaya con todos, con los que actualmente trabajan presionados por el despido y con los más desfavorecidos cuando no disponen de los recursos mínimos para re-estructurarse. John Steinbeck se adentró en el estudio de este fenómeno social con sensibilidad, buen juicio y responsabilidad, aportando ideas y medidas para asegurar la dignidad de los trabajadores. Todo lo que se cuenta y muchas de las fotografías que se muestran en esta cuidada edición del Asteroide, nos harán pensar y tomar acciones y desde luego calará hondo en nuestra conciencia colectiva. De fuera hacia dentro. No cierren los ojos. ¡Abranlos más todavía! La ignorancia o la insensibilidad del pasado no deben prolongarse al futuro por el bien de las crecientes sociedades. Son momentos de tránsito. ¡Blum!


A los emigrantes los necesitamos y los odiamos.




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