HURACANES EN PAPEL™ - Reseñas literarias

Sólo me queda esperar la aparición de un Nuevo Tifón Literario de magnitud cinco como los producidos por Joyce, Proust o Kafka. Ese día llegará y mi búsqueda no habrá sido en vano. Huracanes en papel™ 2007-2016

lunes, 22 de diciembre de 2008

El castillo de los destinos cruzados de Italo Calvino

El castillo de los destinos cruzados fue considerada por Italo Calvino como una de sus mejores obras y el más fantástico libro entre su prolífica creación literaria. Fue publicado en 1973, tras un complejo proceso de elaboración a través de métodos combinatorios que había iniciado cinco años antes. Contiene dos narraciones construidas a partir de un mismo desafía formal: las posibles interpretaciones de dos diferentes mazos de tarot - el Visconti, para El castillo de los destinos cruzados, con sus delicadas miniaturas que reflejan el refinamiento renacentista, y, para La taberna de los destinos cruzados, el de Marsella, de trazos más toscos y que requiere un lenguaje más popular.

Se compone de diferentes historias cortas, las cuales son relatadas dentro de un castillo situado en medio de un espeso bosque, cruzando un destartalado puente levadizo; un alcázar que sirve de refugio a todos aquellos a los que la noche sorprendía en camino: damas y caballeros, séquitos reales y simples viandantes. En una sala alta y espaciosa y al rededor de una larga mesa iluminada por candelabros, el protagonista se sienta acompañado de un rica corte de comensales, todos de bella apariencia y vestidos con atildada elegancia, pero privados de conversación, puesto que nadie decía una palabra. Cuando uno de los huéspedes quería pedir al vecino que le pasase la sal o el jengibre, lo hacía con un gesto, y también con gestos se dirigía a los criados para que le cortasen una rodaja de timbal de faisán o le escanciaran media pinta de vino. Sólo se escuchaba el repiqueteo de las cucharas y el tintineo de copas y platos. Era evidente que el viaje por el bosque les había costado a cada uno de ellos la pérdida del habla. Terminada la cena en un mutismo que los ruidos de la masticación y los chasquidos de las lenguas al paladear el vino no hacían más afable, permanecieron sentados mirándose las caras, con la angustia de no poder intercambiar las muchas experiencias que cada uno quería comunicar, y en ese momento, sobre la mesa recién recogida, el que parecía ser el castellano posó una baraja de naipes; cartas del tarot más grandes que las de jugar o que las barajas con las que las gitanas predicen el futuro y empezaron a desparramarlas sobre la mesa, boca arriba, como para aprender a reconocerlas y darles su justo valor en los juegos, o su verdadero significado en la lectura del destino. Sin despegar los ojos de las doradas teselas de aquel mosaico, uno de los comensales, recogió las cartas dispersas, cogió una y la echó. Todos advirtieron la semejanza entre su cara y la cara de la figura (Caballero de Copas) por lo que entendieron que con aquella carta se disponía a contar su historia... la Historia del ingrato castigado.

Le siguen trece historias más, en las que van apareciendo los veintidós Arcanos Mayores. Italo Calvino usó este método seguramente para romper sus bloqueos ayudándose de la diversidad de figuras y colores que emergen de estas esotéricas cartas y crear así narraciones instantáneas. Sin embargo el experimento literario, excepto al inicio, por su ambientación en ese misterioso castillo, me ha resultado insustancial, vacuo y pueril, de tan sobrecargado que está de personajes, se hace indigesto. En la edición de Siruela las cartas están impresas por cada una de las paginas del libro y me terminó resultando muy barroco, más que renacentista. Creo que no ha sido un acercamiento agradable, aún así le quiero dar una nueva oportunidad con Las ciudades invisibles, y transitar por la hermosa Cloe. Ahí nos veremos.

martes, 16 de diciembre de 2008

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina de Stieg Larsson

Segundo volumen del exitoso fenómeno editorial apodado con el nombre de "La Serie Larsson". Esta trilogía ha despertado un interés adictivo e incondicional convirtiéndose en una novela de culto, no sólo por los perseverantes seguidores de Negra y Criminal, sino por todo un ejercito de intrigados lectores cautivos en las tramas financieras, de delito sexual y machismo que ha legado la literatura del fallecido escritor sueco y héroe antifascista, Stieg Larsson. En España el elefante editorial de Planeta ha fijado las entregas a años luz de las necesidades de los lectores. Yo empiezo a odiarles por ello. Sé que se me pasará, pero tendré que esperar hasta el 5 de junio de 2009. Nunca me había sentido un yonki de la Literatura como en este caso. Cuando entré en la librería le pregúnté al librero cuando se publicaba la última entrega y al decirme que estaba prevista para dentro de siete meses se me escapò sin remedio un "mira que son perros", porque lo saben... y desde luego lo sabemos.

Destino compró los derechos cuando se enteraron de que en Francia estaba siendo todo un éxito. Ya han vendido dos millones de ejemplares de toda la trilogía Millennium. Vietnam ha sido el último país que ha comprado los derechos de la novela de Stieg Larsson, que se ha publicado en más de 30 países.

Tímido y retraído al principio, Larsson se abría a sus amigos y le gustaba hablar con ellos hasta altas horas de la madrugada. Kurdo Baksi y él trabajaron juntos en revistas antifascistas. Allí empezó a fraguarse Millennium. Al parecer él había escrito mucho pero un día lo quemó todo para empezar otra vez de cero. Así empezó esta serie, que iba a estar compuesta de diez libros y que al final solo se quedó en tres y medio. Ese medio forma parte del debate público que se ha generado en Suecia con la herencia del escritor, una fortuna que ha caído en manos de su padre y su hermano y no de su compañera. Larsson murió en 2004 de un ataque al corazón sin testamento. A las dos de la tarde empezó a encontrase mal en el trabajo y a las seis ya estaba muerto.

Larsson poseía el mejor archivo que existe en Suecia sobre racismo y nazismo, sus dos obsesiones. Tenía muchísimo material sobre Italia, España y Alemania. España era un país muy importante para cualquier izquierdista sueco. No se puede entender la historia de Europa sin conocer bien lo que ocurrió en países como Italia, Alemania y España. Y Larsson guardaba mucha documentación sobre Franco.

Stieg Larsson recibía decenas de amenazas de grupos fascistas. Pese a ello, era un activista convencido. Todos los días se sentaba a responder a cada uno de los que le escribían insultándole. Su amigo le decía que era una pérdida de tiempo, que no debía hacerlo, que no había que responder a esa gente. Pero él les escribía folios y folios. Durante muchos años también respondía a las cartas que él recibía con insultos y le decía lo mismo: "Si tú no les respondes lo haré yo e intentaré convencerles". Fue un escritor entregado a su revanchas.

En esta segunda entrega la tensión afloja con respecto a la trama de Los hombres que no amaban a las mujeres pero nos encontramos a una fascinante Lisbeth Salander que apresa nuestra atención con su insólita personalidad impetuosa. Seguirle sus pasos, en sí, define para mi la intriga de la novela. Ella posee el alma de Larsson, y su lucimiento corresponde al verdadero alter ego del escritor. Su sagacidad para recavar información y su espíritu indómito la convierten en uno de los personajes más fascinantes de la literatura contemporánea. Al abrir la novela Salander emerge solemne en su papel de Pipi Calzaslargas hacker dueña de un cofre lleno de monedas de oro arrebatado por medio de su diligente habilidad con los ordenadores. Descubriremos su dramática infancia, marcada por un acontecimiento doloroso que ella define como "Todo Lo Malo", y este nudo nos servirá para explorar los rincones perversos de una Suecia que ha estado escondiendo celosamente un pasado manchado de confabulaciones históricas, las cuales el propio Larsson exhibirá lúcidamente a través de Zala, Alexander Zalachenco, para no caer en el olvido y la ignorancia de los errores de su país.

El final es vertiginoso y trepidante. Alta tensión. Dentro hay escenas que son imposibles de olvidar. La cosa se ha puesto al rojo vivo. Estoy deseando como un lector codicioso que me dejen adquirir de una vez por todas la tercera y última entrega de la afamada Serie Larsson, La reina en el palacio de las corrientes de aire. Disfruten cuanto puedan. Ese día llegará.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Ébano de Ryszard Kapuscinski

En África el tiempo aparece como consecuencia de nuestros actos y desaparece si lo ignoramos o dejamos de importunarlo. Es una materia que bajo nuestra influencia siempre puede resucitar, pero que se sumirá en estado de hibernación, e incluso en la nada, si no le prestamos nuestra energía. El tiempo es una realidad pasiva y, sobre todo, dependiente del hombre. Todo lo contrario de la manera de pensar europea. En alguna parte del mundo fluye y circula una energía misteriosa, la cual, si viene a buscarnos, si nos llena, nos dará la fuerza para poner en marcha el tiempo: entonces algo empezará a ocurrir. Sin embargo, mientras una cosa así no se produzca, hay que esperar; cualquier otro comportamiento será una ilusión o una quijotada.


Durante miles y miles de años, África anduvo a pie. La gente no tenía noción de la rueda, ni tan siquiera conseguía hacerse a tal idea. Hombres y mujeres iban a pie, se desplazaban caminando y todo lo que tenían que llevar lo llevaban en la espalda, en los brazos, y la más de las veces, sobre las cabezas. Entonces... os preguntareis, ¿de dónde han salido los barcos que se ven en los lagos, en el interior del continente? Del océano: los desmontaban en los puertos marítimos, transportaban las piezas sobre las cabezas y las montaban en las orillas de los lagos. Se han transportado, por tanto, al interior de África, por piezas, ciudades, fábricas, maquinaria para minas, plantas eléctricas y hospitales. Toda la civilización técnica del siglo XIX fue llevada al interior de África sobre las cabezas de sus habitantes.

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¿Cómo morían los elefantes? ¿Dónde yacían sus restos? ¿Dónde estaban sus cementerios? Se trataba nada menos, que de colmillos de elefante, del marfil, de las enormes cantidades de dinero que por él se pagaba. El cómo morían los elefantes era un secreto que los africanos habían guardado frente a los blancos durante mucho tiempo. El elefante es una animal sagrado y también lo es su muerte. Y todo lo sagrado está protegido por el más impenetrable de los misterios. La admiración la había despertado el hecho de que el elefante no tenía enemigos en el mundo animal. Nadie era capaz de vencerlo. Sólo podía morir de muerte natural. Esta solía producirse al ponerse el sol, cuando los elefantes acudían a sus abrevaderos. Se detenían en la orilla de una lago o de un río, alargaban las trompas, las sumergían en el agua y bebían. Pero llegaba un momento en que un elefante viejo y cansado ya no podía levantar la trompa y para saciar la sed tenía que adentrarse en el lago cada vez más. Y también cada vez más sus patas se hundían en el légamo. El lago lo succionaba, lo atraía a sus insondables profundidades. Él, durante un tiempo, se defendía agitándose, intentando liberar las patas de la tenaza del légamo para poder regresar a la orilla, pero su propia masa resultaba demasiado grande y la fuerza del fondo era tan paralizante que el animal, finalmente, perdía el equilibrio, se caía y desaparecía bajo las aguas para siempre. Y es ahí, en el fondo de esos lagos, donde se encuentran los eternos cementerios de los elefantes.

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He sentido habitar dentro de África. Si. Me ha dado la impresión de sobrevolarla, mientras observaba el discurrir y el hacer de sus gentes. He conocido varias de sus ciudades, poblados, etnias, culturas, sus necesidades... Es un relato muy sincero, que ayuda a identificarnos como europeos, como humanos y como parte de su historia. En esta obra se desgranan temas como la particular noción africana del tiempo, la ultracasa, Fashoda o el punto en el que se unen las lineas vertical (británica) y horizontal (francesa) que dividen África , los warlord o señores de la guerra que siembran el odio racial y tribal adueñándose de todo, la particular noción de la culpa, los diferentes golpes de Estado, los dictadores, la brujería o del significado de la vida. Es un repaso, no sólo de la geografía, sino de las diferentes formas de vida que a cada individuo le ha tocado vivir. Es un relato inolvidable. Su prosa permite visualizar el contexto, es generoso al describir las escenas y mantiene un constante hilo periodístico en su narración. Ahora entiendo porque a Ryszard Kapuscinski se le llamó el mejor reportero del siglo XX. Disfruten del África de Kapuscinski. Está llena de belleza y sorpresas, a pesar de la rudeza y crueldad de su entorno. Cada día son testigos de uno de los momentos más maravillosos del continente: el alba.

martes, 28 de octubre de 2008

Hiperión o El Eremita en Grecia de Friedrich Hölderlin

...no sabe cuánto peca el que quiere hacer del Estado una escuela de costumbres. Siempre que el hombre ha querido hacer del Estado su cielo, lo ha convertido en su infierno. El estado no es más que la ruda corteza que envuelve el meollo de la vida. Es el muro que rodea el jardín de los frutos y flores humanos....¡Oh lluvia del cielo! ¡Oh entusiasmo! Tú volverás a traernos la primavera de los pueblos...
Johann Christian Friedrich Hölderlin es una de las cumbres de la lírica alemana de todos los tiempos. Más joven que Goethe y Schiller, a los que admiró y conoció, pero de los que apenas recibió apoyo. Fue compañero de estudios y amigo de Schelling y Hegel, pasó por un periodo juvenil de entusiasmo por la Revolución Francesa, de la que le desilusionó la época del Terror.

Nació el 20 de marzo de 1770 en Lauffen am Neckar (Suabia, Alemania) y murió en Tübingen (Tubinga) el 7 de junio de 1843. La familia del poeta pertenecía a la Ehrbarkeit de Württemberg, que podría traducirse por «La lealtad» o «Los leales» y definirse como la alta burguesía fiel al Duque. Un pacto entre el Ducado y sus leales tuvo como consecuencia el compromiso de protección por el estamento nobiliario a cambio de la obediencia de esta minoría selecta. Los leales, en reciprocidad al acceso privilegiado a una sólida formación académica que les aseguraba el desempeño de los principales puestos del funcionariado y la Iglesia, sustentaban la autoridad del soberano.

Uno de los destinos habituales de los vástagos de la Lealtad era la carrera eclesiástica, que por aquel entonces se comenzaba estudiando en las Klosterschulen, o escuelas monacales, y se culminaba en el Stif, o Seminario Superior, de Tubinga. Su madre, de fuertes convicciones pietistas, soñaba para su hijo una vida respetable en una parroquia suaba y una boda con una persona virtuosa. Hölderlin ingresó en las escuelas de Deckford (1784-86) y Maulbronn (1786-88). En esta segunda institución, más liberal que la anterior, empezó a mostrar un interés por la poesía que le hizo dudar de su vocación. Le pidió a su madre interrumpir sus estudios y comenzar los de Derecho. La madre se mostró renuente y en 1788 quedó matriculado en el Seminario Superior de Tubinga, la institución eclesiástica más prestigiosa, en la que coincidió con Schelling y Hegel. Los tres amigos formaron una sociedad poética, leyeron febrilmente a Spinoza, a Kant y a Jacobi y plantaron el árbol de la libertad mirando a Occidente, mirando a Francia, donde una revolución sin precedentes estaba en marcha. El duque, preocupado porque se infiltrara este pensamiento insurgente, empezó a ejercer un control estrecho con visitas constantes y con la vigilancia del profesorado. El ideal de Hölderlin consistía en retornar a sus sueños de grandeza individual. ¿Cómo intentar, pues, su realización? La futura vida de pastor le iba a asegurar tranquilidad, posición y buen casamiento... pero el temor a la posible mezquindad y al provincianismo le hizo romper con todo, incluso con su prometida Luise Nast, y buscar nuevos horizontes.

Esto no era tan fácil. Los Licenciados en Teología tenían la obligación de dedicarse al servicio eclesiástico y en caso de desistir debían acreditar un trabajo que los relevara de dicha servidumbre, así que escogió trabajar como preceptor privado o profesor particular de niños de familias acomodadas. En uno de estos trabajos, en Frankfort, vivió un amor apasionado con la esposa del banquero en cuya casa trabajaba, Susette Gontard, a la que rebautizó poéticamente como “Diotima”. Ella le inspiró su novela Hiperión, que nos cuenta la historia de un luchador por la libertad griega, publicada en 1797. Descubierto su idilio por el marido, fue expulsado por éste e interrumpida su relación con Susette, que moriría cuatro años más tarde.

Realizó diversos viajes y siguió trabajando como preceptor, pero su salud mental se fue deteriorando hasta que en 1806 fue internado en una clínica de Tubinga, de la que saldría un año después para pasar a vivir en casa del ebanista Zimmer, en la torre de su casa a orillas del Neckar, donde transcurrió la segunda mitad de su vida.

Publicó sus primeros poemas a los 21 años. Su obra poética, sólo parcialmente publicada en vida y apenas reconocida por sus contemporáneos, fue redescubierta en el siglo XX y apreciada primero por los más grandes espíritus de Alemania y posteriormente por el mundo entero. La poesía de Hölderlin, a un tiempo lírica, reflexiva, filosófica y mítica, clásica e innovadora, musical y profunda, no ha cesado de propagarse y de ser estudiada y admirada. Ediciones Hiperión le debe su nombre y su logotipo, y ha publicado gran parte de sus obras fundamentales, así como estudios sobre ellas y homenajes al poeta, y continúa en la tarea de darlo a conocer en España en las mejores traducciones.

Su literatura contiene una creación profética. Su obra es la precursora del estilo rítmico de Nietzsche, de la lírica de Verlaine, Baudelaire y Swinburne y de todo lo que hoy pugna por encontrar la más moderna poesía. Construyó un puente entre las escuelas clásica y romántica. La poesía de Hölderlin se caracteriza por una intensa subjetividad, y al mismo tiempo sus cualidades expresivas se ven atemperadas por la contención y el equilibrio del clasicismo griego. No usaba rima, en su lugar escribía con una forma poética flexible conocida más tarde como verso libre. En su lectura seremos testigos de su espíritu revolucionario y de sus cantos poéticos contra la tiranía, su literatura está repleta de metáforas preciosas que aluden a todos los elementos de la naturaleza, como un intento de acceder constantemente a lo divino. Tal vez de invocar a un nuevo Dios en un Reino Milenario. Disfruten si llega a sus manos.

Fuente de foto: Rio Neckar en Tubinga, Alemania.- Wikipedia®

domingo, 26 de octubre de 2008

El gaucho insufrible de Roberto Bolaño

Fue el último libro de cuentos que preparó Roberto Bolaño para publicación antes de morir el 14 de julio de 2003. El desorden aparente en los contenidos del libro y la publicación del libro en el mismo año que murió ha hecho creer a algunos que el libro es en realidad un cajón de sastre publicado apresuradamente por su editor Jorge Herralde con ocasión de su muerte. Pero la verdad es que el libro ya estaba definido y en preparación para la edición cuando Bolaño ingreso al hospital barcelonés donde le practicarían la cirugía de trasplante de hígado durante la cual falleció.

El Gaucho Insufrible está compuesto por cinco cuentos y dos transcripciones de conferencias o discursos escritos por Bolaño. De los cinco cuentos, tres (El gaucho insufrible, El policía de las ratas y El viaje de Álvaro Rousselot) tienen extensiones de aproximadamente treinta páginas y componen el cuerpo principal del libro.

El gaucho insufrible relata la aventura de Héctor Pereda, un ejemplar abogado argentino que se reconvirtió en gaucho de las pampas. Me reconfortó encontrarme con la personalidad de este interesante personaje. Tiene mucho que enseñarnos. El relato se me hizo corto.

El policía de las ratas es un homenaje a uno de los escritores a los que más admiraba: Kafka. Sin embargo el relato es débil. Te deja indiferente, no destaca en nada, excepto por el personaje de la rata policía. En ciertos momentos inquieta moverse por las lúgubres "alcantarillas muertas" y descubrir el submundo en el que habitan. La lectura se debe hacer con cautela para sobrevivir a tan inhóspitos lugares.

El viaje de Álvaro Rousselot nos desvela el inusual encadenamiento se sucesos de un escritor argentino de los años cincuenta, inesperadamente filmado –o plagiado– por un cineasta francés.

Dos cuentos católicos narra el azaroso encuentro entre un adolescente y un asesino en serie, poseídos ambos por la religión.

De las dos conferencias, Literatura + enfermedad = enfermedad nos sobrecoge con su humor y su inteligencia, y en Los mitos de Cthulhu ruedan unas cuantas cabezas de la escena literaria actual.


Disfruten cuanto puedan... se trata de Roberto Bolaño, el mejor detective salvaje.

viernes, 10 de octubre de 2008

Los excluidos de Elfriede Jelinek

Se trata de una escritora polémica, aclamada y controvertida. Es calificada de feminista radical y de pornógrafa roja. Sus obras se mueven entre la prosa y la poesía, e incluyen descripciones que van desde escenas teatrales a secuencias fílmicas. Su prosa, dedicada principalmente al movimiento y a la conducta de sus personajes, nos incita a crear imagénes muy nítidas de sus escenas literarias.

Elfriede Jelinek es una autora teatral, novelista y ensayista austriaca. Nació el 20 de octubre de 1946, en Mürzzuschlag, en la provincia de Estiria (Austria). De padre judío checo y madre de la clase acomodada Vienesa, perteneció al Partido Comunista Austriaco de 1974 a 1991, y gran parte de su trabajo se puede inscribir en la sofisticada tradición lingüista de la crítica social.

Es la décima mujer galardonada con el premio Nobel, y primera de nacionalidad austriaca, que obtuvo en 2004 por «el flujo musical de voces y contravoces en sus novelas y obras de teatro». Se hizo popular por su novela Las amantes (1975) que conquistó al público de lengua alemana. Otras obras suyas sobresalientes son las novelas, Somos reclamos, baby (1970), Los excluidos (1980), La pianista (1983), que plasmó en el cine el director Michael Haneke en 2001, Deseo (1989) y Una novela de entretenimiento (2000); el libro de poemas Las sombras de Lisa (1967), las obras teatrales Lo que ocurrió después de que Nora abandonara a su marido o pilares de las sociedades (1979), Nubes. Hogar (1988), Una pieza deportiva (1998), La Central (2003) y el ensayo Los hijos de los muertos (1995).

En 1960 empezó a estudiar piano y composición en el Conservatorio de Viena. Después de su Abitur (bachiller alemán) se matriculó en la Universidad de Viena y estudió Ciencias del Teatro e Historia del Arte. En 1967 interrumpió sus estudios y comenzó a escribir. Lírica y textos en prosa aparecen en antologías y revistas literarias, antes de la publicación de su primer libro Wir sind Lockvögel baby (Somos reclamos, baby') en 1970.

Como sus compatriotas Elías Canetti y Thomas Bernhard ha repudiado a su país, al que reprocha seguir anclado en su pasado nazi. Considerada como una de las autoras contemporáneas de habla alemana más importantes, crea en sus novelas la imposibilidad de las mujeres de lograr una vida completa en un mundo donde son pintadas con base en imágenes. Ha traducido al alemán a autores estadounidenses, Thomas Pynchon entre ellos, y actualmente reside entre Viena y Munich.

No quiso ir a recoger el Premio alegando que sufria fobia social. Como escritora defiende que debe estar con los marginados, y nunca aliada con los poderosos.

Jelinek intenta hacer frente al caos de una sociedad patriarcal dominada por el sexo, que como elemento vertebrador, parece ser tan sólo productor de podredumbre. Y para ponerla de relieve nada mejor que llevar la situación hasta extremos casi insoportables donde los personajes parecen perder su naturaleza de humanos para ser bestias. Quizás, piense Jelinek, tan sólo haciendo rebotar hacia lo más profundo del suelo a sus criaturas, se podrá conseguir el impulso que propicie el cambio.

Entre sus preocupaciones figuran la crítica social, el análisis de la condición de la mujer y el desarrollo de un lenguaje propio, muchas veces devenido en verdadero protagonista de sus obras. Feminista a ultranza y defensora de las ideas de la izquierda, Elfriede Jelinek ha sufrido en su país el ataque de los partidos de derecha y, tras la llegada al Gobierno del ultraderechista Jörg Haider, sus obras fueron prohibidas en los teatros públicos austriacos.

En esta obra, Los excluidos (1980), el mapa textual aborda un grupo de jóvenes, los hermanos Rainer y Anna y los amigos Sophie y Hans , que transita un orden residual. No se trata de marginalidades sociales, sino más bien de jirones históricos y políticos. El padre de Rainer y Anna , en tanto vencido nazi memorioso, rehace su camino ya no como responsable del campo de concentración, sino como jefe de una familia que le permite la creación de un "campo" alternativo. Allí experimenta científicamente, en el cuerpo de la esposa-madre y en sus hijos, un poder destructivo traspasado de angustia. En el otro frente de la ideología, la madre proletaria, filiada rígidamente a la ideología de clase, parodia inútilmente a la obrera orgánica e intenta traspasarle a su hijo, el obrero Hans , éticas y estéticas políticas en medio de una realidad ya enteramente inorgánica.

Los jóvenes funcionan en un presente que porta las excedencias de un pasado. Aunque transitan conceptualmente entre la literatura, la música, los discursos culturales, entregan sus cuerpos a prácticas desestabilizadoras del orden institucional y jurídico. Rainer , él, poeta, asesina a su propia familia profundizando hasta el paroxismo más exacerbado.

Sí, en los cuatro jóvenes están plasmadas las ideologías y las vocaciones, la dialéctica que confronta, pero también complementa, a los contrarios (nazismo y socialismo, masculino y femenino, burguesía y proletariado, trabajo intelectual y manual); sólo el fracaso es unívoco y altisonante. En la puesta en escena de Los excluidos el lector de la novela es abatido por una brutal fuerza dramática de la mano de una escritora que, según su propia confesión, no asiste jamás a la representación de sus obras teatrales, sino que se queda en su casa y ocupa su butaca de lectora desde donde devora sus propias palabras calóricas . Las que dan cuenta de un narrador que hilvana los espeluznantes acontecimientos y recurren a la intertextualidad para explicarle al lector sobre las influencias que George Bataille , o Albert Camus , o el Marqués de Sade han obrado sobre Rainer , quien, por cierto ha recibido ese nombre en honor a Rilke . Ese narrador omnisciente también le advierte al lector (devenido espectador de palabras), que Rainer , el incipiente poeta lenguaraz líder del grupo (más frustrado que maldito), es hermano gemelo de Anna , quien por mucho que se empeñe en ejecutar la música de Beethoven o de Bramhs , por más que calle - en contraposición a su hermano- no será jamás más músico que el verdadero poeta. Gemelos: la poesía y la música, el hablar y el callar, el macho y la hembra, hijos del fracasado nacionalsocialismo alemán, enamorados él de una burguesa y ella de un obrero, despreciados ambos por los verdaderos protagonistas del aparato productivo de la nueva promesa austriaca (como alemana), serán víctimas y victimarios; ejecutores y ejecutados; objeto y sujeto del más cruel ensañamiento en un final absolutamente dramático, en el que Rainer , tras entregarse a la policía con absoluta naturalidad, luego de haber asesinado a sus padres y a su hermana hasta dejar sus cuerpos irreconocibles, le asesta el golpe mortal al lector, proclamando: "Ahora ya lo saben todo y pueden disponer de mi", convirtiéndose él mismo, por el poder de la palabra, de lo silenciado y de lo inferido, en un poeta.

sábado, 4 de octubre de 2008

Me llamo rojo de Orhan Pamuk

A los 18 años Pamuk aún soñaba con ser pintor y arquitecto y compraba compulsivamente libros y más libros en las librerías de viejo de Estambul.

Leyó desde muy joven a los poetas de su país, llamados, Primeros Nuevos (años cuarenta y cincuenta) que incorporaron en la poesía turca la lengua del ciudadano de a pie y su sentido del humor, ignorando el discurso formal de la lengua oficial en un mundo represivo y autoritario. Orhan Veli, Melih Cevdet u Oktay Rifat, eran también conocidos, así como los primeros libros que publicaron, como el grupo de los “Raros”. Seguidamente descubrió a los Segundos Nuevos (poesía de los sesenta), la continuación de aquella corriente renovadora. Le cautivó el hecho de que de ella surgiera una voz descriptiva y narrativa que alcanzaba una confusión a veces dadaísta o surrealista y a veces ornamental.

Seguramente su biblioteca, le hizo poco a poco, convertirse en un escritor laico interesado en como Turquía podría alcanzar un futuro más brillante. En el año 2005 estuvo a punto de ir a la cárcel por "ofender la identidad nacional" con sus declaraciones sobre el conflicto kurdo y el genocidio armenio. Ahora, traducido a más de 30 lenguas, Pamuk, primer premio Nobel de Literatura de la historia turca, que obtuvo en el 2006, se ha convertido en la punta del iceberg de la desconocida literatura de su nación, que este mes de octubre será la invitada de la Feria del Libro de Fráncfort, la mayor feria comercial de libros del mundo.
Me llamo rojo es declarada la novela más sobresaliente de Pamuk. Fue escrita en 1998, y con ella nos adentramos en el esplendor y la decadencia del Imperio Turco, retrocediendo hasta el siglo XVI, con sus tensiones, sus fundamentalismos, sus terrores, y con el amor, que constituye el gran eje de la novela. A través del gremio de los ilustradores y de la pintura en miniatura que adornan las joyas literarias otomanas como el Libro de las festividades, el Libro de los reyes, el Libro del alma, el Libro de vestiduras, el Libro de los talentos, o el Libro de las circunstancias del Juicio final seremos testigos de una historia de intriga, de asesinatos, de poder, de religión, de tradiciones y de apertura cultural hacia Occidente.

La obra de los ilustradores otomanos clásicos tenía como misión plasmar la visión de Dios en cada uno de los temas tratados. Pero los tiempos están cambiando y Turquía recibe fuertes influencias del arte cristiano originado en Italia. El sultán, vencido por las tentaciones desea que lo retraten para inmortalizar su figura en un libro lleno de imágenes nunca antes pintadas, algo que está totalmente castigado por la ley islámica, puesto que representa un producto de su vanidad. Pero el sultán quiere impresionar al dux de Venecia y, por eso, desea que lo retraten y que sus mejores ilustradores introduzcan la visión del hombre, su perspectiva y sus colores, aunque, por supuesto, en secreto.

El amor está presente de principio a fin de la obra con una historia de amor de enorme complejidad que abarca tiempos y espacios diferentes, circunstancias que marcan las relaciones entre los protagonistas, no exentas de tensiones, peligros y dudas. Notaremos en la lectura la riqueza, la naturalidad y la belleza de las descripciones de las multiformes prácticas sexuales: no se puede ser más explícito y menos “ofensivo”. Pamuk demuestra saber captar lúcidamente los mínimos gestos que definen claramente la psicología de sus personajes.

La novela, aunque ambientada en otra época que parece lejana, rescata temas sociales, éticos y culturales de notable actualidad. Es una lectura inolvidable que incita a la reflexión constante. La trama irradia un luminoso brillo didáctico sobre cómo nos gusta vivir la vida y que nos acerca a la felicidad. Estén atentos a la descripción que hace del color rojo en un capitulo exclusivo, es de lo más potente, podrán deleitarse de principio a fin. Recorrerán las laberínticas calles de Estambul, sus callejuelas secretas, y sobre todo descubrirán el reputado río Bósforo, que parte a la ciudad otomana en dos. Así que sin más pinceladas y prolegómenos, les deseo que cuanto antes... ¡Disfruten de la Literatura de Altura!

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Un hombre en la oscuridad de Paul Auster

El dolor, la desolación, la ausencia de los seres amados, la culpa, la rabia... toda esta oscuridad envuelve de tristezas las obsidianas noches de Brill, un hombre en la penumbra, que siente su memoria invadida por una impenetrable tiniebla que le turba hasta el insomnio más agonizante.

¿Por qué? Es lo que necesitaremos averiguar. Y las claves... se esconden en su narración, con un inicio adictivo, que te adentra con fascinación en ella para que consigas descubrir todo lo que está sucediendo. Por mi parte recomiendo no leer la contraportada, es un destripacuentos, te desvelan todos los secretos que Paul Auster te entregará en cuentagotas durante el ensombrecido desenlace.

La historia está llena de sentimientos y te permite ahondar en las cavernas que esconden el preciado talismán de la vida. Sin embargo esta última obra de Auster se me ha presentado débil, sin garra y desmerecida de todo su potencial literario. En lineas generales es insulsa. ¡Eso si! Me alegró observar como en la novela critica y condena, incluso con la cárcel si por él fuera, el fascismo de Bush, Cheney, Rumsfeld y toda la pandilla de despóticos delincuentes friáticos que dirigen los Estados Unidos. Se suma pues, a la generalizada denuncia que viene siendo expresada con prístina claridad por las plumas pesadas de la literatura norteamericana.

Dentro de los vaivenes y oscilaciones que recorre entre lo real y lo imaginario, entre la memoria visual y los espejismos artísticos muy propios de su legítimo estilo, remarca mediante descarnadas descripciones los hechos que permiten entender a qué oscura época se enfrenta su país. Y para eso se sirve de Iraq y de una posible guerra civil.

Si deciden leerlo encontrarán un pasaje entre Brill y su nieta Katya en el que conversan de forma muy inteligente sobre los objetos inanimados como recurso cinematográfico para evocar emociones humanas de alta tensión. A modo de tesina literaria escoge en su explicación cuatro películas con las que enamorarnos una vez más del séptimo arte: La gran ilusión, Ladrón de bicicletas, EL mundo de Apu y Cuentos de Tokio. Son fáciles de encontrar, así que anímense para verlas. El otoño se aproxima.

Y... mientras tanto, el peregrino mundo sigue girando. Disfruten.

Fuente de foto: Casa Martín.- Tránsito®

lunes, 4 de agosto de 2008

Muere el Premio Nobel de Literatura, Alexander Solzhenitsyn

Solzhenitsyn, con sus libros, reveló al mundo la crueldad del sistema soviético.

Estadistas, historiadores y literatos rindieron tributo al escritor ruso y Premio Nobel de Literatura en 1970, Alexander Solzhenitsyn, autor del Archipiélago gulag fallecido este domingo en Moscú a la edad de 89 años. El jefe de Estado ruso, Dmitri Medvédev, y el primer ministro, Vladímir Putin, fueron los primeros en presentar sus condolencias a la familia del escritor, a la que también expresaron su pésame los presidentes de Francia, Nicolas Sarkozy, y de EEUU, George W. Bush.

Solzhenitsyn, condecorado en dos ocasiones por su participación en la Segunda Guerra Mundial, fue condenado en febrero de 1945 a ocho años de trabajos forzados en diversos gulags por llamar a Iósif Stalin "el bigotudo" en una carta enviada a un amigo cuando se encontraba en el frente de Prusia Oriental de camino a Berlín. Gracias a sus conocimientos matemáticos fue a parar a un centro de investigación científica para presos políticos vigilado por la Seguridad del Estado; eso le inspiró su novela El primer círculo.

Fue el primer escritor en hablar del GULAG, palabra que procede de las siglas de Glavnoye Upravlienye Laguerei ( Dirección General de Campos de Concentración ). Pasó a ser una de las palabras claves de nuestra época, el signo definidor de un sistema político que con apariencia de paraíso ocultaba en sus entrañas el infierno; una estafa histórica descomunal. En uno de los momentos de mayor esplendor del gulag, hacia 1936, había unos cinco millones de prisioneros que componían lo que Kafka hubiera llamado la colonia penitenciaria. Un numero que aumentó año tras año hasta la muerte de Stalin, en 1953. En total, entre 1928 y el fallecimiento del Padre de los pueblos, entre 40 y 50 millones de personas fueron enviadas a cumplir condenas en el archipiélago. Aproximadamente la mitad nunca regresaron.

Estuvo a punto de no contarlo porque a finales de 1953 el cáncer se le reprodujo con dolores tan fuertes que le hacían perder el conocimiento, y la muerte (una vez más) pareció atraparlo. Pero el desterrado maestro consiguió que le ingresaran en una clínica para cancerosos de Tashkent, en Uzbekistán, donde se curó, o algo parecido, a lo largo de 1954. «Estaba muriéndome, pero logré llegar a Tashkent, y tras un largo tratamiento me curé. Ahora, la excrecencia no me impide vivir. El tumor ha degenerado, ha cambiado de naturaleza». Esta experiencia le sirvió de base para su novela Pabellón cáncer, la cual terminó en 1967, una obra que atacaba los cimientos ideológicos del régimen soviético.

Alcanzó la fama tras la publicación en 1962 de la novela Un día en la vida de Iván Denísovich, sobre la vida de los confinados, y en 1970 obtuvo el Premio Nobel de Literatura por "la fuerza moral con la que siguió las tradiciones de la literatura rusa".

En 1969 fue expulsado de la Unión de Escritores Soviéticos por denunciar la censura de Estado que se ejercía sobre los autores y en 1974 la URSS le deportó a Alemania Oriental privándole de la ciudadanía rusa por la publicación de Archipiélago Gulag 1918-1956.

En 1974, cuando se publicó en Occidente el primer volumen de Archipiélago gulag, para el que entrevistó a 227 antiguos presos de campos de concentración soviéticos, el escritor fue deportado a Alemania Occidental y privado de su ciudadanía. Tras vivir en Suiza y Estados Unidos y enseñar en la prestigiosa universidad estadounidense de Stanford, Solzhenitsin regresó a Rusia en 1994, tras 27 años de exilio, atravesando todo el país en tren del extremo oriente hasta Moscú.

Aunque trabajaba sin cesar en su archivo y su obra completa, el escritor se sentía mal desde hace tiempo y eludía la vida pública, y el año pasado no pudo acudir al Kremlin para recoger el Premio Estatal, que le llevó a su casa el entonces presidente Putin.

Pero tuvo fuerzas para grabar un mensaje televisivo en el que expresó la esperanza de que su obra, centrada en las represiones políticas en la URSS, quede en la memoria del pueblo ruso y lo ayude a evitar nuevas tragedias históricas. "Hemos perdido a un gran hombre y gran escritor, cuyos libros cambiaron la mentalidad de millones de personas, que revisaron su actitud hacia el pasado y el presente del país", declaró hoy lunes el expresidente soviético Mijaíl Gorbachov. Subrayó que Solzhenitsyn "fue uno de los primeros en denunciar la esencia infrahumana del régimen estalinista", y con sus libros y crónicas de los campos de concentración "hizo una aportación inapreciable a la superación del totalitarismo" en la URSS.

Solzhenitsyn "abrió los ojos a todos los representantes de la inteliguentsiya", dijo el historiador Roy Medvédev, quien recordó que el escritor ayudaba a los disidentes soviéticos y, en particular, con su campaña de solidaridad consiguió que el KGB liberara de un psiquiátrico a su hermano, Zhaurez Medvédev.

El escritor Daniíl Granin destacó que "solo una persona de la talla de Solzhenitsin podía haber desafiado al régimen soviético y aguantar el golpe", mientras el Defensor del Pueblo ruso, Vladímir Lukin, dijo que con su muerte "para Rusia ha terminado el siglo XX".

La Iglesia Ortodoxa Rusa llamó a Solzhenitsin "ejemplo de libertad y dignidad humana", que "osaba decir la verdad a los poderosos". El líder comunista ruso, Guennadi Ziugánov, llamó a Solzhenitsin "hombre de gran talento y duro destino", que fue "precursor de los procesos que acabaron con el gran país", la URSS, pero que también resultó incómodo para las autoridades de la nueva Rusia.

"Cuando viajó a través de Rusia en 1994 y vio el país empobrecido y saqueado, intentó influir en las autoridades, pero éstas no necesitaban de sus consejos", manifestó.

Declaraciones de Alexander Solzhenitsyn tras su visita a España en 1976:

  • ¿Saben ustedes lo que es una dictadura? (…) Los españoles son absolutamente libres para residir en cualquier parte y de trasladarse a cualquier lugar de España. Nosotros, los soviéticos, no podemos hacerlo en nuestro país. Estamos amarrados a nuestro lugar de residencia por la propiska (registro policial). Las autoridades deciden si tengo derecho a marcharme a tal o cual población (…)
  • Los españoles pueden salir libremente de su país para ir al extranjero (…) En nuestro país estamos como encarcelados. Paseando por Madrid y otras ciudades (…) más de una docena, he podido ver en los kioscos los principales periódicos extranjeros. ¡Me pareció increíble! Si en la Unión Soviética se vendiesen libremente periódicos extranjeros se verían inmediatamente docenas y docenas de manos tendidas luchando por procurárselos (…)
  • También he observado que en España uno puede utilizar libremente las fotocopiadoras (…) Ningún ciudadano de la Unión Soviética podría hacer una cosa así en nuestro país.
  • En su país (dentro de ciertos límites, es cierto) se toleran las huelgas. En el nuestro, y en los sesenta años de existencia del socialismo, jamás se autorizó una sola huelga. Los que participaron en los movimientos huelguísticos de los primeros años del poder soviético fueron acribillados por ráfagas de ametralladora.
  • Si nosotros gozásemos de la libertad que ustedes disfrutan aquí, nos quedaríamos boquiabiertos.
Gracias a sus descripciones de los gulags (campos de concentración), abrió los ojos a numerosas personas de izquierda, obligándolas a poner en tela de juicio el comunismo. Alexander Solzhenitsin es una de las principales conciencias de la Rusia del siglo XX. Ha caído uno de los grandes árboles de la literatura.

domingo, 3 de agosto de 2008

Franz Kafka y la cucaracha esperpéntica

El 3 de julio de 2008 se celebró el 125 Aniversario del nacimiento del inquietante escritor Franz Kafka, una vida que surgió en un viejo edificio situado en el límite del ghetto judío de Praga, a dos pasos de la iglesia rusa ortodoxa de San Nicolás. Fue hijo de una acomodada familia de comerciantes pertenecientes a la minoría judía de lengua alemana.

Sumergido en ese contexto de condicionantes culturales y de riqueza de idiomas asistió a la escuela y al instituto refrescado de recursos intelectuales. A los 23 años obtuvo el título de Doctor en Derecho y trabajó como empleado en varias compañías de seguros.

Kafka era un ser alegre, bromista, cordial y profundamente comunicativo. Fue dueño de una vigorosa alegría de vivir y enfrentó con poderosa fuerza interior las angustias de su difícil vida familiar. La sombría imagen de un ser permanentemente angustiado y triste es legendaria y totalmente incierta. Murió el 3 de Julio de 1924, a los cuarenta años, víctima de tuberculosis en el sanatorio de Kierling, cerca de Viena. Su más intimo amigo, el crítico y escritor Max Brod, hizo caso omiso de su última voluntad y en lugar de destruir sus obras, las dio a conocer al mundo, mostrando todo su genio literario, manifestado en La Metamorfosis (1915) y a través de la publicación de El Proceso (1925), El Castillo (1926) y América (1931).

En mi caso accedí a Kafka, de veinteañero, a través de su Carta al padre (1919). Los avatares de su personalidad me permitieron entender que existía una irremisible distancia, notable y justificada, entre su liberador individualismo y la identidad encorsetada por las rígidas y autoritarias exigencias paternales. Todo se debatía en esa frontera, cada renglón avanzaba trazando su línea divisoria que le salvaguardaba de la negación existencial. Adquirí con él la idea de una defensa de la identidad propia. En esta carta Kafka se autodenomina, por boca de su propio padre, como un gusano o un parásito que clava el aguijón y vive de la sangre del padre. Un antecedente más del símbolo del insecto, del escarabajo protagonista de La metamorfosis. Con La Metamorfosis encontré a una horripilante cucaracha, un escarabajo pelotero que desestructuraba la estabilidad de una familia que vivía del sustento salarial del metamorfoseado Gregorio Samsa, así, de repente, de la noche a la mañana, conservando sin embargo todas sus facultades mentales. Su hermana Greta se hacia cargo de los cuidados de la cucaracha y de mantener la habitación limpia, muy a su pesar, soportando la repugnancia que el bicho infecto le provocaba. Toda la familia se ve inmersa en un constante tránsito, desde el horror, a la abnegación, la repulsión y la supervivencia. Kafka quiere que suframos con su personaje, que experimentemos sus vivencias y reacciones. La historia no se nos muestra, por lo tanto, como un sueño, sino como una realidad imposible de comprender racionalmente. En un primer momento nos revelaremos ante tal situación, intentando buscar una explicación lógica a algo que de por sí supera nuestra capacidad de entendimiento. Finalmente tendremos que aprender, al igual que Gregorio Samsa, a aceptar la situación con todas sus consecuencias.

Se dice que esta obra posee más de ciento cincuenta interpretaciones posibles. Si nos guiamos únicamente por las descripciones que hace en este texto sobre su despótico padre (Hermann Kafka) y por la manera en que en la intimidad le menospreciaba, provocará en nosotros una visión displicente de la tiranía a la que Franz Kafka se vio sometido, puede que hasta 1922, dos años antes de su muerte. Sin embargo, las personas que conocieron a Hermann Kafka, como Frantisek Xaver Basik, uno de sus empleados, coinciden todos en describirlo como una persona bondadosa, afable y comprensivo que mimaba a manojos a sus hijos. Nada que ver con la figura opresiva que retrata en 1919. Esto nos obliga a entender que todo corresponde a un contumaz derroche de creatividad literaria, que le sitúa más allá de la cima en la que ya fue coronado por el culmen de su literariedad.

En sus diarios y cartas se queja frecuentemente de insomnio y dolores de cabeza. Fue un partidario de la dieta vegetariana y del naturismo (ideal de pureza). Se dice que consumía grandes cantidades de leche sin pasteurizar, lo que pudo ser el factor desencadenante de su tuberculosis, en 1917. No hay coincidencia de pareceres sobre los supuestos trastornos psicológicos de Kafka. En sus cuadernos íntimos él habla de "demonios", "derrumbamiento", "embates", "desamparo", "persecución", "soledad", "asalto a las últimas fronteras terrenales", "agobiante observación de uno mismo" y muchas otras expresiones más que aluden a un mundo oscuro, desconcertante y desconocido. La interpretación médica que se haga de estos pasajes no dejará de ser arriesgada y sobre todo simplificadora. Kafka, desde su obra literaria se nos aparece como un ser atormentado y complejo, pero que a su manera, gozó de la vida con una intensidad fuera de lo común.

"Todo es fantasía; la familia, la profesión, los amigos, la calle; fantasía lejana o pobre, la mujer; pero la verdad más inmediata es apretar la cabeza contra el muro de una celda sin ventanas ni puertas". (Diarios, 1910-1923)

Kafka nos enseño que era posible escribir de una manera diferente. Su genuino estilo incita constantemente a explorar nuevas dimensiones de expresión literaria. Desde Huracanes en Papel elevamos su memoria a los estratos más altos de la Literatura Universal.

(Foto: "Mirada kafkiana" por Santiago Beguería Portugués)

viernes, 1 de agosto de 2008

Literatura y deconstrucción revolucionaria

Hasta ahora la filosofía tradicional de occidente (platónico-hegeliana) había presupuesto siempre un escenario de racionalidad sistemática, un dominio del habla sobre la escritura, un mundo en última instancia en el que todo tiene sentido. En esta filosofía tradicional, la obra literaria es considerada como una envoltura retórica en cuyo interior duerme la sabiduría oculta de la Idea a la que el lector debe despertar con el beso semiológico.

La deconstrucción de Jacques Derrida (1930-2004), inspirada en la obra del filósofo Martin Heidegger (1889-1976) se rebeló entre este abuso de la racionalidad de herencia hegeliana, proponiendo precisamente lo contrario: la imposibilidad de que los textos literarios tengan el menor sentido puesto que un concepto cualquiera se construye a partir de procesos históricos y acumulaciones metafóricas.

La obra literaria estaba en ese sentido considerada siempre como dotada de una totalidad de sentido mientras que la deconstrucción afirma que la envoltura retórica es todo lo que hay, y que por ello, la obra de arte literaria es irreductible a una idea o un concepto. En ese sentido la deconstrucción va a negar a la obra literaria el concepto de totalidad al afirmar que el texto no puede ser aprehendido en su globalidad ya que la escritura circula en un movimiento constante de remisión que convierte a la totalidad en parte de una totalidad mayor que nunca está presente. De esta forma es imposible enmarcar el texto, es decir crear un interior y un exterior. “Il n’y a hors du texte” en palabras de Jacques Derrida.

Derrida traduce y recupera por cuenta propia la noción de deconstrucción; entiende que la significación de un texto dado (ensayo, novela, artículo de periódico) es el resultado de la diferencia entre las palabras empleadas, ya que no la referencia a las cosas que ellas representan; se trata de una diferencia activa, que trabaja en creux cada sentido de cada uno de los vocablos que ella opone, de una manera análoga a la significación diferencial saussuriana (Ferdinand de Saussure) en lingüística. Para marcar el carácter activo de esta diferencia (en lugar del carácter pasivo de la diferencia relativa a un juicio contingente del sujeto) Derrida sugiere el término de différance, diferancia suerte de palabra baúl que combina diferencia y participio presente del verbo diferir. En otras palabras, las diferentes significaciones de un texto pueden ser descubiertas descomponiendo la estructura del lenguaje dentro del cual está redactado.

La Deconstrucción es en realidad una estrategia, una nueva práctica de lectura, un archipiélago de actitudes ante el texto. Revisa y disuelve el canon en una negación absoluta de significado, rechaza esta dictadura normativa y plantea una democracia de la polisemia, estableciendo que el acto de la lectura genera infinitas diseminaciones. Frente a un texto será imposible determinar una lectura como la buena. Las lecturas posibles serán así infinitas porque jamás lectura alguna alcanzará el buen sentido.

En suma Derrida constato que las palabras adquieren sentido a partir de los conceptos y éstos de las palabras, porque tanto palabras como conceptos participan en un complejo entramado histórico de diferencias, ausencias y presencias diferidas que, por otra parte, nunca han llegado a darse en estado puro. La consecuencia más importante de ello es que la palabra plena ni ha existido ni existirá jamás. Es decir, que el anhelo de un signo que sea plenamente descriptivo -o el de un lenguaje que se adecue sin fisuras a la realidad- se revela un sueño imposible.

lunes, 28 de julio de 2008

Sigue vivo el espíritu de Maria Moliner

“Si no me muriera seguiría haciendo adiciones al diccionario” señaló rotundamente la lingüista y lexicógrafa aragonesa Maria Moliner en 1972, cinco años después de haberse publicado los dos laboriosos volúmenes del Diccionario de Uso del Español.

En Septiembre de este año aparecerá la versión digital 3.0 para multiplataforma: Windows, Macintosh y Linux.

El espíritu de su obra que hizo inteligible el lenguaje académico y formal del Diccionario de la Real Academia de la Lengua, sigue vivo con más fuerza que nunca, en digital, e incorpora tras los cambios sociológicos 12.000 términos nuevos, los mismos que fueron ya incluidos en la tercera edición realizada en septiembre de 2007 por la Editorial Gredos:

Blog, e-book, bajar, colgar, chat, cuenta de correo, dirección, dominio, hipervínculo... y muchos más.

La gran novela de las palabras desea seguir estando con nosotros, con ojos contemporáneos, compartiendo el siglo XXI, fiel al tránsito de la vida, y por lo tanto, del lenguaje. !Estamos de enhorabuena!

viernes, 25 de julio de 2008

Los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson


Esta es la primera entrega de la trilogía Millennium de Steig Larsson, el escritor sueco fallecido en el 2004 a la edad de 50 años. Su obra se ha convertido en el último fenómeno editorial europeo mientras su familia se pelea por su herencia millonaria excluyendo vilmente a la arquitecta Eva Gabrielsson, la que fue pareja sentimental de Larsson durante muchos años, y ahora viuda del afamado escritor.

Desde veinteañero decía a sus amigos que, un día, sería escritor de novela negra. Pasaron los años, y tras devorar como lector a los clásicos del género (en especial, a las damas del crimen), al cumplir 47 se dijo: "Ya está. Mi momento de escritor ha llegado"

Y, cada noche, al acabar su jornada en la revista Expo, fundada y dirigida por él, cuando llegaba a casa, se ponía a escribir Millennium, una trilogía protagonizada por dos investigadores, el periodista Mikael Blomkvist y la hacker Lisbeth Salander.

Escribió velozmente los tres libros –nueve meses cada uno, más de 1.500 páginas en total–: Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire. Los entregó a una editorial y, a los pocos días, murió de un inesperado ataque al corazón.

Esto me recuerda un tanto al caso de Roberto Bolaño, murió el mismo año, en 2004 y con los mismos años, 50, escribiendo una obra monumental. Encuentro muchas similitudes, es curioso.

La trama está ambientada en Estocolmo (Suecia) y todo gira en relación a Harriet, una chica que desapareció de repente sin dejar rastro.


... ¿Qué le sucedió a Harriet?

Harriet Vanger desapareció hace 36 años durante un carnaval de verano en la isla sueca Hedeby, propiedad prácticamente exclusiva de la poderosa familia Vanger. A pesar del despliegue policial, no se encontró rastro de la muchacha de 16 años. ¿Se escapó? ¿Fue secuestrada? ¿Asesinada? Nadie lo sabe: el caso está cerrado, los detalles olvidados.

Pero hay quien sigue recordando a Harriet, su tío Henrik Vanger, un empresario retirado, ya en el final de su vida y que vive obsesionado con resolver el misterio antes de morir.

En las paredes de su estudio cuelgan 43 flores secas y enmarcadas. Las primeras 7 fueron regalos de su sobrina. Las otras llegaron puntualmente para su cumpleaños, de forma anónima, desde que Harriet desapareció.

Vanger contrata a Mikael Blomkvist, periodista de investigación y alma de la revista Millennium, una publicación dedicada a sacar a la luz los trapos sucios del mundo de la política y las finanzas. Mikael no está pasando un buen momento: está vigilado y encausado por una querella por difamación y calumnia. Detrás de la querella está un gran grupo industrial que amenaza con derrumbar su carrera y destruir su reputación. Así que acepta el extraño encargo de Vanger de retomar la investigación de la desaparición de su sobrina e intentar tirar de algún cabo suelto.

Un trabajo complicado para el que recibe el regalo inesperado de la ayuda de Lisbeth Salander, una investigadora privada nada usual, incontrolable, socialmente inadaptada, tatuada y llena de piercings, y con extraordinarias e insólitas cualidades como su memoria fotográfica y su destreza informática.

Así empieza una novela que es la crónica de la guerra interna de una familia, un fresco fascinante del crimen y del castigo, de perversiones sexuales, de trampas financieras, un entramado violento y amenazante entre el que sin embargo crece una tierna y frágil historia de amor. Una historia de amor entre la que será la pareja más memorable de la literatura criminal.

Primer capítulo (Pdf) Para ir abriendo el apetito. Notarán inmediatamente lo adictiva que es la narración. Tendremos que esperar hasta octubre para que nos llegue la segunda entrega a las librerías. Y hasta enero para la tercera y última parte. Esto es lo malo.

Si algún día viajan a Suecia, anoten el nombre de Södermalm, es un barrio bohemio, y a la vez una isla, del centro de Estocolmo, en el que residen Blomkvist y Salander, los personajes de la novela . Está unida por el norte con Gamla Stan, la parte más céntrica y antigua de la ciudad, a través de Slussen, un entramado de carriles, vías férreas y exclusas para controlar el paso de barcazas entre el lago Mälaren y el mar Báltico.

Normalmente es conocida como Söder. Tiene una población de 100.000 habitantes, y es uno de los barrios más densamente poblados de toda Escandinavia y empañado ahora por el espíritu indómito de Stieg Larsson. Posee una cierta similitud con el barrio latino de París, debido al entramado de calles y su diversidad cultural. En el centro de la isla se encuentra la única mezquita árabe de toda la ciudad.

¡Disfruten! ... Compatriotas de la Literatura de Altura.

El pequeño espectador de la literatura

jueves, 24 de julio de 2008

El curioso incidente del perro a medionoche de Mark Haddon

El curioso incidente del perro a medianoche es una novela que se no parece a ninguna otra. Elogiada con entusiasmo por autores consagrados como Oliver Sacks e Ian McEwan, ha merecido la aprobación masiva de los lectores en todos los países donde se ha publicado, además de galardones como el Premio Whtibread y el Premio de la Commonwealth al Mejor Primer Libro.

Su protagonista, Christopher Boone, es uno de los más originales que han surgido en el panorama de la narrativa internacional en los últimos años, y está destinado a convertirse en un héroe literario universal de la talla de Oliver Twist y Holden Caulfield. A sus quince años, Christhoper Boone, conoce las capitales de todos los países del mundo, puede explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507 pero le cuesta relacionarse con otros seres humanos. Le gustan las listas, los esquemas y la verdad, pero odia el amarillo, el marrón y el contacto físico. Si bien nunca ha ido solo más allá de la tienda de la esquina, la noche que el perro de la vecina aparece atravesado por un horcón, Christopher decide iniciar la búsqueda del culpable.

Tiene una lectura muy amena y se lee muy rápido. En ciertos momentos ha conseguido hacerme incluso reír. Recrea el ambiente de las novelas de intriga y conjuga constantemente el género detectivesco con las matemáticas. Nada más empezar la novela, hace un cálculo muy curioso con las letras de Sherlock Holmes y obtiene con la suma del valor de cada letra un número primo (163), al igual que con las letras del Doctor Watson (167) y las letras de Scooby Doo (113). En ciertos momentos da la sensación de que Christopher Boone sufre algo así como el Síndrome de Asperger, una variante reducida del autismo. Tiene conductas de aislamiento muy pronunciadas, que comparte con su máscota Toby, una rata a la que alimenta con zanahorias, bolitas especiales, galletas , pan y huesos de pollo. Nunca le da de comer chocolate porque tiene cafeína, teobromina y metilxantinas, que resultarían sustancias venenosas para ella. Entrañable. Y de esta forma la novela nos va educando sobre diversos temas que resultan muy interesantes, de física, matemáticas, cosmología y astronomía. Me llamó en concreto mucho la atención todo lo que cuenta sobre Marilyn von Savant, la persona con el cociente de inteligencia más alto en el mundo con un puntaje de 228 según el Libro Guinness de los Récords. Explica un anécdota realmente sorprendente. Es todo un lujo. Espero que la disfruten.

miércoles, 23 de julio de 2008

El sabueso de los Baskerville de Conan Doyle

En El sabueso de los Baskerville, Sherlock Holmes y el doctor Watson reciben la visita de James Mortimer, que es un doctor de los páramos de Devon. El amigo de James Mortimer, sir Charles Baskerville, ha muerto de un ataque al corazón y James Mortimer cree que pueden haberlo matado de un susto. James Mortimer tiene también un antiguo pergamino que describe la maldición de los Baskerville.

En ese pergamino dice que sir Charles Baskerville tenía un antepasado llamado sir Hugo Baskerville que era un hombre feroz, irreverente e impío. Trató de tener relaciones sexuales con la hija de un vasallo, pero ella se escapó y él la persiguió a través de los páramos. Sus amigos, que eran unos parranderos temerarios, salieron también tras él.

Y cuando lo encontraron, la hija del vasallo había muerto de agotamiento y fatiga. Vieron una bestia enorme y negra, que tenía la forma de un perro de caza, pero que era mayor que cualquier perro sobre el que un mortal hubiese posado jamás la mirada, y ese perro estaba desgarrándole la garganta a sir Hugo Baskerville. Y uno de los amigos se murió del susto aquella misma noche y los otros quedaron deshechos para el resto de sus vidas.

¡Advertencia!... Si NO han ledio esta obra maestra de la Literatura de Altura, si NO han sido ascendidos aún por este Huracán en Papel, les aconsejo que se salten, a partir de aqui, esta entrada del blogg, pues se desvela toda la trama. Y los que SI lo han leido... disfruten del recuerdo.

James Mortimer cree que el perro de los Baskerville pudo haber matado de miedo a sir Charles y le preocupa que su hijo y heredero, sir Henry Baskerville, esté en peligro cuando llegue a la mansión en Devon.
Así que Sherlock Holmes envía al doctor Watson a Devon con sir Henry Baskerville y James Mortimer. Y el doctor Watson trata de averiguar quién puede haber matado a sir Charles Baskerville. Y Sherlock Holmes dice que se quedará en Londres, en el 221B de Baker Street, pero viaja a Devon en secreto e investiga por su cuenta.
Y Sherlock Holmes descubre que a sir Charles lo mató un vecino llamado Stapleton que es un coleccionista de mariposas y un pariente lejano de los Baskerville. Stapleton es pobre, así que trata de matar a sir Henry Baskerville para heredar él la mansión.
Para lograrlo se ha comprado un perro enorme en Londres y lo ha cubierto de fósforo para que resplandezca en la oscuridad. Fue ese perro el que mató del susto a sir Charles Baskerville. Y Sherlock Holmes y Watson y Lestrade, de Scotland Yard, atrapan a Stapleton. Y Sherlock Holmes y Watson le disparan al perro, que es uno de los perros a los que matan en la historia, lo cual no es agradable porque no era culpa del perro. Y Stapleton escapa hacia Grimpen que es una parte del páramo y se muere porque se lo traga una ciénaga.

La historia tiene momentos rocambolescos. Uno de ellos es el del pergamino, porque está escrito en un lenguaje antiguo que es difícil entender:

Aprended pues de esta historia a no temer los frutos del pasado, sino más bien a mostraros circunspectos en el futuro, para que aquellas viles pasiones por las que nuestra familia tan gravemente ha padecido no vuelvan a desatarse jamás para conducirnos a la perdición.

Otra curiosidad es la forma que usa para describir a la gente:

Había algo sutilmente erróneo en su rostro, cierta tosquedad en la expresión, cierta dureza, quizás en la mirada, cierta holgura en los labios que ajaba su perfecta belleza.

El sabueso de los Baskerville es una historia de detectives, lo que significa que hay pistas y pistas falsas. Éstas son algunas de las pistas:

1. Dos botas de sir Henry Baskerville desaparecen cuando está alojado en un hotel de Londres — Eso significa que alguien quiere dárselas al perro de los Baskerville para que las huela, como un sabueso, para así poder cazarlo. Eso significa que el perro de los Baskerville no es un ser sobrenatural sino un perro real.

2. Stapleton es la única persona que sabe cómo atravesar la ciénaga de Grimpen y le dice a Watson que no entre en ella por su propia seguridad — Eso significa que está ocultando algo en medio de la ciénaga de Grimpen y que no quiere que nadie lo encuentre.

3. La señora Stapleton le dice al doctor Watson que «Regrese directamente a Londres de inmediato» — Eso es porque ella cree que el doctor Watson es sir Henry Baskerville y sabe que su marido quiere matarlo.

Y éstas son algunas de las pistas falsas:

1. Cuando Sherlock Holmes y Watson están en Londres son seguidos por un hombre en un carruaje con barba negra — Eso te hace creer que el hombre es Barrymore, el mayordomo de la mansión Baskerville, porque es la única persona que tiene una barba negra. Pero el hombre es en realidad Stapleton, que lleva una barba falsa.

2. Selden, el asesino de Notting Hill — Ése es un hombre que ha escapado de una prisión cercana y al que persiguen por los páramos, lo que te hace pensar que tiene algo que ver con la historia, porque es un criminal, pero no tiene absolutamente nada que ver con la historia.

3. El hombre en el Peñasco — Es una silueta de un hombre que el doctor Watson ve en los páramos por la noche y que no reconoce, lo que te hace pensar que es el asesino. Pero es Sherlock Holmes que ha ido a Devon en secreto.

Con El sabueso de los Baskerville descubres lo inteligente y lúcido que es Sherlock Holmes y sus métodos para resolver el misterio:

El mundo está lleno de cosas obvias de las que nadie se da cuenta nunca ni de casualidad.

Destaca su virtud de abstracción:

Sherlock Holmes tenía, en grado sumo, el poder de abstraer su mente a voluntad.

Y el doctor Watson explica que:

[...] su mente [...] estaba ocupada en tratar por todos los medios de urdir un plan en que pudiese encajar todos aquellos episodios extraños y sin conexión aparente.

Otro detalle fundamental es que Sherlock Holmes no cree en lo sobrenatural, ni en dios, ni en los cuentos de hadas, ni en los Perros del Infierno, ni en las maldiciones, para él todo esto son cosas estúpidas. Su escepticismo religioso protege su entendimiento racional. Sin embargo Conan Doyle si creia en los espíritus y en lo sobrenatural. Cuando se volvió viejo se hizo miembro de la Sociedad Espitiritista e intentó ponerse en contacto con su hijo que murió de gripe durante la Primera Guerra Mundial.

Y para acabar dejo anotados estos tres hechos interesantes:

1. En las historias originales de Sherlock Holmes, a Sherlock Holmes nunca se lo describe con una gorra de cazador, que es lo que siempre lleva en las fotos y en las historietas. La gorra de cazador se la inventó un hombre llamado Sidney Paget, que hizo las ilustraciones para los libros originales.

2. En las historias originales de Sherlock Holmes, Sherlock Holmes nunca dice: «Elemental, querido Watson». Eso sólo lo dice en las películas y en la televisión.

3. Rodger Garrick-Steele, psicólogo y detective, se mudó a una casa en la región de Dartmoor, el lugar en el que está ambientada la novela e investigó durante once años la muerte de su antiguo propietario, el escritor Bertram Fletcher Robinson, y defiende que El sabueso de los Baskerville es suya y que Conan Doyle le asesinó para que no se descubriera el plagio. Hacía ocho años que no escribía ninguna novela. La presión de sus lectores por resucitar a Holmes y tal vez un romance con la mujer de Robinson le hicieron borrarlo del mapa. En la primera edicion de la obra El sabueso de los Baskerville se podia leer la siguiente dedicatoria: "Mi querido Robinson: el relato que de una leyenda me hizo usted fue la semilla de la presente novela. Por ello, y por la ayuda que me ha prestado en las cuestiones de detalle, le doy infinitas gracias. Muy sinceramente suyo. A. Conan Doyle ". En las posteriores ediciones, sin embargo, la dedicatoria en cuestion fue borrada de un plumazo. Como era de esperar, la Sociedad Sherlock Holmes de Londres ha rechazado esta version considerandola totalmente ridicula. Sin embargo Scotland Yard parece que se lo ha tornado bastante en serio y se ha comprometido a investigar el asunto. Garrick-Steele está reuniendo fondos de Hollywod para desenterrar el cadaver y analizar posibles restos de farmacopea supuestamente empleada por el doctor Conan Doyle. La version oficial de la muerte de Robinson es que murio de unas fiebres tifoideas el 21 de enero de 1907, a la edad de 34 años, pero Garrick-Steele esta convencido de que la causa hay que buscarla en que fue vilmente asesinado por Conan Doyle. Como prueba de sus asertos, el psicologo exhibe fotografias de 1906 en las que Bertram Fletcher Robinson esta pletorico: si hubiera tenido tifus, dice Garrick-Steele, a esas alturas debia resultar evidente. Interesante... ¿verdad? Aqui les dejo la reseña de un libro que publicó en el 2000 explicando toda su tesis del homicidio: The House of the Baskerville

jueves, 17 de julio de 2008

Gea y los elogios de Rudyard Kipling


Gea es la musa felina a la que adoro. La ciencia dice de ella que pertenece a la subespecie felis silvestris lybica, o Gato Montés Africano. Su pelaje sedoso es de un gris perla jaspeado que te roba inquietante la mirada. Es el Oro de los Tigres. Un regalo elegante de la naturaleza. Sus ancestros sintieron la tragedia del acoso, pues, fue divino para los egipcios pero infernalmente maléfico para la Europa de la Edad Media. Fue hostigado, perseguido y asediado al igual que el sapo y la serpiente. Por su deliberada independencia y el poder de su caza nocturna, se le consideró una manifestación del diablo y, como tal, fue perseguido casi hasta su exterminio. Se lo relacionaba con brujas y hechiceras, aún siendo sólo mujeres que cuidaban de ellos. La aniquilación de este felino provocó casi su extinción, y eso, supuso la proliferación de ratones y ratas que contribuyeron a difundir graves enfermedades en toda Europa, en especial la epidemia de la peste. Mientras tanto en Extremo Oriente los monjes budistas criaban gatos sagrados, y en Japón se les dedicaban cuidados especiales y se les consideraba un objeto de culto. Después de todas estas sañosas y encolerizadas persecuciones medievales, y sus desastrosos efectos, se dio paso a una mejora de la situación y el gato casero se revalorizó dignamente. Todavía no era tan apreciado como otros animales domésticos, pero comenzó a tomarse en consideración su habilidad para la caza. Entre finales del siglo XVII y principios del XVIII ya estaba plenamente aceptado. A partir de ese momento comenzó a aparecer como personaje de fábulas y cuentos, donde se describía su carácter: astuto, independiente, simpático y fascinante. Un ejemplo de belleza, solemnidad y refinamiento.

El gran escritor Rudyard Kipling (autor entre otras obras, de El libro de la selva) nos entregó una sugerente explicación de cómo llegaron los gatos a nuestras casas:

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La mujer primitiva, con su magia, había "domesticado" al perro, al caballo y a la vaca y los había llevado a la cueva del hombre para que trabajasen para él. El gato se presentó voluntariamente, pidió leche y un lugar junto al fuego: . La mujer se comprometió a acogerlo si era capaz de suscitar tres elogios.

Primer Elogio
Una mañana, el hijo de la mujer se puso a llorar desconsoladamente. El gato tendió suavemente su patita de terciopelo y le acarició una mejilla al niño: después se restregó contra sus gordezuelos muslos y le hizo cosquillas bajo la barbilla con la cola. El niño empezó a reír. La mujer sonrió y elogió al gato por primera vez.

Segundo Elogio
Poco después, el niño comenzó a llorar de nuevo porque el gato se había marchado. El animal regresó y sugirió a la mujer que atase un hilo a un trozo de madera y lo arrastrase por el suelo: hasta que el niño se acostó con el gato entre sus brazos. El animal comenzó a ronronear, primero fuerte y luego suave, hasta que el niño se adormeció. La mujer sonrió y volvió a elogiar al gato.

Tercer Elogio
Mientras la mujer se peinaba, entró en la cueva un ratón y, aterrorizada, se subió al taburete. El gato dio un salto y atrapó al ratón, por lo que se ganó el tercer elogio y el favor prometido. A partir de aquel momento se instaló en casa.

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Gea, la Perla Gris Jaspeada, desde el primer día, fue bienvenida y elogiada para habitar en mi vivienda amurallada. Llegó a mi desde las letras de un anuncio publicado en el Heraldo de Aragón cuando tan sólo contaba con dos meses de belleza. Recibe tres alabanzas diferentes cada día, pues, al poco de tomar contacto con ella, uno entiende que los gatos son animales superiores. ¡Y que el Tiempo salve a los gatos, por los siglos de los siglos! Miau.

Fuente de foto: "Gea".- Tránsito®